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El estilo de vida ateniense era en
esencia sencillo. Las casas atenienses estaban amuebladas con los artículos
comprados á los artesanos como camas, asientos, mesas, baúles, artículos de
cerámica, taburetes, cestas y utensilios de cocina. Las vestimentas y las
frazadas las tejían las mujeres y los esclavos. La dieta ateniense era más bien
simple. La comida básica consistía en cebada, trigo, mijo, lentejas uvas, higos,
aceitunas, almendras, pan horneado en casa, vegetales, huevos, pescado, queso y
pollo.
El aceite de oliva se utilizaba de manera generalizada, no sólo en la
comida, sino en las lámparas y para untarse el cuerpo después de lavarse y hacer
ejercicio. Aunque en los hogares de los campesinos había animales, éstos no
daban solamente carne, por ejemplo: los bueyes eran útiles para arar, la oveja
por su lana y las cabras para obtener leche y quesos. La carne se consumía sólo
en ocasiones especiales, como en los festivales; se sacrificaban animales y
luego cocinaban su carne para comerse después.
El ocio en Grecia debía ocupar
buena parte de la jornada de los ciudadanos ya que en la mayoría de las polis
estaba mal considerado el trabajo manual. Para estos menesteres disponían de
numerosos esclavos y de extranjeros, llamados metecos, que constituían un amplio
porcentaje de la población.
Acudir a los baños era una actividad frecuente entre
los ciudadanos helenos ya que en la mayoría de las casas no había agua
corriente, al tiempo que servían como centro de reunión. Estos baños públicos
serán numerosos durante el siglo IV a. C. y pasarán a Roma.
También era habitual
dar largos paseos, utilizando las stoas, largos pórticos en ocasiones de dos
pisos y dos naves cerrados por un testero, siempre decorados con frescos,
mosaicos o cuadros. Recordemos que una escuela filosófica será denominada
estoica por reunirse sus discípulos en una stoa. La stoa de Eco en Olimpia tenía
doscientos metros de longitud. Pero la actividad favorita por excelencia entre
los ciudadanos será la política.
Podemos afirmar que los griegos gozaban de la
política, participando activamente en el gobierno de sus polis. No olvidemos que
todos los ciudadanos atenienses podían participar en la Asamblea donde se toman
las decisiones más relevantes de la ciudad.
La música y el teatro serán dos de
las actividades favoritas para disfrutar del ocio. Existían dos edificios
destinados a tal fin, el odeón y el teatro, contando todas las polis con
significativos ejemplos, siendo el más importante el teatro de Epidauro por su
configuración acústica ya que desde todos los puntos se alcanza una calidad de
sonido difícilmente superable. Al teatro acuden casi todas las clases sociales,
recibiendo los ciudadanos más pobres una subvención para poder adquirir las
entradas. Los actores iban cubiertos con máscaras y vestidos con trajes
concretos para que el espectador pudiera identificar claramente a quien
representaban.
Los griegos daban mucha importancia al ejercicio físico, siendo
una de las actividades educativas más importantes. Los atletas competían en
juegos, celebrados en cada una de las polis, aunque existían algunos que tenían
carácter supranacional como los Olímpicos o los Píticos, dedicados a Zeus y
Apolo respectivamente.
Tenían lugar cada cuatro años y durante el tiempo que
duraba la celebración existía una tregua panhelénica. Los atletas participaban
desnudos en la competición, cubiertos con una capa de aceite que resaltaba la
belleza de sus cuerpos, y sólo los hombres tenían acceso a contemplar las
pruebas. Durante casi un año se entrenaban en las cercanías del templo de Zeus y
los ganadores recibían una rama de olivo como triunfo, aunque obtenían numerosos
beneficios a posteriori como exención de impuestos o derecho a manutención
gratuita.
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