En 1966 el ejército, al mando
del Tte. Gral. Juan Carlos Onganía, estableció una dominación autoritaria
"necesaria" para suprimir la inflación y restablecer el crecimiento económico.
La fuerte resistencia que la sociedad opuso a este programa obligó al gobierno
militar a suavizar su situación y a acuciar una salida electoral. Aunque en las
elecciones de 1973 el peronismo volvió al poder, la sociedad ya estaba
fracturada y una seria inquietud política persistió durante los tres años
siguientes, hasta que finalmente la Junta militar presidida por Jorge Rafael
Videla tomó el poder mediante otro golpe de estado en junio de 1976.
El derrocamiento de Illia:
Luego de siete meses de preparación casi pública del golpe, los militares deciden
actuar. El lunes 27 de junio el general Pistarini ordena la detención del
generar Caro, único jefe legalista. Fuerzas militares ocupan la Plaza del
Congreso y las estaciones de radio y televisión.
En la madrugada siguiente el general Alsogaray y otros jefes reclaman la
renuncia a Illia, quien los increpa con dureza: ¡Usted no representa a las
Fuerzas Armarías sino a un grupo de insurrectas! ¡Usted y quienes lo acompañan
actúan como salteadores nocturnos.., ustedes no tienen nada que ver con el
ejército de San Martín y Belgrano.
Poco después, el coronel Perlinger le informa, en nombre de las Fuerzas Armados,
que ha sido destituido, pero Illia permanece en su puesto. Perlinger, con un
grupo de policías, desaloje por la fuerza el salón. Illia sale rodeado de sus
colaboradores. En la vereda, lo saluda un grupo de ciudadanos. Se va a su casa
en taxi.
General Juan Carlos Onganía:
(imagen izq.) Oficial poco brillante pero con capacidad da liderazgo y
un cierto mesianismo, el general Onganía suscita la esperanza de combinar orden
con moderación. Mariano Grondona, un joven periodista que contribuyó a definir
su imagen, lo presenta como el Franco argentino.
Había
nacido en la localidad bonaerense de Marcos Paz, el 17 de marzo de 1914. Su
padre, Carlos Luis Onganía, llevaba un tiempo asentado en la región y era
agricultor. Junto a su esposa, Rosa Carballo, atendía un almacén de ramos
generales. En ese ambiente, que por entonces seguía siendo rural pese a su
cercanía a la ciudad de Buenos Aires, se crió Juan Carlos Onganía.
Realizó sus primeros estudios en
colegios parroquiales y luego ingresó en el Colegio Nacional Bernardino
Rivadavia, de la Capital. En 1931 se incorporó al Colegio Militar de la Nación y
egresó cuatro años después, como subteniente de caballería.
En 1937 ascendió a teniente y en
1941 alcanzó el grado de teniente primero. Prestó servicios en diversas unidades
de caballería, entre ellas los regimientos 8, 11 y 12. Hacia 1945, Onganía
ingresa en la Escuela Superior de Guerra. A la par, profundiza su relación con
María Emilia Green Unen, un año menor que él y descendiente de una familia de
tradicional arraigo y buena posición económica. Del matrimonio Onganía-Green
nacerán cinco hijos: Sara Elsa, María Emilia, Lucrecia Elena, Jorge Enrique y
Juan Carlos.
Los mandos militares preparan el
golpe; consultan con políticos, empresarios y sindicalistas. En el Día del
Ejército, el general Pistarini lo anticipa. El 28 de junio es derrocado el
presidente Illia. La Junta de Comandantes designa presidente al general Onganía,
sin indicación de plazos. El 30 de junio del 1966 asumió el cargo de Presidente
designado por ese mecanismo.
Es apoyado por las distintas
corporaciones empresarias y la Iglesia. El dirigente trotskistas Jorge Abelardo
Ramos vislumbra un movimiento nasserista. Perón no se manifiesta en
contra y Vandor asiste a la jura, con corbata. En Tucumán, al celebrarse los 150
años de la Independencia, Onganía es recibido por una multitud. Designa
ministros provenientes del tradicionalismo católico: el canciller Costa Méndez,
el ministro del Interior Enrique Martínez Paz, y el de Economía, Jorge Salimei.
Álvaro Alzogaray es embajador en los Estados Unidos.
Las claves de su acción fueron la
despolitización, la verticalización y la tecnificación. Al convertirse en
presidente aplicó al Estado el mismo esquema que le había permitido una vez
tener éxito en un movimiento de profesionalización de las Fuerzas Armadas ,
dotando al Poder Ejecutivo Nacional de una estructura piramidal: los ocho
ministerios tradicionales fueron reducidos a cinco, y cada uno de ellos
englobaba varias secretarías, como regimientos dentro de una división.
También se crea un Sistema de
Planeamiento, y se dicta una Ley de Defensa Nacional.
Entre las medidas del gobierno
figuran la creación del peso ley, la colocación de la piedra fundamental de El
Chocón-Cerros Colorados y la inauguración del túnel subfluvial Remandarías, que
une las ciudades de Santa Fe y Paraná. A este acto son invitados los ex
gobernadores Carlos Sylvestre Begnis y Raúl Uranga que habían iniciado las obras
diez años antes. El gobierno enfrenta las críticas del periodismo con la
clausura de la revista Primera Plana, que es reemplazada por Ojo, también
clausurada, y Periscopio.
El espíritu de su política social
era la luchar contra cual valor o moral que pudiera acrecentar la ideología
marxista. Siempre en nombre de supuesta tutela de la moral pública, se
prohibieron películas como Up, de Antonioni, realizada sobre un cuento de
Julio Cortázar; se quemaron libros como resultado de la aplicación de una vieja
disposición que prohibía la circulación de impresos inmorales, a la que se negó
la de aquellos que tendieran a divulgar el comunismo. Así fueron destruidas
obras de Marx y Engels, y también de Lukács, Sánchez Vazquez y
hasta libros de ciencia-ficción. No menos grotesca fue la clausura de las
revistas Primera Plana y Tia Vicenta, la cual había osado caricaturizar a
Onganía como una morsa, acentuando sus característicos bigotes.Se prohíbe la circulación del semanario uruguayo Marcha. Juan
García Elorrio funda Cristianismo y Revolución.
Se producen disturbios por la
supresión de la autonomía universitaria: en Córdoba muere el estudiante
Santiago Pampillón; en Buenos Aires hay renuncias masivas de profesores.
Cierre de ingenios en Tucumán;
racionalización en los ferrocarriles y en los puertos. Huelga de los
trabajadores portuarios e intervención de los sindicatos portuario FOTIA. Una
ley de arbitraje obligatorio restringe el derecho de huelga. Es relevado el
comandante en jefe del Ejército, remplazado por el general Alzogaray.
En lo económico, el Plan Krieger
Vasena, comenzó con una dura recesión, que contuvo la inflación y, tras una
fuerte devaluación inicial, mantuvo estable la paridad cambiaria. Su rasgo
principal fue una alta concentración económica en los grupos empresarios mas
poderosos. Aplicado desde 1967, disminuyó los aranceles aduaneros a la
importación para evitar el desabastecimiento de insumos industriales, aplicó
fuertes retenciones a las exportaciones tradicionales y congeló los salarios.
Renuncia del gabinete: Guillermo
Borda, ministro del Interior, y Adalbert Krieger Vasena, de Economía y Trabajo.
Onganía declara que el gobierno no tiene plazos sino objetivos.
La noche de los bastones largos
El 29 de julio, un mes después del golpe, el Gobierno decide suprimir la
autonomía de las universidades. Estudiantes y profesores ocupan las facultades
para resistir la medida, y son desalojados por la fuerza. En Buenos Aires, en la
Facultad de Ciencias Exactas, ejemplo de alta calidad académica, pero también
sindicada como centro de agitación izquierdista, la Policía actúa con violencia:
insulta a los comunistas de mierda y judíos hijos de puta y apalea metódicamente
a estudiantes y profesores, entre ellos algunas importantes investigadores
extranjeros. La noticia, transmitida a todo el mundo, se convierte en el emblema
de la nueva política cultural.
En 1969 ,parecen una serie de
focos de incidentes estudiantiles y obreros. En Rosario, Corrientes y
Resistencia por el cierre del comedor escolar: mueren 105 alumnos Juan José
Cabral y Adolfo Bello. Agitación sindical en Córdoba, por las quitas zonales y
la supresión del sábado inglés movilización de conductores de ómnibus y de
trabajadores mecánicos de IKA-Renault y huelga general, seguida de agitación
estudiantil. El gobierno nacional subestima la magnitud del conflicto y desecha
alistar tropas. Los dirigentes sindicales cordobeses, con el apoyo de la CGTA,
organizan el 29 de mayo una marcha sobre Córdoba.
Al sumarse los estudiantes y buena
parte de la población, se genera un motín que desborda a la Policía. Interviene
el Ejército, que debe enfrentar barricadas y francotiradores. Hay catorce
muertos, según las cifras oficiales. aunque otros calculan que fueron setenta;
numerosos heridos y detenidos, entre ellos los dirigentes sindicales Agustín
Tosco y Elpidio Torres, condenados por un tribunal militar a ocho y cuatro años
de cárcel.
El Cordobazo
29 de mayo. Una columna de obreros parte de la planta de IKA Renault en Santa
Isabel hacia el centro de Córdoba; desde otros puntos confluyen distintas
columnas obreras. La marcha ha sido organizada por Agustín Tosco, de Luz y
Fuerza; Elpidio Torres, de SMATA, y el metalúrgico Alejo Simó. En la ciudad
aguardan los estudiantes del Barrio Clínicas y muchos otros, disconformes con el
gobierno. En un primer enfrentamiento muere un obrero, Máximo Mena. Todo sigue
de manera imprevisible: tumulto, barricadas, incendios de locales de empresas
extranjeras. Con el apoyo de la gente, los manifestantes enfrentan con habilidad
a la policía, que se repliega, y hasta la tarde dominan la ciudad. Por entonces
interviene el Ejército; la masa de manifestantes se retira peco quedan los
estudiantes y los francotiradores. A la noche, un apagón complica la acción de
los represores. Sólo al fin del 1 de agosto se ha restablecido el orden.
En un discurso, el general Onganía
admite errores en su gobierno. Renueva todo el gabinete: José M. Dagnino Pastore
remplaza a Krieger Vasena, y el general Francisco Imaz, que comparte sus ideas
políticas, al doctor Borda. Tensión entre Onganía y Lanusse; Onganía
intenta relevarlo y desiste. Lanusse ordena el retiro del general Labanca y de
otros oficiales nacionalistas. Clausura de Primera Plana por anunciar la
ofensiva de Lanusse. En una reunión de altos mandos, Onganía anuncia la salida
política, pero sin especificar plazos.
Obras de este gobierno:
se inician el túnel subfluvial Santa Fe-Paraná. la represa del Chocón y la
Estación de Comunicación Satelital. Renault se hace cargo de la fábrica de
automóviles IKA en Córdoba; Ford adquiere la planta de Transax.
Durante su gestión surgen los primeros
grupos subversivos, los que unidos a la
agitación política y socia crean un clima confuso. Se produce el asesinato del
ex presidente Pedro Eugenio Aramburu y la aparición de los grupos montoneros.
El presidente Onganía es silbado en un estadio de futbol. El ex presidente Illia
inicia contactos con los dirigentes peronistas.
Cosme Beccar Varela, de
Tradición, Familia y Propiedad ataca a los católicos posconciliares
comunistas. En un tedéum, Juan García Elorrio, que dirige Cristianismo y
Revolución acusa al cardenal Caggiano de apoyar al Gobierno. Militantes
católicos forman el Comando Camilo Torres. Se forma el Ejército de Liberación
Nacional (ELN) para apoyar al Che
Guevara. Los grupos juveniles se separan del Partido Comunista y
forman el Partido Comunista Revolucionario, de orientación maoísta.
Disidencias internas en el
ejército fuerzan la renuncia del genera Onganía, sucediéndolo el general Roberto
Levingston.
La caída de Onganía y su reemplazo por el general Roberto M. Levingston no logró
descomprimir la situación: los políticos se unieron en la Hora del Pueblo, el
sector “liberal” del Ejército se inclinó por la salida electoral y en marzo de
1971 obligó a renunciar a Levingston, y es reemplazado
por el general Alejandro Lanusse.
La insostenible situación que
padecía el país llevó a este general a prometer la pronta normalización de la
vida institucional, iniciando a respecto una apertura política. Ello permitió la
revitalización de la figura del general Perón, que desde el exilio en Madrid
regresó al país al amparo de las promesas y garantías que ofrecía el llamado a
la pacificación. Durante la estadía del general
Perón, apenas un mes, se formó el Frente Justicialista de Liberación Nacional (Frejuli).
GABINETE PRESIDENCIAL
Juan Carlos Onganía MINISTROS
Bienestar Social: Roberto Juan Petracca, Julio
Emilio Álvarez, Conrado Ernesto Bauer y Carlos Alberto Consigli.
Cultura y Educación: Carlos María Gelly y Obes,
José María Astigueta y Dardo Pérez Guilhou.
Defensa: Antonio Roberto Lanusse, Emilio Federico
van Peborgh y José Rafael Cáceres Monié.
Economía y Trabajo: Jorge Néstor Salimei, Adalbert
Krieger Vasena y José María Dagnino Pastore.
Interior: Enrique Martínez Paz, Guillermo Antonio
Borda y Francisco A. Imaz.
Justicia: Conrado José Echebarne.
Obras y Servicios Públicos: Luis María Gotelli.
Relaciones Exteriores y Culto: Nicanor Costa Méndez
y Juan Benedicto Martín.
Fuentes:
Argentina Siglo XX Luis Alberto Romero
La Argentina Historia del País y de su Gente María Saenz Quesada
El Libro de los Presidentes Argentinos del Siglo XX Deleis-Tito-Arguindeguy