Leopoldo Galtieri: “Las urnas
están bien guardadas”
Fue
uno de los personajes nefastos de la Argentina, y como tal aunque su
desaparición física se produjo hace ya algunos años, su nombre y su imagen no
pueden ser borradas del inconsciente colectivo de toda la sociedad, esa sociedad
que en vio arrebatar a sus hijos en algunos casos, y en otros a sus padres, de
la mano de aquel general
llamado
Leopoldo Galtieri.
Es
que fue ese hombre, que se desenvolvió como Presidente de la Nación a través del
régimen de facto durante un año, que provocó que el año 1982 quedara para
siempre en la memoria de los argentinos.
Fue
precisamente en el mes de abril que Galtieri decidió recurrir al proyecto de
recuperación de las Islas Malvinas, con el fin de restablecer la firmeza que el
régimen estaba perdiendo en un país cada vez más pobre y más endeudado. En
aquella época, las Islas eran territorio administrado por Gran Bretaña, y así
fue que comenzó la guerra contra Inglaterra, un 2 de abril, cuando las Fuerzas
Armadas desembarcaron en Malvinas.
Aquello generó en un primero momento la explosión de la euforia de los
argentinos, quienes no dudaron en reunirse en la Plaza de Mayo para corear a
viva voz el apellido de aquel General que había dado lugar a la batalla, y que
sólo unos meses después se convertiría para esos mismos argentinos en un
verdadero genocida, luego de que miles de jóvenes reclutas mal preparados
perdieran la vida en aquel austral territorio.
La
Guerra de Malvinas llegó a su culminación rápidamente, el 14 de junio de 1982
con la rendición de las fuerzas argentinas, mientras que en la otra orilla,
dentro del continente, un país se derrumbaba y lloraba a sus desaparecidos. Tres
días después de aquella rendición, Galtieri tuvo que renunciar ante el repudio
de toda la opinión pública. Aquel hombre denominado monstruo para la mayoría de
la sociedad argentina, había nacido el 15 de julio de 1926 en la localidad
bonaerense de Caseros, bajo el nombre de Leopoldo Fortunato Galtieri.
Fue a
los 17 años que decidió ingresar en el ejército para realizar una carrera
militar en el Colegio Militar de la Nación, desde el que egresó como oficial del
arma de ingenieros. Allí, dentro del ejército, Galtieri comenzó a dar sus
primeros pasos, que luego de 25 años consecutivos de servicio le permitió
acceder al nombramiento, y convertirse en comandante del cuerpo de Ingenieros
del ejército en el año 1975.
Casualmente, en aquella misma promoción, otro personaje nefasto de la historia
argentina, Jorge Rafael Videla, llegó a ocupar la comandancia en jefe de las
Fuerzas Armadas. El golpe de estado ocurrido en el país en el año 1976 lo
encontró a Galtieri en plena carrera militar en ascenso, por lo que no dudo
jamás en ser uno de los activos promotores de aquel golpe. Aquella actitud,
sumada a los importantes contactos que había logrado dentro del ejército hasta
el momento, hicieron que una año después fuera nombrado General de división, y
luego en 1979 Teniente General.
Los
años continuaban transcurriendo y el gobierno de facto se había instalado en el
país, sin dejar vislumbrar siquiera una pequeña luz de esperanza que permitiera
recuperar la democracia. Mientras tanto, en 1981 Leopoldo Galtieri fue admitido
como integrante de la junta militar, lo que le permitió comenzar a desarrollar
una ascensión política, que incluso lo llevó a visitar los Estados Unidos en
representación de la Argentina.
El 22
de diciembre de 1981, Leopoldo Galtieri fue nombrado Presidente de la Nación,
sucediendo a Carlos Alberto Lacoste en el cargo. Pero como venía sucediendo
desde que se instauró el gobierno de facto en el país, la situación social y
económica de la Argentina se hundía cada vez en mayores profundidades, generando
una crisis que aún en la actualidad ha dejado vestigios y secuelas que parecen
incurables. Fue durante su gobierno que el país experimentó una de las más
profundas recesiones económicas que llevaron al cierre innumerable de
industrias.
La
gente no tenía trabajo, y por ende estaba hambrienta, no sólo de alimento sino
también de dignidad. Fue en ese momento que Galtieri tuvo su “brillante idea”:
comenzar una guerra con Inglaterra para recuperar las Islas Malvinas. Cuando los
años pasaron y el pueblo argentino volvió a recuperar su democracia, aquel
general que ostentó el cargo de Presidente de la Nación, fue enjuiciado junto
con los demás líderes militares, por los crímenes cometidos durante el proceso,
lo que lo llevó a ser sentenciado a prisión en 1986.
Pero
aquello poco duraría, ya que cinco años más tarde, el entonces Presidente Carlos
Menem indultó a aquel hombre sin remordimientos, ante el estupor de la sociedad
argentina. En 2002 fue sentenciado nuevamente, y sujeto a arresto domiciliario,
el cual culminaría el 12 de enero de 2003 cuando lo alcanzó la implacable
muerte.
Un gobierno de facto es
aquel que, si bien en la práctica ejerce como tal,
no está reconocido oficialmente por ninguna norma jurídica.