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A partir del siglo XV, el reducido
espacio en que se había desarrollado la vida de la Europa medieval
fue sucesivamente ampliado por expediciones sistemáticas que descubrían nuevas
tierras o abrían nuevas rutas. En poco más de dos siglos, civilizaciones hasta
entonces desconocidas, y otras con las que solamente se habían establecido
contactos a través de comerciantes y caravaneros, quedaron sólidamente unidas a
Europa por mar.
La demanda de objetos de lujo
-seda, marfil, joyas- y de costosas especias, así como de metales preciosos
necesarios para la creciente actividad mercantil, se acentuó con la recuperación
económica de mediados del siglo XV. Pero estos productos llegaban de Oriente a
Europa a través de multitud de intermediarios que los encarecían, sin contar con
que el flujo se vio bloqueado por el dominio turco en el Mediterráneo oriental a
partir de la toma de Constantinopla (1453). Fue la necesidad de buscar nuevas
rutas para conseguirlos, junto a los avances en navegación y en la elaboración
de los mapas, los que se combinaron para hacer posible la sucesión imparable de
descubrimientos y conquistas.
Portugal y España lideraron esta
búsqueda, cuyos éxitos más notorios fueron conseguidos por Vasco de Gama, al
alcanzar la India a través del mar, y por Cristóbal Colón, en pos del mismo
objetivo, al encontrar por error un continente desconocido en Europa. Las ansias
de riqueza de reyes, mercaderes y aventureros, más los deseos evangelizadores de
la Iglesia, inauguraron un nuevo escenario mundial en el que Europa colonizaría
vastas zonas del mundo.
CAUSAS DE LA EXPANSIÓN EUROPEA: En la Edad Media el mundo era como un gran
grupo de pequeños territorios cerrados en ellos mismos y que se ignoraban
entre sí. Cada civilización estaba separada de las demás por grandes zonas
deshabitadas o poco pobladas. Europa lo ignoraba casi todo de África más allá
del Sahara, de China y de la India, y ni siquiera sabía de la existencia de
América.
En el
siglo X los vikingos habían recorrido e! Atlántico Norte y, tras descubrir
Groenlandia, llegaron a las costas más septentrionales del continente americano,
a las que llamaron Vinlandia, Pero estas expediciones no tuvieron
continuidad y fueron olvidadas.
Posteriormente, las Cruzadas y los viajes de los grandes mercaderes, como Marco
Polo, permitieron contactar primero con el mundo islámico y luego, a través de
este, con el Lejano Oriente y el África Negra. En la época medieval, el comercio
de Europa con el Lejano Oriente había alcanzado un cierto desarrollo. A través
de la Ruta de la Seda
se traían de Asia artículos de lujo, como las especias, los perfumes, las sedas,
las piedras preciosas y el marfil.
Las
rutas eran largas e inseguras, pero las conquistas de los cruzados en tierras de
Oriente Medio aseguraban el tráfico comercial, Sin embargo, la situación se
agravó a partir de 1453, cuando los turcos otomanos conquistaron la ciudad de
Constantinopla y cortaron el camino terrestre que unía Europa con Asia, Por
ello, los europeos intentaron buscar nuevas rutas que ¡legaran al Lejano Oriente
por mar.
Si
"Dios, gloria y oro" eran los motivos, ¿qué hizo posible los viajes? Antes
que nada, la expansión de Europa estaba ligada al desarrollo de las monarquías
centralizadas durante el Renacimiento. Aunque los historiadores discuten todavía
el grado de esa centralización, la verdad es que todo el proceso fue una empresa
estatal. Hacia la segunda mitad del siglo XV, las monarquías europeas habían
incrementado su autoridad y recursos, y se hallaban en posición de volver sus
energías a lo que había más allá de sus fronteras.
Para
Francia, eso significaba la invasión de Italia; pero para Portugal, un estado
sin medios para pugnar por el poder en Europa, significaba incursionar hacia
fuera. La monarquía española del siglo XVI era lo suficientemente fuerte para
perseguir el poder tanto dentro como fuera de Europa.
Al
mismo tiempo, los europeos habían alcanzado un nivel de riqueza y tecnología que
les permitía emprender con regularidad una serie de viajes más allá de Europa.
Aunque los sumamente esquemáticos y simbólicos mapas medievales eran de poca
ayuda para los marinos, las portolani o cartas detalladas elaboradas por
los navegantes y matemáticos de los siglos XIV y XIV resultaron de gran valor.
APORTES DE TEXTOS DE LA
ÉPOCA:
A
principios del siglo XV los libros de viaje más detallados se referían a África,
pues procedían de las escuelas de instrumentistas y cartógrafos judíos que
existían en Mallorca desde fines del siglo anterior. Ellas fueron las
intermediarias entre la Cristiandad y el Islam pues mantenían relaciones
comerciales con Sicilia —a través del reino de Aragón— y con los árabes.
Con
respecto a Asia, entre fines del siglo XIII y mediados del XIV, Europa contaba
con fuentes árabes y noticias de viajeros. Entre las obras que más contribuyeron
a despertar inquietudes con respecto a la posible existencia de tierras hasta
entonces desconocidas o de las que se tenían escasas noticias, podemos enumerar:
Manual de Pegolotti. Era muy conocido entre los mercaderes del siglo XIV pues
contiene en detalle las rutas comerciales a Medio y Extremo Oriente. Además
tenía una lista de doscientas ochenta y ocho especias donde, por ejemplo, se
consignaban once variedades de azúcar, ceras y gomas provenientes de las
regiones señaladas.
Viajes de
Marco Polo. El príncipe
Enrique de Portugal lo hizo imprimir a fines
del siglo XV. La acotación que hace el autor acerca de la extensión este-oeste
de Asia y su referencia al Japón, situándolo muy al este de China, fueron datos
posiblemente importantes para las convicciones geográficas de Cristóbal Colón,
quien conoció esta obra.
Imago
Mundi, del cardenal Pierre d`Ailly, publicada en 1483. El autor está considerado
como el geógrafo teórico más importante de su época. En él ejerció gran
influencia Rogelio Bacón (1214-1294), monje franciscano inglés, conocido por sus
estudios de física. Entre sus obras importantes figura Opus Majos, donde
explicaba que Asia y África se extendían más al sur del Ecuador y consideraba
habitable la zona tórrida.
Este concepto no había sido aceptado desde la época
de Aristóteles (siglo IV a.C.) hasta entonces. Pierre d`Ailly no conoció la obra
de Marco Polo, pero cometió el mismo error con respecto a la extensión dé Asia.
Describió a África como rodeada por mar y al océano Indico como mar abierto.
Colón tenía un ejemplar de ¡mago Mundi.
Astronomía, más conocida por su nombre árabe
Almagesto. Pertenece a Ptolomeo,
que era egipcio y vivió a mediados del siglo II d.C. En tiempos medievales todas
sus obras fueron muy conocidas, especialmente por eruditos árabes, quienes
—juntamente con los de Bizancio—fueron herederos casi directos de importantes
elementos de la cultura clásica griega y de la helenística.
Astronomía fue traducida al latín por Gerardo de Cremara, en el siglo XII, en
Toledo. En la centuria siguiente apareció un resumen hecho por John Holywood
(inglés), conocido como SácroBosco; esta obra fue durante tres siglos el texto
elemental más conocido.
Historia rerum ubique gestarum, del Papa Pío II. Es, en gran parte, un resumen
de las obras de Ptolomeo. Se afirma en ella que era posible la circunnavegación
de África. Colón tenía un ejemplar de este texto, por lo tanto, inferimos que
conoció las ideas tolemaicas.
Lo
expuesto demuestra que Europa occidental logró ponerse nuevamente en contacto
con el mundo clásico y surgió así un grupo de hombres que, aunque respetando lo
enseñado hasta entonces, estuvieron dispuestos a refutar algunas conclusiones.

Este mapa forma parte de la
Geographia de Ptolomeo, traducida al latín que no estuvo al alcance de los
europeos sino hasta el siglo XV. Los eruditos lo aceptaron como el mapa mas
preciso de todos los tiempo. Las doce caras de los vientos, indican las
corrientes de aire alrededor del planeta y se agregaron en el siglo XV
Adelantos técnicos de la época:
Los
avances en cartografía facilitaron la exploración marítima; y contribuyeron a
difundir la idea de que la Tierra era redonda. En la Edad Media, se empleaba
como referencia al Almagesto de Ptolomeo, una obra del siglo II que describía a
través de mapas, el mundo conocido. En el siglo XV, el cardenal Fierre d'Ailly
realizó el Imago Mundi, donde rectificar algunos de los errores de Ptolomeo. Por
su parte, Toscanelli corrigió en los mapas la distancia entre Europa y China.
A
finales del siglo XIII habían aparecido los mapas portulanos, que
alcanzaron su mayor desarrollo en el siglo XV. Eran mapas en los que se unían
los puertos :mediante líneas trazadas en forma de estrella. Estas líneas se
trazaban en distintos colores para marcar los diferentes vientos. Puesto que su
función era representar la costa no se dibujaban en ellos los detalles del
interior de los continentes, salvo aquellos que pudieran servir de guía para ¡os
navegantes, como los ríos, las montañas y el emplazamiento de las ciudades.
Algunos portulanos se convirtieron en auténticas obras de arte.
En el
siglo XV se adoptaron vanos avances técnicos que hicieron posible navegar lejos
de la costa.
• La
brújula, cuyo
conocimiento era muy antiguo, generalizó su uso a partir del siglo XIII y
contribuyó a fijar con exactitud los rumbos. El astrolabio ayudó a determinar
con precisión la latitud, midiendo la altura de los astros sobre el horizonte.
Para ello se empleaba también e! cuadrante.
• Por
otro lado, se incorporaron a las naves e! timón móvil y el ancla de brazos
separados.
Los
portugueses inventaron la
carabela, que come las velas cuadradas para la velocidad y las velas
triangulares para maniobrar. Como no utilizaba remeros, la bodega disponía de
mucho espacio p almacenar mercancías. Estos barcos permitían la navegación en
cualquier época del año y eran caz de resistir las tempestades y los ataques
piratas, llevaban cañones.

EXPANSIÓN POR EL ATLÁNTICO SUR
Causas:
Los
comienzos de la expansión fueron modestos: intentos de ampliar zonas pesqueras,
comercio con África del Norte, colonización de algunas islas del Atlántico
oriental. Estas empresas no hacían prever una expansión mundial, pero en los
últimos años del siglo XV varios factores incidieron para que se iniciara la
época de los descubrimientos. Entre ellos pueden señalarse como importantes:
1)
Proceso de desgaste en las relaciones entre oriente y occidente. En 1291 cayó
San Juan de Acre ante los turcos y las relaciones entre Oriente y Occidente se
tornaron difíciles. Durante el siglo XIV el interés europeo por el mar aumentó,
en tanto que Bizancio perdía lentamente el cetro marítimo. Al caer
Constantinopla en 1453, el proceso iniciado en 1291 se aceleró muy rápidamente;
por lo tanto era vital el hallazgo de nuevas rutas para llegar a las especias.
2)
Comercio en el Mediterráneo. Las especias y la competencia portuguesa. La base
normal de la prosperidad de los países mediterráneos era el tráfico de productos
alimenticios, materias primas y manufacturas. Parte de España e Italia debían
importar cereales de Sicilia y el sur de Italia, que eran zonas políticamente
controladas por el reino de Aragón. Florencia, principal núcleo textil del
Mediterráneo, dependía de la ana española. Milán, centro metalúrgico importante,
recibía por tierra, desde Alemania, el cobre que, en gran parte, se reexportaba
al Mediterráneo oriental en barcos venecianos Y genoveses. Sicilia y Calabria,
ya en el siglo XV, producían tejidos de seda que vendían al exterior, pues la
seda proveniente de China y Turkestán no llegaba en esa época con regularidad.
Aún
más beneficioso resultaba el comercio de artículos importados: sedas chinas Y
Persas, tejidos de algodón y esmeraldas de India, zafiros de Ceilán y, sobre
todo, especias. Con el nombre genérico de “especias” se conocían condimentos para
aderezar y conservar alimentos, tintes, drogas, perfumes, cosméticos y
comestibles costosos. Los principales, por su valor y tamaño reducido, eran los
condimentos, especialmente La pimienta blanca y negra procedentes del oeste de
la India. El clavo, que era la especia más solicitada, crecía solamente en
algunas pequeñas islas de las Molucas. Todas estas mercaderías, con gran demanda
en cercano oriente y Europa, podían comprarse en la zona occidental de la India.
En el
Mediterráneo, su comercio estaba manejado por genoveses y venecianos, que eran
los últimos eslabones de una larga y complicada cadena de intermediarios .y
centros de distribución.
La
entrada de barcos vascos, gallegos y portugueses en el Mediterráneo no fue
perjudicial para el comercio italiano hasta fines del siglo XV. En el siglo XVI,
las especias de Oriente se llevaban a Lisboa y de allí a Amberes, que se
convirtió en centro de distribución para el noroeste europeo. En la centuria
siguiente, el predominio mercantil perdido por los italianos no fue heredado por
Portugal sino por Inglaterra y Holanda.

El puerto de Lisboa. En este
grabado del siglo XVI, de Theodore de Bry, se ilustra el puerto de Lisboa, donde
se ven varias carabelas. Éstas eran el caballo de batalla en la era de la
exploración. Antes del siglo XV, la mayoría de los navíos europeos era una
embarcación pequeña con velas latinas, que se usaba en el Mediterráneo, o un
tipo de barco lento, difícil de manejar, con velas cuadradas que operaba en el
Atlántico Norte. En el siglo XVI, los arquitectos navales empezaron a construir
barcos en los que se combinaba la facilidad de maniobra y la velocidad que
ofrecían las velas latinas con la capacidad de transporte y la habilidad de
navegación de los arcos de velas cuadradas.
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GRANDES
EXPEDICIONES DE DESCUBRIMIENTO Y CONQUISTA EN AMERICA EN EL SIGLO
XVI |
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AMERICA CENTRAL Y SEPTENTRIONAL |
AMÉRICA MERIDIONAL |
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1508 |
Circunnavegación de
Cuba por Sebastián de Ocampo. |
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1509 |
Juan Díaz de Solís y
Vicente Yáñez Pinzón, en la costa de Honduras y Yucatán. Alonso de
Ojeda y Juan de la Cosa, en el golfo de Darién. |
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1513 |
Vasco Núñez de Balboa
descubre el Pacífico. |
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1515-1516 |
Juan Díaz de Solís
llega al Río de la Plata. |
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1517-1518 |
Hernández de Córdoba y
Juan de Grijalva recorren la costa atlántica de México. |
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1520 |
Fernando de Magallanes
explora la costa de la Patagonia y descubre el estrecho que lleva su
nombre. |
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1519-1521 |
Hernán Cortés conquista
México. |
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1521-1522 |
Gil González Dávila
reconoce la costa de Nicaragua y Panamá |
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1524-1539 |
Conquista de Perú y
Chile por Francisco Pizarra y Diego de Almagro. |
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1525-1526 |
García de Loaysa,
Sebastián Elcano y Santiago de Guevara exploran el estrecho de
Magallanes; Guevara reconoce la costa occidental de América hasta el
istmo de Tehuantepec |
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1528-1539 |
Cortés envía
expediciones de exploración a territorios de México y países
vecinos; Alvar Núñez Cabeza de Vaca atraviesa el sur de los actuales
Estados Unidos. |
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1526-1530 |
Sebastián Caboto
alcanza el Río de if Plata y remonta el Paraná hasta su confluencia
con el Paraguay |
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1535-1538 |
Sebastián de Benalcázar
explora Ecuador y Colombia. Desde el Caribe, Gonzalo Jiménez de
Quesada remonta el Magdalena y llega a la meseta M Bogotá. |
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1539 |
Marcos de Niza explora
Nuevo México, |
1535-1580 |
Fundación de Buenos
Aires por PedrQs de Mendoza. Juan de Ayolas remontfj el Paraná:
establecimiento en el Río des la Plata |
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1540-1543 |
Hernando de Soto
explora Florida y el curso inferior del Missisippi y Río Grande.
Desde el Atlántico, Alvarado alcanza las montañas Rocosas y por el
Missisipi vuelve al golfo de México. Francisco Vázquez de Coronado
explora Nuevo México, el Colorado y el valle del Missouri. |
1540-1541 |
Desde Quito, Gonzalo
Pizarra alcanza el Ñapo; el oficial Francisco de Ore-llana descubre
el Amazonas, que sigue hasta el océano Atlántico. |
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1540-1554 |
Pedro de Valdivia
explora el sur de. Chile. |
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1542-1543 |
Juan Rodríguez Cabrillo
reconoce la costa de California hasta el cabo Mendocino. |
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1557-1558 |
Juan de Ladrilleros
reconoce la costa oriental de la Pataqonia. |
CONTINUA CON: LOS GRANDES VIAJES
MARÍTIMOS
(Ampliar:
La Conquista del Mar Dulce de Solís)
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