GEOGRAFÍA DE ARGENTINA

 GEOGRAFÍA ARGENTINA: CLIMAS - RELIEVES - RÍOS - BIOMAS - RECURSOS NATURALES

 Prof. Geografía Claudia Nagel

Rompecabezas (p/Chicos)

GEOGRAFIA DE LA REPUBLICA ARGENTINA

República Argentina
Geografía Del Mundo
 

 

 

 

 

 
Hidrografía Lagos, Lagunas, Costas e Islas Flora y Fauna Artes Populares Símbolos Nacionales

GEOGRAFÍA DE LA  REPÚBLICA ARGENTINA
La República Argentina es una enorme extensión geográfica que ocupa el extremo meridional del continente americano, desde el trópico (22°) hasta la zona templada fría (55°), y desde los Andes hasta el Atlántico

SUPERFICIE: El territorio argentino comprende: una parte continental que es la más extensa y poblada; un sector de la Antártida y numerosas islas situadas en el océano Atlántico. La superficie de este inmenso territorio se reparte así: parte continental, 2.791.810 Km2; sector antártico, 965.314 Km2 e islas australes 4.150 Km2. El total de su superficie es de 3.761.274 Km2.

POBLACIÓN: Es de 40.000.000 (censo 2010) de habitantes, no obstante el carácter agropecuario de su economía la Argentina tiene una de las proporciones más altas de población urbana: las dos terceras partes del total general; sólo en el distrito federal vive más de la quinta parte de la población.

CLIMA: La mayor parte del país se halla en la zona templada. Sólo un pequeño extremo en el Norte queda más allá del trópico de Capricornio. Las montañas que corren de Norte a Sur abrigan al territorio de los vientos del Pacífico, aunque le restan lluvias y humedad; sin embargo, los vientos del Sur y del Atlántico hacen más frescas sus grandes llanuras. Las temperaturas máximas llegan a unos 49°, en el Norte, en la provincia de Salta; las mínimas descienden a -35°, en Tierra del Fuego y la Antártida. Entre los vientos que recorren la Argentina, son conocidos el viento Norte, cálido, que desciende del Chaco hasta llegar a la Pampa; el viento Pampero, seco y frío; el Sudeste, que sopla desde el Atlántico; el Zonda, en San Juan, etc. Las lluvias son irregulares, es decir en algunas zonas son abundantes, por ejemplo en Misiones, y en otras son suficientes, como en Corrientes, Entre RÍOS y parte de Santa Fe; son escasas en zonas centrales e insuficientes o nulas en regiones tales como San Juan, Mendoza, parte de la Patagonia, etc. donde el regadío por canales y acequias ha hecho y hace maravillas.

REGIONES Y PRODUCTOS. Su nota fundamental es el predominio de las llanuras y mesetas que se extienden desde el Norte (llanura del Chaco), pasando por la del centro (Pampa), hasta la meseta de la Patagonia, al Sur.

La Patagonia es la región más meridional de la Argentina. Adosada a los Andes, abarca el territorio comprendido entre el río Colorado y el Estrecho de Magallanes. Es una meseta que se escalona hasta el Atlántico, terminando en un brusco escalón sobre una estrecha plataforma litoral. Su clima es templado-frío y muy seco. La vegetación está formada por hierbas y plantas rastreras en forma de matorrales. Solamente en los valles se encuentran abundantes pastos. Los vientos que barren la región de Patagonia proceden de los Andes, y debido a su sequedad absorben fácilmente el agua que pueda existir en la superficie sobre la cual soplan. Muchos lagos, expuestos a la acción de estos vientos secantes, acaban por convertirse en simples depresiones conocidas por «salitrales».

Este territorio sólo en época reciente ha sido colonizado por los blancos, y la punta más meridional es la Tierra del Fuego, ocupada por escasa población que apenas tiene otra actividad que la relacionada con la pesca.

La riqueza real de la región radica en sus pastos, que alimentan rebaños de carneros, los cuales viven casi en completa libertad, guardados por pastores denominados «gauchos». El gaucho es una figura típica de la Argentina, notable por la destreza en el manejo del caballo y del lazo.

Al Norte predomina el ganado bovino en grandes «estancias» que pueden ocupar de 2.500 a 5.000 hectáreas de terreno, en el centro del cual se sitúa el «rancho», con casas para habitación del personal e instalaciones para el ganado. Pero la vanguardia de la colonización en todo el resto de la Patagonia, lo mismo que en la Tierra del Fuego, ha estado formada por pastores de ovejas, y éstas representan en la actualidad su más importante fuente de riqueza.

La Pampa es una de las regiones naturales de la Argentina que posee mayores riquezas agrícolas y más numerosa población humana. Situada al Norte de la Patagonia, es una extensa llanura, uniforme y monótona, sin obstáculos ni árboles y sin una piedra. El suelo, cubierto de loess, es de una extraordinaria fertilidad, como el de la mayoría de las estepas. Parte de él ha sido transportado por los ríos, pero casi todo es de origen eólico, es decir, transportado por el viento pampero, frío y muy seco, que sopla procedente del Sur. La falta de agua es la principal característica, y disminuye hacia el Oeste; se pueden distinguir dos zonas: la Pampa húmeda y la seca. La primera se extiende desde el Atlántico hasta el río Salado, y la Pampa seca, desde éste río hasta la región andina. La vegetación típica es la gramínea, que constituye el «pasto duro», el cual ha sido sustituido por el «pasto tierno» (alfalfa). Es, por tanto, una zona muy apropiada para la ganadería. En efecto, en ella se crían en gran escala, y por procedimientos intensivos, el buey y el carnero, debido a los cuales Argentina es una gran nación productora de carnes congeladas, conservas, lana y manteca.

A partir de los últimos años del siglo XIX, fueron introducidos los cultivos del trigo, seguidos de los del maíz, alfalfa, plantas forrajeras y lino. El más extendido fue el trigo, pero actualmente la soja se está convirtiendo en el monocultivo por excelencia, debido a su rendimiento y alto precio internacional.  La  zona de siembra más importante señala un acusado arco desde Bahía Blanca hasta Santa Fe, con centro en Buenos Aires, en cuyas mismas puertas comienza la Pampa. La mayor parte de la producción es enviada a los silos terminales de Bahía Blanca, Rosario y Buenos Aires, a través de una extensa red ferroviaria que une los distintos puntos de esta región.

Al Norte de la Pampa se encuentra el Chaco, otra dilatada llanura de clima seco y escasas precipitaciones, debido a lo cual es una extensa y agreste estepa. Solamente en las orillas de algunos ríos encontramos cultivos, especialmente al pie de los Andes. Allí el agua es abundante, debido a la fusión de las nieves y de los hielos de la vertiente oriental de la cordillera. El agua da lugar a verdaderos «oasis» junto a las montañas, en las que proliferan plantas tropicales (caña de azúcar) y mediterráneas (frutas, vid). El centro de los primeros es la ciudad de Tucumán, y el de los segundos, Mendoza.

Los ríos de la región del Chaco se caracterizan por su curso inestable, su falta de continuidad y la frecuente presencia de cuencas de inundación, que originan zonas palúdicas de aguas estancadas llamadas «bañados» y salitrales. El clima de esta zona es de tipo subtropical, con una estación seca (invierno) y otra lluviosa (verano); su vegetación es de la especie xerófila, y el «quebracho» (del que se extrae tanino), es su mayor riqueza.

Entre los ríos Paraná y Uruguay se extiende la región llamada «Mesopotamia Argentina», o «Entre Ríos», caracterizada por la excepcional abundancia de aguas superficiales y la extensión de sus «bañados». Debido a su clima, mucho más húmedo que el del Chaco, se halla cubierta de una espléndida vegetación de tipo tropical. En la parte septentrional de Corrientes existen lagos de agua dulce, los cuales no son más que depresiones colectoras de las aguas que descienden de las vertientes vecinas. La más importante es la llamada Laguna de Ibera, alimentada por el agua de lluvia. De modo análogo que el Nilo medio, estos enormes charcos se hallan cubiertos, en muchos lugares, por masas de vegetación flotante denominadas «embalsados». El Chaco produce las tres cuartas partes del algodón argentino.

La región montañosa del Oeste, denominada «Región Andina», comienza en la «Puna» de Atacama, elevada meseta de 3.500 a 4.000 m, hasta Patagonia. En la región de Mendoza se encuentran los colosos del Aconcagua (7.035 m). Cerro Mercedario (6.770), Tupungato, etc. La porción patagónica es menos elevada, pero sus alturas, sometidas a las erosiones de los glaciares, presentan el aspecto de una cordillera accidentada y bravia.

Los ríos argentinos desaguan en el Atlántico y pertenecen, bien al sistema del Plata, o a la vertiente atlántico-austral. El Río de la Plata es una enorme corriente fluvial cuya cuenca supera los 4 millones de km2. Se halla constituido por la unión de los ríos Paraná y Uruguay. Tanto el uno como el otro tienen su nacimiento en el Brasil; el Paraná, navegable en la primera parte de su curso, presenta una serie de rápidos antes de su confluencia con el Paraguay, que dificultan el tránsito de embarcaciones. El Uruguay nace en la llamada Sierra del Mar, sirve luego de frontera entre la Argentina, Brasil y Uruguay, y corre después a través de los densos y exuberantes bosques de la región de Misiones.

El Río de la Plata tiene una longitud de 275 Km., y al llegar al mar su anchura es de 220. Tanto es así, que su descubridor, Juan Díaz de Solís, le dio el nombre de Mar Dulce.

COSTAS E ISLAS: El litoral argentino tiene 4.500 Km. de longitud, de los cuales 385 Km. corresponden al Río de la Plata. La costa bonaerense presenta la Bahía de Samborombón, entre la Punta Piedras y el Cabo San Antonio; el cabo Corrientes, la punta Mogotes, la bahía Blanca y los puertos de Buenos Aires, Ensenada, Mar del Plata, Quequén, Puerto Belgrano (base naval) y Bahía Blanca. En las costas patagónicas: el golfo de San Matías; la península de Valdés, el golfo Nuevo, en el que está Puerto Madryn; el gran golfo de San Jorge, en el que esta Comodoro Rivadavia; los puertos Deseado, Santa Cruz y Río Gallegos, el cabo Vírgenes y la punta Dúngenes, en el límite argentino-chileno y donde empieza el estrecho de Magallanes, entre el continente y la Tierra del Fuego. En las costas fueguinas: el cabo Espíritu Santo, la Bahía de San Sebastian, el cabo San Diego, frente a la isla de los Estados, separada de Tierra del Fuego por el estrecho de Lemaire y el1 puerto de Ushuaia, en el canal de Beagle.

Las principales islas argentinas son: las de Apipé y Cerrito en el Paraná; en el delta de este río la isla Martín García, en la desembocadura del río Uruguay; Zuraita, Bemejo, y Trinidad, en la bahía Blanca; las de los Estados y las Oreadas del Sur, en las que se mantiene una estación meteorológica desde 1904.

Las Malvinas, geográficamente consideradas, son parte de la masa continental sudamericana, e históricamente pertenecen a la Argentina, que no reconoce la ocupación británica, consumada en 1883.

OROGRAFÍA Los sistemas orográficos, según las regiones naturales son las siguientes: 1) el andino, 2) el bonaerense, 3) el mesopotámico y 4) el patagónico.

1) Los Andes son una larga y elevada cadena montañosa que se extiende de Norte a Sur, formando el límite natural con Chile. Por sus caracteres geográficos se pueden señalar varias secciones, a) La cordillera propiamente dicha, en la que deben considerarse: los Andes patagónicos, que van desde el estrecho de Magallanes hasta el Neuquén, con el Monte San Lorenzo (3.700 m de altura), y los Andes septentrionales, que van hasta el el límite de La Rioja y Catamarca con Chile, constituidos por dos cadenas principales: la oriental en territorio argentino, con el Aconcagua 6.959 m de altura), punto culminante de América y la occidental, en el límite chileno, con el Tupungato (6.800 m de altura), b) Las Sierras de la Puna, desde el punto antedicho hasta la frontera con Solivia, donde el sistema alcanza la amplitud mayor y se alzan los volcanes Llullai-llaco (6.723 m de altura), en el límite con Chile y Antofalla (6.100 m de altura), en territorio argentino y las sierras orientales, con el nevado de El Libertador (6.720 m de altura) y las llamadas subandinas, como la de Humahuaca, con la quebra1 da de su nombre, c) La precordillera o sierras que corren al Este de la cordillera principal, en Mendoza, San Juan y La Rioja. d) Las llamadas sierras pampeanas, que se levantan aisladas en las llanuras del Sudeste de La Puna y al Este de la precordillera, y son: la de Famatina, con el nevado General Manuel Belgrano (6.250 m de altura); las del Aconquija, con el cerro el Bolsón (5.500 m de altura), que desprenden hacia el Sur, las de Amato y Ancasti, entre las cuales se extiende el valle de Catamarca; las de Córdoba, constituidas por tres cadenas, la principal de las cuales es la Central o Grande, que sigue al Sur, con el nombre de Comecfiingones y contiene la meseta denominada pampa de Achala y el Cerro Champaqui (2.884 m de altura), las de San Luis, con el cerro Agua Hedionda (2.150 m de altura), situadas al Oeste de la de Comechingones. Entre los volcanes del sistema, además de los nombrados de la Puna se encuentran el Maipo y Peteroa, en el límite con Chile, y Bonete, Diamante, Domuvo, en suelo argentino.

2) en el Sudeste, de la llanura bonaerense, las sierras de Tandil, que toman varios nombres y mueren en el cabo Corrientes, y al Sur de las Sierras de la Ventana, con el cerro Tres Picos y la curiosa abertura que les da nombre.

3) El llamado sistema de Misiones, formado por las alturas de Imán, Misiones y de la Victoria, que no son verdaderas sierras, como así también las del Sur de Corrientes y la de la provincia de Entre Ríos que representan numerosas lomas o cuchillas, como la Montiel.

4) En el centro de la Patagonia, entre los ríos Limay y Deseado, hay varias sierras aisladas. En Tierra del Fuego, entre otros, se levanta el cerro Cornú, que es el más elevado de 1.490 m de altura. En las Malvinas el monte Adam de 698 m de altura.

FLORA: En los bosques del Norte en la selva misionera hay árboles de 30 a 40 m de altura, varios pisos de lianas, enredaderas y bejucos y numerosas especies de árboles; lapacho, cedro, pino, laurel blanco, ibirápitá y urunday. Desde Tarija y Oran hasta el Suroeste de Tucumán, tipa, quebracho, algarrobo, timbó, sauce, álamo, caldén, molle, tacuara, paraíso, acacia, tala palmera, etc.
En la pradera pampeana son característicos el quebracho colorado y blanco, el guayacán, el algarrobo y el palo santo. Al Norte de Entre Ríos, algarrobo, tala ñandubay y palma yatay. Entre la estepa pampeana y el desierto andino, el monte es extenso. Predominan chañares, espinillos, algarrobos, y caldenes, retamo, brea, piquillín, molle, aguaribay o "pimentero", etc. Plantas medicinales como la zarzaparrilla, cedrón, peperina, plantas tintóreas, como el añil. Se cultivan toda clase de plantas frutales, textiles, alimenticias, forrajeras y olíferas.

Cerca de la cordillera hacia el Sur, en los bosques australes que cubren ambas laderas se encuentran importantes arboledas de ricas especies como el alerce, colihué, arrayán, raulí, ñire, la araucaria del Sur, el guindol, árbol de hasta 30 m de altura, el maitén, etc. Alrededor de los bosques crecen muchas plantas que dan flores de muy variados gustos y colores. (amancay, mutisia, aljaba o chico, etc).

FAUNA: Existe gran diferencia entre la región Noreste y el resto del país. En la primera la fauna es la de América tropical: yaguareté, gato onza y montes, monos, pumas, jaguares, osos hormigueros, murciélagos, víboras. Gran variedad de aves: marlín pescador, carpintero, cardenal, boyero, etc. En los campos desprovistos de malezas es frecuente hallar la le-chucita de las vizcacheras y la perdiz, y en los pajonales abunda la gallineta. En estepas pampeanas; comadreja.

En las lagunas y cañadones abundan las garzas, flamencos y patos. En la patagonia, liebres, guanacos, murciélagos, ratas, zorros grises y colorados, el ñandú petiso o choique y las avutardas, aves de hábitos acuáticos que se alimentan de hierbas, que constituyen una verdadera plaga. En las mesetas anidan loros barranqueros del Sur. En los acantilados de la costa e islas vecinas, albatros, petreles, gaviotas, etc. Encontramos en la costa patagónica, loberías (colonias de lobos marinos), en la Península de Valdés hay una elefantería, única del continente americano, donde aún se puede encontrar cientos de elefantes marinos. En los ríos abundan los peces de valor, como por ejemplo, el pejerrey en el Paraná y en la laguna de Chas-comús; en la zona de Misiones, el dorado, el surubí, el pacú, etc. En los ríos y lagos de la cordillera han proliferado las truchas y los salmones. El mar epicontinental es riquísimo en peces y animales comestibles e industrializables, como el pejerrey de mar, las almejas, los mejillones, las cholgas, el atún la anchoa, la merluza, el cazón, los langostinos, etc.

RAZAS: La población precolombina de la Argentina estaba integrada por varias tribus aborígenes que, en general, no avanzaron culturalmente. Sin embargo, la civilización de los diaguitas, grupos étnicos del oeste del país que comprendían, entre otros, a los atacamos, los quilmes, omaguacas, acalianos, sanagastas y calchaquíes, es considerable en muchos aspectos. El nombre de calchaquíes se aplicó a todas las comunidades diaguitas por su residencia en los valles calchaquíes en la época de la conquista. Estos grupos indígenas hablaban un idioma común llamado caca y fueron los más evolucionados del territorio argentino.

Eran buenos agricultores (cultivaban maíz, zapallos y porotos, entre otras plantas); empleaban el riego artificial con canales y acequias; recolectaban frutos; criaban llamas; conocían la minería. Trabajaban el oro y la plata y en mayor proporción el cobre. Consiguieron una aleación de cobre y estaño muy parecida al bronce, de la que hacían punzones, cuchillos, cinceles, espátulas, hachas, brazaletes, campanas, agujas, placas pectorales, discos y otros objetos. Sus esculturas en piedras y tallas en  madera, así como su notable cerámica y pintura con representaciones de figuras humanas, de plantas y animales revelan su sentido artístico. La alfarería diaguita ha dejado vasos, vasijas y escudillas, decorados y de formas diversas.

En las urnas funerarias para niños está presente su sentido de lo ornamental, «Tai como en los minúsculos "ídolos funerarios" o canopes. Poco se sabe en cuanto a su organización social. Se considera que rendían culto al Sol y a varias manifestaciones de la naturaleza (el relámpago, el trueno, los árboles, etc.). Desconocían la escritura, pero ciertos símbolos y figuras grabados en rocas hacen suponer que intentaban registrar datos o acontecimientos importantes. Con lana de vicuña o de llama tejían telas para confeccionar sus vestidos —una especie de largas camisas— y sombreros y gorras; calzaban ojotas (sandalias) y hombres y mujeres acostumbraban tatuarse. Usaban adornos de hueso, piedra o metal. Durante la conquista y la colonización, a las que opusieron tenaz resistencia, probaron ser magníficos guerreros.

En lugares inaccesibles construían fortalezas llamadas pucaras, de las cuales quedan vestigios. La zona diaguita comprendía el sudoeste de Salta, la provincia de Catamarca, los valles del occidente de Tucumán, la mayor parte de La Rioja, el oriente de San Juan y la región de Santiago del Estero que linda con Catamarca. Según algunos investigadores, la cultura diaguita es originaria del altiplano de Perú y Solivia y data quizá de unos cinco o seis siglos antes de la llegada de los españoles. Otras tribus indígenas poblaban el resto del territorio argentino: tupíes y guaraníes; abipones, puelches y pampas (de la zona central); araucanos (menos desarrollados que los de Chile); yaganes y onas (Tierra del Fuego), y tehuelches ("patagones").

Hacia 1850 empiezan a confluir en la Argentina grandes corrientes inmigratorias de toda Europa, sobre todo de Italia y España, que junto al criollo (descendiente de los colonos españoles) y al mestizo han ido conformando un tipo particular de población americana, cuya composición puede estimarse actualmente en 97 % de ascendencia europea y 3 % de indígenas puros. Además del idioma español, en algunas provincias, como Jujuy, Chaco y Santiago del Estero, se habla el quechua y en Corrientes el guaraní. Se advierte en la República Argentina un constante aumento de la población urbana y la consiguiente reducción de la población rural; la primera se calcula al presente en un 62,5 % y la segunda en un 37,5 %. Buenos Aires, la más extensa y populosa de las capitales americanas y uno de los principales puertos del mundo, concentra, junto con el llamado "Gran Buenos Aires", la tercera parte de la población total del país.

 

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Parque Nacional Los Glaciares

Fuente Consultada:
Consultora Tomo 6 África, Oceanía y América
Web Censo 2010
Atlas Universal Ilustrado
Atlas de Argentina y del Mundo Visor
El Gran Libro del Siglo XX - Clarín
Geografía La Organización del Espacio Mundial Serie Libros con Libros
Almanaque Mundial 2012

Geografía Política o Geopolítica

Mapa Ciudad Autónoma de Buenos Aires Mapa Área Metropolitana de Buenos Aires Mapa Subterráneos Buenos Aires

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