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FRANCIS CRICK Y JAMES DEWEY WATSON:
PROYECTO GENOMA HUMANO
La cristalografía por rayos-X: Francis
Crick nació en Northampton, Inglaterra, en 1916. Estudió física en la
Universidad de Londres, y trabajó con radares durante la Segunda Guerra Mundial.
En 1946 asistió a una conferencia de Linus Pauling que le abrió los ojos a las
posibilidades de un descubrimiento original en biología molecular. Esto lo llevó
a realizar investigaciones de biología en Cambridge; en 1949, cuando tenía
treinta y tres años, se sumó al Consejo de Investigaciones Médicas del
Laboratorio Cavendish en la universidad.
James
Dewey (Jim) Watson nació en Chicago, en 1928, y era un niño prodigio. Entró en
la Universidad de Chicago a los quince años y se graduó a los diecinueve; tres
años después obtuvo un doctorado por la Universidad de Indiana. Mientras
preparaba el doctorado, leyó un libro del físico austriaco Erwin Schródinger
titulado ¿Qué es la vida?, que lo persuadió de que el estudio de los genes
ofrecía excitantes perspectivas de descubrimientos. En 1951 asistió a una
conferencia en Nápoles, donde conoció a Maurice Wilkins, un físico neozelandés
de treinta y tres años nacido en las Islas Británicas, que había trabajado con
la bomba atómica en Estados Unidos, pero que se había alejado de la física
nuclear horrorizado por las consecuencias de ese trabajo.
Como
Watson, Wilkins había sido inspirado por ¿Qué es la vida? de Schroidinger.
Trabajaba en la estructura de las moléculas orgánicas grandes, en el Consejo de
Investigaciones Médicas del King’s College de la Universidad de Londres, usando
la misma técnica del análisis de difracción por rayos-X que el equipo de Pauling
en la CalTech. La descripción que le hizo Wilkins de su trabajo reforzó el
interés dc Watson por el tema, y fue aceptado para realizar investigaciones en
el Laboratorio de Cavendish. Llegó a Cambridge poco después de cumplir
veintitrés años, y estableció inmediatamente una buena relación con Crick, que
por entonces tenía treinta y cinco años.
Crick
y Watson estaban dispuestos a investigar la estructura del ADN, pero sus
superiores los desanimaron, ya que eran conscientes del trabajo que llevaban a
cabo en el King’s College. Se suponía que los trabajos del King’s eran un
esfuerzo común de Wilkins y una química británica de treinta años llamada
Rosalind Franklin, pero en realidad ambos estaban enfrascados en una lucha de
personalidades. Franklin era una cristalógrafa muy experimentada. La
cristalografía era una tecnología exigente, basada en la técnica de difracción
de los rayos-X, esencial en la investigación de la estructura de las moléculas
grandes. Se trataba de una tecnología en la que ni Watson ni Crick tenían
ninguna experiencia, así que hicieron lo mejor que pudieron con la única
alternativa a su alcance, la construcción de modelos. Pero sin las pistas que
podía proporcionar la cristalografía, fueron incapaces de realizar progresos
reales, y sólo era cuestión de tiempo que el equipo de Pauling, en la CalTech,
que dominaba ambas técnicas, diera con la respuesta correcta. El libro de
Pauling, La naturaleza del enlace químico, se convirtió en la Biblia de Watson
en sus esfuerzos por construir un modelo plausible, y para mayor frustración,
tanto el director del Laboratorio de Cavendish, Lawrence Bragg, como el director
de la Unidad de Cristalografía, Max Perutz, eran cristalógrafos expertos. Pero
insistieron en que la buena voluntad del Consejo de Investigaciones Médicas no
debía correr el riesgo de duplicar la investigación del King’s College.
No
era cuestión de determinar la composición química de la molécula de ADN. Por
entonces se sabía que estaba compuesta por una serie de bases de cuatro clases:
timina (T), guanina (G), citosina (C) y adenina (A), unidas por parejas en una
estructura de fosfato-azúcar. Pero nadie sabía cuál era la forma de la
estructura ni cómo se unían las parejas de bases. Sin las respuestas a estas
preguntas, no se podía comprender realmente el mecanismo detallado de la
herencia y no existía ninguna posibilidad de aplicar el conocimiento teórico a
los problemas de la vida común como las enfermedades hereditarias.
Irónicamente, el descubrimiento definitivo llegó poco después de que Crick y
Watson asistieran a un seminario en el que parecieron malinterpretar la
presentación que Franklin hizo de su investigación. Volvieron a Cambridge,
construyeron un modelo e invitaron a la pareja de Londres para que lo viera..,
pero Franklin echó por tierra todas sus ideas. No mucho después, con la ayuda de
Wilkins, Watson consiguió ver una de las cristalografías por rayos-X de Franklin
con una claridad increíble. En cuanto la vio, estuvo seguro de que sabía cómo
interpretarla.
De
vuelta a Garnbridge, Crick y él consiguieron permiso para utilizar los servicioS
del taller del laboratorio para construir un modelo de la molécula a gran
escala. Tras cinco semanas frenéticas de prueba y error, el modelo estaba listo
para ser revelado. Tenía forma de doble hélice, una larga y tortuosa escalera en
la que los peldaños eran innumerables secuencias de pares de bases: lA, CG, AT,
TA, CC, etc.

La estructura del ADN y los Genes:
Los rasgos principales de una
molécula de ADN son:
a. Una "escalera en espiral", con
barandillas de azúcar-fosfato formando una doble hélice.
b. Una larga sucesión de
«escalones», hecha a base de parejas entrelazadas de bases de adenina (A) y
timina (T), o guamina (G) y citosina (C).
1. Un
«gen» normalmente tiene una longitud de varios miles de bases.
2. La
secuencie de bases en os genes codifica a información necesaria para fabricar
las proteínas que determinan la anatomía y la fisiología de toda criatura
viviente.
3.
Los genes están localizados en los cromosomas, que son largas hileras de
proteína y ADN mezclados.
4. En
la reproducción sexual, la secuencia de genes del óvulo fertilizado es diferente
de la de los padres, haciendo que todos los individuos descendientes sean
únicos.
5. En
gemelos idénticos, la secuencie genética es diferente de la de los padres pero
idéntica en cada hermano, porque son el resultado del fraccionamiento de un
óvulo fertilizado.
6.
Cuando las células se dividen y se multiplican durante el crecimiento del
embrión, las parejas de bases se abren como una cremallera. Cada mitad de una
pareja de bases tiene la habilidad de hacer «crecer» una nueva compañera en su
nuevo hogar, asegurando así que la «información» de cada célula es la misma.
El 7
de marzo de 1953 se la enseñaron a sus colegas. El 25 de abril, un corto y
modesto escrito en la revista Nature, titulado La estructura molecular de
los ácidos nucleicos, informó al mundo de uno de los descubrimientos más
significativos en la historia de la ciencia, aunque quedó un poco ensombrecido
por la primera ascensión al Everest seis semanas después. Pero su importancia
pronto quedó establecida y dio origen a una explosión de investigaciones
genéticas y de descubrimientos que todavía continúa.
En
1962, Crick, Watson y Wilkins compartieron el Premio Nobel de Medicina. El
nombre de Rosalind Franklin no fue mencionado, había muerto de cáncer en 1958, a
los treinta y siete años, víctima —como Marie Curie— de la radiación a la que se
había expuesto durante su trabajo. No se conceden premios Nobel a título
póstumo.
(PROYECTO GENOMA HUMANO)
Fuente Consultada: Historias Curiosas de la
Ciencia de Ciril Aydon
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