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La democracia (1983-2010):
Después de la guerra de Malvinas, el gobierno militar quedó desarmado y en poco
tiempo reapareció la oposición. Entre 1982 y 1983, la situación económica se
agrava y comenzaron las protestas sociales, los conflictos gremiales y las
huelgas generales. La sociedad demostraba en actos y manifestaciones masivas en
Plaza de Mayo su repudio contra la dictadura. La democracia era vista como la
bandera contra el autoritarismo que habían ejercido los gobiernos militares. La
ciudadanía renovaba su interés por la participación y se afiliaba a los
tradicionales partidos tradicionales.
En las elecciones internas del radicalismo fue elegido como candidato
presidencial por la U.C.R. el líder del Movimiento de Renovación y Cambio, Raúl
Alfonsín. El discurso democrático y antiautoritario del candidato radical tuvo
gran repercusión, sobre todo entre la juventud. El peronismo, en cambio, carecía
de una estructura partidaria y de toda práctica de debate interno. Así, lejos de
toda renovación, fueron elegidos como candidatos Ítalo Luder y Bittel. El 30 de
octubre de 1983, el peronismo fue derrotado por primera vez en elecciones libres
por la fórmula radical, que obtuvo el 52% de los votos. El Presidente Raúl
Alfonsín electo asumió el 10 de diciembre con gran apoyo social.
Se restablecieron las libertades públicas y los derechos humanos, y la cultura
argentina volvió a destacarse en el mundo La herencia dejada por la dictadura
militar fue muy pesada y los sucesivos gobiernos (Raúl Alfonsín y Carlos Menem)
vieron condicionados sus planes sociales y políticos por las presiones
económicas. Menem entendió que la solución pasaba por una política de
privatizaciones. Esta política generó una breve etapa de bienestar (1991-1995),
pero que concluyó con una profunda crisis que generó desocupación y aumentó
notablemente la deuda externa. |
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