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El
siglo XIX: EL IDEALISMO ALEMÁN
En la segunda mitad del siglo
XVIII hasta el Romanticismo, alrededor de 1800, la ciencia y el arte culminan
unas transformaciones que se pueden resumir con los términos temporalización y
humanización.
Temporalización significa en la biología y la cosmología la
apertura de nuevas dimensiones de la historia de la naturaleza mediante puntos
de vista evolucionistas.
Así, p. ej., la teoría kantiana del nacimiento de los
sistemas solares a partir de una niebla de gases, y con ella también la teoría
del nacimiento de la tierra, exigen la suposición de un espacio de tiempo para
el nacimiento que no se encuentra en relación ninguna con la idea que se tenía
entonces de la antigüedad de la tierra.
También la variedad biológica de
géneros (mucho antes de Darwin) es lentamente historizada, es decir, frente a la
suposición de una cantidad en principio idéntica de especies y de géneros, es
entendida como el resultado de transformaciones a largo plazo. El mundo pasa a
ser el producto de un proceso que se remonta hasta tiempos inmemoriales. En las
teorías del lenguaje, de los signos y del arte, esta temporalización se muestra
en la suposición de que los significados se forman en un proceso de concesión de
sentido concreto que está determinado por síntesis temporales de la
multiplicidad y que, además, tiene distintos aspectos en diferentes épocas.
Según esto, los significados no son atemporales en un doble sentido. La idea
barroca de que el mundo se podría representar a sí mismo de modo objetivo, por
así decir, en una enorme tabla de signos, desaparece completamente. Una
humanización, no entendida aquí como la creación de condiciones humanas, se
muestra en el crecimiento de la antropología, de la ciencia del ser humano, en
la medicina y en una incipiente sociología.
El idealismo alemán, recoge una
preocupación por la libertad y la unidad frente al extranjero, esa pasión por la
nación alemana, por analizar el concepto de pueblo (volkgesit). Los
movimientos nacionalistas coinciden con este clima intelectual. Los temas
principales de los filósofos idealistas serán entonces:
1.
Desarrollo de la doctrina kantiana:
Kant fue, en efecto, el punto de partida. Iniciador y maestro, no escapó a la
crítica ni fue seguido fielmente. Pero no todo se redujo a él.
2.
Preocupaciones religiosas:
aparece un espíritu heterodoxo de carácter místico o panteísta. En el idealismo
se plantea el problema de la relación entre lo finito y lo infinito, la relación
entre filosofía y religión.
3.
Interés por el mundo clásico:
en la madurez de Goethe y en la
mayoría de los romántico. Es un referente permanente para Hegel.
4.
La estética: Lo bello,
adquiere como categoría, una importancia relevante, ya Kano se había ocupado de
estudiarla. Schiller habría dicho: "Para resolver en la experiencia el problema
político es preciso tomar el camino de lo estético, porque a la libertad se
llega por la belleza".
5.
La dimensión histórica
6.
El romanticismo: La
pasión por el infinito, la fusión con la Naturaleza, la identificación de
filosofía, poesía y religión, la fuerza creativa del hombre, da a lugar una
interesante cooperación en la cual los poetas se inspiran en los filósofos.
7.
Carácter teórico: los
desarrollos teóricos del idealismo no conducen a revoluciones sociales o
políticas.
Fuente Consultada: Historia de la Filosofia -Desde la antiguedad hasta nuestro dias -
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