BIOGRAFÍA DE SIGMUND FREUD
Padre de Psicoanálisis, Historia de su Vida

HISTORIA DE PSICOANÁLISIS - VIDA Y OBRA DEL GRAN PSICÓLOGO AUSTRÍACO

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Biografia de Sigmund Freud Teoria de Psicoanalisis Historia Anna O

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Biografia de Sigmund Freud Teoria de Psicoanalisis Historia Anna OSigmund Freud (1856-1939)     ( Puedes Bajar Sus Libros)

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA: En la Viena de unes del siglo XIX, adonde Sigmund Freud llegó con su familia en 1860, se dio de forma traumática la crisis de la modernidad. De 1860 a 1918, la capital austriaca fue el escenario del esplendor de la burguesía triunfante y de la decadencia de la racionalidad moderna.

 

El imperio austro-húngaro, bajo el reinado de Francisco José, terminó por disolverse ante las nuevas corrientes políticas. La pesadilla empezó a tomar forma con el ascenso del antisemitismo, representado por un personaje como Lueger que ganó la alcaldía de la ciudad en 1897, y del pangermanismo, dirigido por Van Schónerer.

 

Aquella Viena de fin de siglo alumbró los sueños de una cosecha irrepetible de artistas, escritores e intelectuales. En el nuevo paisaje urbano también surgió el esfuerzo historicista, como una vuelta a los estilos tradicionales, del proyecto arquitectónico y urbanístico de la Ringstrasse (1860-1890). Pero el racionalismo de Otto Wagner se opuso frontal-mente a la tradición y sentó las bases de la nueva arquitectura austríaca, con Loos y Olbrich en primera línea secesionista. La profunda carga de simbolismo en las pinturas que Klimt había realizado para decorar el edificio de la Universidad también dio mucho que hablar.

 

El mundo de la composición musical estaba convulsionado. Gustav Mahler, ecléctico, mezclaba estilos, Richard Strauss transitaba por el postwagnerismo y Arnold Schónberg proclamaba la emancipación de la disonancia, destruyendo el lenguaje musical moderno. Por su parte, el periodista Karl Krauss puso la nota satírica como editor de la revista La antorcha, todo un "anti-periódico" que fundó en 1899 para enojar a los burgueses.

 

Fue un cronista de excepción de la sociedad vienesa en tiempos de crisis del lenguaje. La ebullición cultural de Viena se completaba con las tertulias en los cafés, que fueron convertidos en objeto artístico: tarjetas postales.

 

Sólo faltaba la interpretación de los sueños, a cargo del doctor Freud. Para entonces, con el siglo XX en una marcha más que convulsionada -entre 1914 y 1918 se produjo la Primera Guerra Mundial-, el sistema que Freud había propuesto para explicar la psicología del hombre ya había alcanzado la fama.

SIGMUND FREUD: Fue el fundador del psicoanálisis, conocido como el arqueólogo de la mente, nació en Viena (Austria) en 1856, hijo de un segundo matrimonio. Su padre era comerciante de lana, muy humilde, que vivía en una casa de una habitación. Era un ambiente familiar bastante confuso para Freud, donde su padre era muy viejo.

Lo llamaba el niño dorado, y era el hijo preferido. Los estudios y la medicina fueron una constante en su vida, llegando a dominar 6 idiomas entre ellos el castellano que aprendió de pequeño para poder leer el Quijote. En sus estudios de Medicina, destacó su desinterés por la patología orgánica que como el refiere, estudio con mas o menos agradó pero le fascinó de manera irremediable todo lo relacionado con la mente y la psiquiatría.

Se enamoró a los 25 años de una amiga de su hermana, y llevo un romance victoriano. El era muy tímido, y no tenia experiencias sexuales. Freud la vio seis veces en cuatro años, pero le escribió mas de novecientas cartas de

 

 amor, donde la llamaba “ princesita” .

 

En 1884 empezó a estudiar la cocaína alcaloide de moda en esos tiempos en la época victoriana, donde los intelectuales encontraban su supuesta inspiración en dichas substancias. Freud se interesó por los aspectos médicos de esta, llegando a investigar sobre las aplicaciones medico/quirúrgicas como anestésico de la cocaína, su capacidad de simular cuadros psicóticos.

 

Estudio la histeria y otros trastornos del sistema nervioso. Se suponía que estas enfermedades era provocadas por un problema físico en el cerebro, pero un medico francés, Charcot, empezó a investigar a los pacientes, tratando de hinoptizarlos, pues la enfermedad estaba en la ideas grabadas en alguna parte de la mente, que mas tarde Freud, llamo el inconsciente.

 

Freud completó su formación medica en Paris junto a Charcot en la Sapètrière, posteriormente junto a otro medico mucho mas mayor que el: Breuer, analizó la efectividad de los procesos hipnóticos en los pacientes. Llegó a la conclusión que la metodología hipnótica sólo lograba paliar la sintomatología parcialmente ya que no era duradera, y se corrompía con facilidad si la relación con el terapeuta empeoraba. A partir de ese fiasco hipnótico Freud desarrolló la teoría de la represión semilla inicial del psicoanálisis actual, donde destacaba que no había que sumir al paciente en otro estado de conciencia.  

 

Freud propuso pocos años después otra teoría aún más insólita que también los círculos científicos trataron de ignorar. Sorprendido por el gran número de pacientes que declaraban haber sido víctimas de seducciones por parte de sus padres, Freud dedujo que aquellas afirmaciones eran pura imaginación. Llegó a la conclusión de que todos los niños poseían instintos sexuales y creaban en torno a sí mismos y a sus progenitores un rico mundo de fantasías sexuales.

 

Sin embargo, la conservadora y respetable burguesía de Viena no aceptó que su concepto inmaculado de la infancia se ultrajara de este modo. «El vacío que se formó a mi alrededor», escribió Freud, «me hizo comprender que, a partir de aquel momento, me encontraba entre los temerarios que osaron alguna vez turbar el sueño de la humanidad».

 

Fue en su obra “estudio de un caso de histeria” o el sobrenombrado “el caso Anna O” donde Freud compartiendo el caso con Breurer demostró la suficiencia del sus investigaciones sobre represión y catarsis por la libre asociación de ideas, semilla del psicoanálisis. El descubrimiento del psicoanálisis, en su amplitud revolucionaria le costó el alejamiento de compañeros y amigos como Breurer y el enfrentamiento de una sociedad clásica como la Vienesa que no aprobaba sus teorías ya que la sexualidad (aspecto muy presente en las teorías de Freud) era un tema tabú por aquel entonces.

 

Biografia de Sigmund Freud Teoria de Psicoanalisis Historia Anna OFreud comprendió las posibilidades del psicoanálisis al conocer un caso que trató el doctor vienés Josef Breuer (imagenizda.): una joven, Anna O., que mostraba síntomas de histeria —parálisis y trastornos en la visión y en el habla— a causa de la muerte de su padre. Cierto día, Breuer solicitó de Anna que relatara su enfermedad, mientras la joven hablaba, Breuer advirtió con asombro que sus síntomas comenzaban a desaparecer. Freud se interesó vivamente por esta misteriosa «cura de conversación», como Anna misma la llamó, y colaboró con Breuer en sucesivos estudios que le condujeron a importantes descubrimientos.

 

Con el tiempo llego a la conclusión que el origen de todos estos problemas, son conflictos infantiles relacionados con el sexo. El origen sexual era el motor de fantasías, y frustraciones que posteriormente en la vida adulta y desde el inconsciente del individuo surgían en sus diferentes variantes.. Freud contaba 40 años de edad. Finalmente se dio cuenta que los pacientes le transferían a el, lo que sentían por sus padres, nació así el concepto de “ transferencia”.

Creó el psicoanálisis, terapia basada en la palabra Fue el primero en asignar un valor clínico al inconsciente Para llegar al inconsciente recurre a los sueños Estableció el orden de las afecciones neuróticas Y el carácter universal del complejo de Edipo Hizo estudios de fenómenos sociales y antropología

La interpretación de los sueños: Freud, en efecto,  inició su revolución en 1897 con su estudio sobre los sueños. Comprobó que los pacientes se referían con frecuencia a ellos cuando enlazaban libremente sus pensamientos. Freud les animaba a relacionar sus sueños y sus recuerdos, y observó que estos nexos revelaban algo que el sueño, por sí mismo, no ponía de manifiesto. Concluyó que existían dos niveles en el significado de los sueños. Uno era el «contenido manifiesto» del sueño; otro, el «contenido oculto», el auténtico significado, aunque a menudo soterrado y cubierto bajo disfraz. En opinión de Freud, los sueños constituyen la válvula de seguridad del sujeto que duerme.

El sueño aliviador más sencillo es el de la «necesidad satisfecha». El hambriento sueña que devora suculentos manjares, pero también es posible que disfrace su apetito y la satisfacción del mismo con un sustitutivo, quizá con un acto sexual. En este caso, el paciente, al relatar sus sueños y sus conexiones, empieza a percatarse de que sexo y alimento tienen para él un común denominador emocional. La mayoría de los sueños son infinitamente más complicados. Requieren una mente tan penetrante y experta como la de Freud para desenredar la complicada maraña de los sueños y poner de manifiesto el significado que en ellos late.

Al cabo de numerosos años de paciente análisis, Freud acabó por descubrir un secreto lenguaje de símbolos y asociaciones propio de los sueños y del subconsciente. Este lenguaje extraño parece universal. Todo el mundo lo utiliza, y Freud, al descifrarlo, empezó a alumbrar el irracional y laberíntico —pero también extrañamente lógico— proceso de conducta del subconsciente humano.

Freud también analizaba detenidamente sus propios y numerosos sueños. Antes de advertir toda su importancia, comprendió que encerraban frecuentemente significados y profecías. Los descubrimientos que realizó en sí mismo, combinados con los de sus pacientes, constituyeron la base de La interpretación de los sueños.

Su conclusión fundamental fue que la sexualidad es tan importante en la infancia como en la madurez. Declaró que todos los hombres están sujetos al complejo de Edipo, expresión que tomó de la leyenda griega referente a la tragedia de Edipo que, sin saberlo, mata a su padre y se casa con su madre. «Todos dirigimos el primer impulso sexual hacia nuestra madre y el primer impulso criminal contra nuestro padre. Los sueños nos demuestran esta realidad». Si el conflicto no se resuelve, si los deseos sexuales infantiles permanecen, de algún modo, fijos en la madre, la neurosis será inevitable y llegará a manifestarse en uno u otro momento.

Freud designa el impulso sexual con el nombre de «libido» y atribuye al mismo toda la energía psíquica que el individuo posee. Puesto que la sociedad no permite la libre y completa expresión de los deseos sexuales, sus miembros deben saber reprimirlos o expresarlos de forma socialmente aceptada. Algunos hombres, por ejemplo, han dirigido —o sublimado— la energía de su libido a la creación artística o científica. Pero el neurótico, presa de su conflicto de Edipo, no puede desviar su libido del objeto vedado; consume sus energías en defenderse contra su propio deseo y manifiesta su lucha interior con síntomas tales como tics nerviosos y necesidad imperiosa de lavarse las manos.

Freud se hallaba especialmente interesado en el efecto de las experiencias infantiles sobre la vida subsecuente. Comprendió que muchas impresiones juveniles, especialmente si se asociaban con emociones tales como el odio, el amor y el miedo, pueden producir una mente desequilibrada. Esto puede conducir a mal comportamiento, que en tiempos pasados estaba meramente sujeto a castigos corporales. Hoy se preconiza el tratamiento de los delincuentes mediante la educación y métodos psicológicos para corregir sus pasos y guiarlos a una vida normal.

Freud vivió siempre convencido de la solidez de sus teorías, deducidas rigurosamente de hechos comprobados. Afirmaba que sus hallazgos no consistían en simples especulaciones, sino en leyes psicológicas fundamentales. Algunos de sus discípulos le fueron leales durante toda su vida; otros se opusieron al radical presupuesto de que todas las neurosis tienen origen sexual, se apartaron del sistema y crearon, por separado, escuelas diferentes.

El primer disidente fue Alfred Adler, médico vienés que desde 1902 había colaborado estrechamente con Freud. Durante largo tiempo ambos investigaron y teorizaron en armonía, pero hacia 1911 sus planteamientos se hicieron totalmente irreductibles.

En 1913 se produce la defección del suizo Carl Gustav Jung (imagen izq.) . Los trabajos de Jung habían admirado a Freud, quien vio en él "al Josué destinado a explorar la tierra prometida de la psiquiatría, que Freud, como Moisés, sólo podría contemplar desde lejos". (Para quienes conocían a Freud no resultaban extrañas estas afirmaciones.)

En los sentimientos de Freud hacia Jung se mezclaba la admiración y el recelo. En cierta sesión de psicoanálisis, Freud interpretó un sueño de Jung como un propósito de destronarle. El sentimiento ambivalente de Freud se acusaba con el transcurso de los años. Jung, hombre esencialmente místico y religioso, consideraba erróneo que la sexualidad fuese la causa de todos los conflictos. Y en consecuencia escribió: «La libertad no pertenece a los hijos de la carne, sino a los hijos de Dios». Jung desarrolló más adelante una teoría del subconsciente con elementos espiritualistas.

 

Abrió una nueva oficina, que trabajaría durante 47 años. En 1896 muere su padre y decide autoanalizarse, realizando un viaje en la profundidad de su mente. Esta etapa fue una etapa legendaria en la vida de Freud, estuvo 4 años auto investigándose todos las noches. Uso la asociación libre, prestando atención a todo lo que le viniera a la mente sin censura.

 

El tenia algunos problemas como fobia a viajar. La etiología sexual de sus investigaciones, como por ejemplo el Complejo de Edipo donde en el caso del varón hay: deseo por la madre y rivalidad por el padre a nivel inconsciente en la infancia como etapa madurativa sexual o el también llamado Complejo de Edipo. Estas ideas no fueron bien aceptadas por la sociedad y lo veían como un pervertido. Recibió importante premio de los EE.UU. pero sus teoría no eran bien vistas.

 

Escribió un libro llamado: “La interpretación de los sueños”, que fue el registro de su auto análisis. Lo publicó en 1900 y solo se vendieron 300 copias en la actualidad el psicoanálisis es el tema que mas se vende en librerías. La ciencia del psicoanálisis fue su creación, solo los judíos lo seguían. Tenían una sociedad conocida como la “Sociedad de los Miércoles” y se identificaban con una anillo con una gema griega azul.

 

En 1920 muere su hija. En 1923 se le encuentra un tumor cancerigeno en la boca, que tienen que intervenirlo quirúrgicamente 33 veces en 16 años. Le colocaron una prótesis que era muy dolorosa y no le permitía hablar con facilidad. Le costaba mucho comer y debía sacársela para limpiarla. Siempre fumo, pues lo calmaba. Ya era muy prestigioso y conocido en el mundo.

 

El se preguntaba que quieren la mujeres?, a la cuales nunca entendió, y las llamaba “ el osado continente” . La mujeres envidian el pene del hombre, esto las diferencia, y las hace inferiores.  Su hija también quiso que su padre la analizara, ella lo acompañaba permanentemente. Luego de cierta resistencia, Freud accedió a psicoanalizarla en secreto.

 


A Freud le interesaban sobremanera los sueños. Creía que un sueño representa un deseo o temor reprimido que está activamente fuera de la consciencia pero que "aparece en la superficie", durante el descanso, como un sueño. Freud argumentaba que los deseos y temores reprimidos se unen para actualizar experiencias o sensaciones (como la ansiedad) y modifican estas experiencias de modo que éstos (los temores reprimidos) se ocultan como los acontecimientos más naturales. El ocultamiento en esta forma de los pensamientos reprimidos no perturban el descanso, de modo que el sueño puede considerarse como un medio de mantenerlo. El análisis de los sueños es, por consiguiente, otra forma de penetrar en la inconsciencia del paciente, y Freud y sus continuadores han usado frecuentemente este método al tratar a sus pacientes.
En el término de su existencia Freud hizo muchos prosélitos y poco a poco (tras un período de enérgica oposición) algunas de sus teorías fueron aceptadas. Por su origen judío, Freud sufrió las persecuciones nazis y, en 1938, fugó a Inglaterra donde fallecía un año después.

 

En 1933, estando Hitler en poder, comienza la persecución a los judíos y quema públicamente todos sus libros. En 1936 cumple Bodas de Oro en su matrimonio, Freud tenia 80 años de edad.

 

En 1938 Hitler anexiona Austria a su país, pero Freud, no quiere partir, hasta que mas tarde su hija y hermanas son secuestradas por los Nazi. Freud se da cuenta del peligro que corre y se marcha a Londres el 5 de Julio de 1938. Su hija es soltada, pero sus cuatro hermanas mueren en los campos de concentración.  

 

Freud muere el 23 de septiembre de 1939.

 

PARA SABER MAS...

Freud llega a América
«En Europa me siento como un proscrito», dijo Sigmund Freud durante su visita de 1909 a Estados Unidos. «Aquí me siento recibido por los mejores como un igual. Ha sido como la realización de un sueño fantástico».

 

El motivo del primer y último viaje de Freud a Estados Unidos fue el vigésimo aniversario de la Clark University, una institución progresista de Worcester, Massachusetts. La facultad invitó a Freud a pronunciar una serie de conferencias sobre sus controvertidas teorías del psicoanálisis. A cambio, lo nombraron doctor honoris causa, el único honor que Freud recibió.

Las recientes obras maestras de Freud (La interpretación de los sueños, Tres contribuciones a la teoría sexual, Psicopatología de la vida cotidiana y Estudios sobre la histeria) habían ganado cierto reconocimiento entre los profesionales europeos y norteamericanos, pero antes de las cinco conferencias en Clark, su influencia y fama eran limitadas.

 

En Clark, en una América sorprendentemente acogedora, presentó por primera vez una síntesis de sus varias teorías. Sus conferencias atrajeron a periodistas, artistas, intelectuales de la costa este (incluyendo a William James, mortalmente enfermo, que asistió sólo «para ver cómo era Freud») y a muchos curiosos. El estimulante gancho freudiano de las teorías sexuales, sueños y dramáticos casos capturaron la imaginación del público.

 

Inevitablemente el psicoanálisis hizo furor en EE. UU. —lo que a la vez satisfizo y afligió a Freud. que despreciaba muchos elementos de la vida norteamericana. Aun así. admitió que «en la remilgada America era posible, en los círculos académicos al menos, discutir libre y científicamente todo lo que en la vida ordinaria se consideraba objetable».

 

SOBRE SIGMUND FREUD: Sigmund Freud fue un revolucionario del mismo modo que lo fue Einstein en el campo de física teórica. Pero si los hallazgos de Einstein no preocupaban mayormente a la sociedad, los de Freud si la preocupaban.

 

Freud iba revelando ante el mundo todo lo que descubría en el curso del trabajos con sus pacientes y consigo mismo. En ningún momento acusó a la sociedad de estar enferma, que de hecho en ese tiempo, vísperas de la Primera Guerra Mundial, lo estaba. Y no era que Freud estuviese encerrado en una torre de marfil dedicado a sus estudios sin importarle el mundo que lo rodeaba. Tampoco se marginaba como intocado e intocable. Su obra, que en la actualidad ya tiene casi un siglo desde que se dio a conocer, continúa vigente y gana en prestigio, a pesar de lo mucho que se ha escrito para desprestigiarla e inclusive perseguirla.

 

Los primeros en discutirlo fueron los marxistas, que sostenían tener en el concepto de los reflejos condicionados, de Pavlov, una variante alternativa que "tenía presente la realidad social", cosa que Freud no tenía en cuenta, según ellos.

 

Y no se conformaron con criticar a Freud, sino a sus seguidores neo-freudianos. En los Estados Unidos, donde el psicoanálisis había echado raíces muy profundas, surgió toda una tendencia de críticos de Freud. Joseph C. Clayton, por ejemplo, no se conformó con criticar a Freud, sino que las emprendió contra Erich Fromm, Abram Kardiner, y otros. Pero la vertiente freudiana era rica y abundante, y el psicoanálisis ha subsistido a estos embates.

 

Sus críticos han pretendido separar al hombre de su obra, criticando la obra. Pero en este caso se trata de una unidad indisoluble: la persona de Sigmund Freud es tan impresionante como su obra. Esta es una frase hecha, pero se puede decir sin temor a exagerar, que en este caso le viene como un anillo al dedo.

 

El psicoanálisis es connatural a la persona de Sigmund Freud, quien fue su principal paciente. A ninguno de los pacientes que le tocó atender lo estudió tan a fondo como a sí mismo. En sus recuerdos de infancia y en su infancia; en sus sueños y en sus fantasías, que tratándose de sí mismo las analizaba más a fondo, si puede decirse, encontró las vetas más ricas para develar los misteriosos misterios y secretos que la mente humana es capaz de reservarse para transformarlos en enfermedades.

 

Freud no era un "enfermo", pero en su inconsciente encontró
todos los elementos que le permitirían reconocer a una mente enferma de otra que no lo estaba, teniendo en cuenta que para él todos llevamos una carga neurótica que tarde o temprano se hará manifiesta, en cuyo caso, si no nos hemos tratado a tiempo, nos convertiremos en "enfermos".

 

Buceando dentro de sí mismo, Freud trataba de encontrar vestigios del pasado a través de sus manifestaciones en el presente, pero muchas veces también lo hizo en el sentido inverso. El presente podía revelarle secretos ocultos del pasado. En la pasividad, buscaba el elemento agresivo, y viceversa. En pocas palabras, trató de juntar los dos términos antitéticos de un conflicto arraigado en el hombre, y extraer de ellos los elementos que le permitieran resolver el conflicto.


Esta era, si se quiere, una variante del principio de atracción y repulsión que viene de la física, y que puede ser aplicado al ser humano. Es posible afirmar, inclusive, que aquí se encuentra el núcleo del método psicoanalítico, siempre que no lo separemos de la persona de Sigmund Freud.


La relación método-persona, en este caso, representa casi una relación carnal, una relación de paternidad carnal. Frued, digamos, engendró el método. Aquí, en este hecho, radica con toda certeza la raíz de la ruptura que se fue produciendo gradualmente con sus seguidores más cercanos en un momento, especialmente con Alfred Adler y Cari Gustav Jung. Ellos no podían, por razones absolutamente derivadas de la personalidad de cada uno, trabajar en un plano de igualdad con el Maestro. Y cada uno de ellos elaboró su propio método, lo engendró como Freud continuaba haciendo con el suyo hasta poco antes de su muerte.


La relación de Freud con su obra se asemeja, en cierto sentido, a la que se establece entre el escritor y su obra, entre un artista plástico y su cuadro o escultura. Si el estilo es el hombre, en este caso también la obra es el hombre.

 

Fuente Consultada:
Biografía de HBO Ole complementada con información aportada por Félix del Ojo, psiquiatra.-
HECHOS, Sucesos que estremecieron al mundo La Caja de Pandora del Inconciente Tomo N°13

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