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Tradicionalmente existe una
división social característica en el mundo griego entre las dos polis
principales y rivales entre sí: Atenas y Esparta.
SOCIEDAD
ESPARTANA:
La sociedad espartana está
caracterizada por su rigidez.
En todo el territorio espartano la sociedad
estaba dividida en tres categorías:
Los iguales: Los
ciudadanos, llamados los iguales, tenían plenos derechos y siempre constituyeron
una minoría privilegiada dentro de la población. Eran los propietarios de las
tierras. Participaban de los órganos de gobierno e integraban el ejército.
Aunque teóricamente todos tenían los mismos bienes y derechos, en la realidad
una minoría poseía las mayores riquezas y ejercía el poder político.
Los periecos: Eran una
parte de la antigua población conquistada por los espartanos, y los llamaban así
porque vivían, en general, fuera de la ciudad, en los alrededores (peri, en
griego, significa alrededor). Conservaban su libertad personal y su propia
organización comunitaria, pero no podían participar del ejército (salvo
excepciones). Realizaban las actividades comerciales y las producciones
artesanales y proveían a todas las necesidades de los espartanos. También debían
pagar impuestos al Estado.
Los ilotas: Estaban
reducidos a un estado de semiesclavitud. Eran asig1 nados a las tierras de los
espartanos, trabajaban en ellas y recibían una pequeña parte del producto. En la
antigüedad, cuando se esclavizaba a los habitantes de una región, en general se
los vendía o se los dispersaba. Los espartanos, en cambio, habían decidido
conservarlos, dominados pero en sus tierras de origen. Las consecuencias de esta
decisión fueron las constantes revueltas de ilotas que los espartanos tuvieron
que sofocar. Esta situación de constante amenaza explica por qué los ciudadanos
de Esparta recibían entrenamiento militar desde la infancia.
Los
espartanos eran educados para formar parte del ejército. Los niños
con buena salud eran entregados a la madre,
pero
discapacitados eran arrojados al barranco del Taigeto. A los siete años, niños y
niñas iniciaban su adiestramiento físico a cargo del Estado mediante carreras,
saltos, manejo de las armas o lanzamiento de jabalina.
La música formaba parte
del adiestramiento ya que consideraban que los ejércitos entonando una canción
marcial asustaban al enemigo. Las adolescentes abandonaban el adiestramiento
para ser educadas como madres de soldados. Durante trece años los muchachos se
preparaban, teniendo que vivir una temporada en solitario en el campo y matar al
menos a un ilota. Entre los 20 y 30 años se integraban en el ejército donde
continuaban su perfeccionamiento militar. A los 30 años alcanzaban la edad
adulta y pasaban a desempeñar cargos públicos hasta los 60. Los ciudadanos
espartanos se regían por una constitución en la que se reflejan las
instituciones que forman el poder en la polis.
De Fuente de
la Epoca:
La Educación en Esparta:
“Quiero mostrar cómo se practica
la educación en Esparto y en otros lugares." Los griegos que pretenden educar
mejor a sus hijos, tan pronto como los niños comprenden el sentido de las
palabras, los colocan al cuidado de pedagogos que son esclavos y bien pronto los
envían a las escuelas para aprender las letras y fa música. Pero Licurgo, en
lugar de dejar que cada uno dé a sus hijos esclavos como pedagogos, encargó la
educación de los hijos de todos a uno de los ciudadanos, al que se lo reviste de
la más alta magistratura: se llama el pedonomo. Le ha dado todo el poder
para reunir a los niños, vigilarlos y, si el caso lo exige, castigar severamente
sus negligencias. Al pedonomo lo acompañan jóvenes portadores de látigos, para
aplicar los castigos necesarios. Así se ve en Esparto mucho respeto unido a
mucha obediencia. A fin de que aun en ausencia del pedonomo los niños no
permanezcan sin dirección, Licurgo ha dado a cualquier ciudadano que se
encontrara presente, pleno poder para indicarles lo que considere bueno y para
castigarlos en caso de falta. Ha conseguido, as,, volver a los niñas más
respetuosos. En Esparto, en efecto, no hay nada que respeten tanto los niños y
los hombres como a sus jefes.”
Licurgo:
Fue un personaje de la
época que vivió en el siglo IX a.C. y obtuvo la promesa de su pueblo que sus
leyes servirían para siempre
SOCIEDAD
ATENIENSE:
La sociedad ateniense de la época clásica
viene determinada por la división entre hombres libres y esclavos, a pesar del
sistema democrático vigente.
La población de Atenas estaba
compuesta por hombres que tenían tres diferentes condiciones legales.
Los ciudadanos: En una
población de alrededor de 250.000 habitantes, algunos historiadores han
calculado en 40.000 el número de ciudadanos, incluidos las esposas y los hijos,
que no tenían representación política. Los ciudadanos eran los únicos habitantes
que tenían derecho a adquirir una finca y poseer tierras en el Ática. Aunque
entre ellos había un grupo importante de hombres ricos, la mayoría eran pequeños
y medianos propietarios de tierras.
Los metecos: Era un
grupo muy activo constituido por hombres libres, extranjeros, griegos nacidos en
otras polis y no griegos. Se dedicaban al comercio y a las artesanías. Era muy
difícil que pudieran acceder a la propiedad de la tierra, y vivían sobre todo
cerca de los puertos y en Atenas. Durante el siglo V a.C. su número fue superior
a los 70.000, incluidas sus familias. Eran los grandes importadores de alimentos
y productos manufacturados y los dueños de los principales talleres. También
había metecos dedicados a las profesiones liberales o a actividades
intelectuales. Tenían que pagar impuestos, que aunque no eran muy elevados,
marcaban su condición de inferioridad respecto de los ciudadanos. No podían
votar ni participar en ninguna de las instituciones del Estado.
Los esclavos: El grupo
más numeroso era el de los esclavos. Se cree que su número superaba los 140.000
en este período. Carecían de todos los derechos políticos: eran propiedad de sus
amos. Tampoco participaban de las guerras. Podían comprar su libertad con su
trabajo y pasar a la categoría de metecos, aunque esta situación no era común.
La mayoría de los esclavos no eran griegos, y habían sido comprados por los
ciudadanos.
La educación ateniense era
diferente a la espartana. Los niños acudían a la escuela a los siete años,
iniciándose en primer lugar en las humanidades y después en los deportes, entre
los 12 y los 14 años. A los 18 eran declarados efebos, siendo desde ese momento
el Estado quien se ocupaba de su educación militar, política y administrativa
durante tres años. A los 21 eran declarados ciudadanos de pleno derecho. La
democracia ateniense sólo implicaba a los ciudadanos en las tareas de gobierno y
en la elaboración de las leyes. Todos los ciudadanos eran iguales ante la ley,
sólo existía diferenciación económica entre ellos. La elección de cargos
públicos se realizaba por sorteo, remunerando a aquellos ciudadanos que no
tenían posibles suficientes para dedicarse en exclusiva a la política. De esta
manera se impedía que los poderosos coparan los cargos más importantes.
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