La Guerra Fría: La segunda guerra mundial
dejó importantes consecuencias en los países que habían participado en Millones
de muertos y desaparecidos, de los cuales muchos eran civiles; gente desplazada,
en su gran mayoría de Europa de¡ este, al oeste; población hambrienta y con
frío; destrucción de ciudades, algunas reducidas a escombros.
Nada quedó
sin ser afectado: ni puentes, ni ferrocarriles, ni caminos, ni transportes.
La mano de obra se resintió y grandes extensiones de tierras se perdieron para
el cultivo. La actividad industrial se atrasó, faltaban materias primas,
herramientas apropiadas, tecnología moderna y energía.
Ante esta realidad, Europa
perdió su papel decisivo en la política internacional, y surgió entonces, un
nuevo orden mundial representado por la hegemonía de los Estados Unidos y de la
Unión Soviética, alrededor de los cuales, y formando dos bloques enfrentados, el
bloque occidental y el bloque oriental, se alinearon los restantes países de¡
mundo. La tensión entre ellos, dio lugar a la llamada "Guerra fría"
que dominó por completo las relaciones internacionales en la última mitad de¡
siglo XX.
Guerra
Fría: La formación de los
bloques
Luego de la guerra, tanto los
Estados Unidos, como la Unión Soviética, no supieron ponerse de acuerdo acerca
de la reordenación de¡ mundo, pues representaban dos formas de organización
política, económica y social muy diferentes.
Para los Estados Unidos, los
gobiernos debían garantizar el ejercicio de las libertades individuales, la
existencia de organizaciones políticas y sindicales y la libertad ideológica.
Para la Unión Soviética, en cambio, se debía garantizar primeramente la igualdad
de oportunidades y la justicia social. Luego sí, se tendrían en cuenta las
libertades individuales.
Estas diferencias, al parecer
irreconciliables, hicieron que generaciones enteras viviesen bajo la amenaza de
una nueva guerra, ahora con armas nucleares, que arrasaría todo el planeta.
La URSS dominaba, con el
apoyo de¡ Ejército Rojo y de partidos comunistas que eliminaron cualquier
opositor, Polonia, Rumania, Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria, Alemania
Oriental, Albania y Yugoslavia. Los EE.UU., controlaron el resto de¡ mundo
capitalista, el hemisferio occidental y los océanos, sin intervenir en la zona
soviética. Los conflictos, ahora se producirían en las regiones
pertenecientes a los antiguos imperios coloniales, cuyo fin, ya en 1945
resultaba inminente, sin que se conociese con claridad que orientación política
iban a adoptar los nuevos estados postcoloniales. En Europa, la línea de
separación de los bloques, se había trazado según los acuerdos de 1943-1945
llevados adelante por Roosevelt.
Churchill yStalin. Alemania
quedó dividida en Oriental y Occidental, y lo mismo sucedió con su capital,
Berlín.
El secretario de Estado de
los Estados Unidos, George Marshali, produjo un programa de ayuda para la
reconstrucción de Europa. El Plan Marshall, otorgaba generosas líneas de
crédito y donaciones a los Estados Europeos, a cambio de un cierto control por
parte de los Estados Unidos. Esto permitió el crecimiento económico de
casi dieciséis países que se repartieron aproximadamente trece mil millones de
dólares. Al mismo tiempo, EE.UU. inició una dura crítica contra el
comunismo.
El espionaje adquirió
especial importancia, pero los servicios secretos de uno u otro bando, la KGB y
la CIA, a pesar de involucrarse en operaciones complicadas y en asesinatos
encubiertos, no tuvieron, salvo algunos casos aislados en países de¡ tercer
mundo, un poder político real. Pero alimentaron la difusión de novelas de
espionaje con audaces detectives como protagonistas, de los cuales, James Bond,
será su máximo exponente.
La profunda división entre el
bloque orienta¡ y occidental, se popularizó con el nombre de "telón de acero"
(cortina de hierro). De un lado, los Estados Unidos y sus aliados en un
acuerdo políticomilitar, la OTAN. De¡ otro lado, la URSS y sus aliados
reunidos en un comité de información y defensa de sus intereses llamado
COMINFORM, que dio lugar, posteriormente, a la creación de un mercado económico
socialista, el COMECON, y de una alianza militar, EL PACTO DE VARSOVIA.
Cuando ambos bloques contaron
con un extenso arsenal atómico, la guerra entre ellos, a pesar de ser utilizada
como amenaza, hubiese resultado suicida.
Las guerras de la
guerra fría
Sin embargo, tanto los
Estados Unidos, como la Unión Soviética, se involucraron en distintas guerras,
especialmente en aquellas que fueron llevadas adelante por países (ex colonias),
surgidos luego de lograda su Independencia.
La guerra de Corea:
Antiguamente japonés este
país habia sido dividido, al fin de la guerra, en dos zonas de ocupación
ubicadas a ambos lados del paralelo 38 N, al norte, la soviética, al sur la
norteamericana. Cuando retiraron las tropas, en lugar de producirse la
unificación de ambas regiones, la división de Corea de consolidó. Cuando el
norte quiso avanzar por la fuerza hacia el sur, el presidente de los EE.UU,
Truman, decidió intervenir y envió tropas al mando del general Mc. Arthur, las
que protagonizaron un gran enfrentamiento armado que se resolvió en 1953 con la
firma del armisticio de Panmunjon, firmado en la Pagoda de la Paz,
restableciendo las fronteras entre las dos coreas iniciales.
La guerra de lndochina:
La indochina francesa,
integrada por Vietnam, Laos y Camboya, se dividió, luego de la Segunda
Guerra mundial. En el norte se formó la República Democrática de Vietnam,
con capital en Hanoi, organizada por el Viet minh (fuerzas comunistas), y
en el sur se instaló un protectorado francés que no reconoció la independencia
de Vietnam del Norte. La URSS y China, apoyaron al norte comunista, y los
EE.UU. a los franceses. Francia finalmente aceptó la división de Vietnam
en dos estados y en el sur se formó una República que se alineó con Norteamérica
con el propósito de lograr la ayuda necesaria para terminaron Vietnam del norte.
De esta manera se inició la
Guerra de Vietnam, que duró casi veinte años y que terminó con la retirada de
las tropas estadounidenses, que no pudieron derrotar a los comunistas en una
larga y cruel guerra de guerrillas. En 1975, las dos zonas se unificaron
en un solo país y quedó conformada la República Socialista de Vietnam.
Los conflictos árabe
israelíes:
Luego de haber padecido los
horrores de¡ Holocausto, los judíos se plantearon la necesidad deformar su
propio estado en las tierras de su antiguo país, Palestina, que estaba bajo
dominio británico. Inglaterra abandonó los territorios y la ONU (Naciones
Unidas), los dividió en dos partes: una bajo el gobierno de los árabes, y otra
bajo el dominio de los judíos. Es el nacimiento de¡ Estado de Israel, que
fijó su capital en Te¡ Aviv y tuvo a David Ben Gurión como primer presidente.
Pero los países árabes en
general, y el pueblo palestino en particular no reconocieron al nuevo estado
judío y se produjo un enfrentamiento armado que terminó con la división de la
ciudad de Jerusalén para judíos y palestinos. A pesar de haber sido
derrotados varias veces, los árabes no aceptaron la situación y comenzaron a
organizarse en diferentes asociaciones para resistir, de las cuales la más
importante fue la OLP (Organización para la liberación de Palestina), dirigida
por Yasser Arafat. Los Estados Unidos apoyaron a Israel y la URSS, al
mundo árabe.
En 1967 Israel, en una guerra
relámpago, extendió sus territorios hacia Belén, Jerusalén, Jericó, el Sinaí
hasta Suez, y los altos del Golán. Esta guerra se denominó de "los seis
días" y terminó con la victoria de Israel. Pero, los árabes decidieron
atacar nuevamente y el día del Yom Kippur (fiesta religiosa), del año 1973,
avanzaron sobre Israel, pero fueron nuevamente vencidos gracias a la
intervención de los EE.UU., que ayudaron a los judíos a obtener una nueva
victoria.
Los países árabes, ante esta
realidad, decidieron llevar adelante una guerra económica y embargaron el
petróleo de los países que ayudaron a Israel, al mismo tiempo que reducían las
ventas con el propósito de lograr un aumento de los precios. Esto
desequilibró la economía internacional y los EE.UU. y la URSS, acordaron, a
través de la ON U, un "alto el fuego".
Guerra
Fría: La crisis de los misiles
en Cuba:
Cuba, que tenía un gobierno
dictatorial bajo el auspicio de los EE.UU., organizó, a partir de 1956, un
movimiento revolucionario nacionalista dirigido por Fidel Castro, que se logró
consolidar en el poder en 1959. Una vez allí, el nuevo gobierno
nacionalizó los recursos económicos de la isla, situación que originó el boicot
económico de los EE.UU., quienes interrumpieron totalmente los intercambios y
brindaron asilo político y ayuda económica a los disconformes con el nuevo
régimen. La URSS, por el contrario, apoyó a Cuba y en 1960 se
establecieron relaciones militares y económicas.
Pero en 1961, se produjo por
parte de un grupo de cubanos exiliados, un intento de desembarco en Bahía de los
Cochinos, apoyado por la CIA. Eso motivó que la URSS instalase misiles
nucleares en la isla, apuntando a los Estados Unidos. El presidente
Kennedy, ordenó el bloqueo de la isla para impedir la llegada de los barcos
soviéticos con las piezas nucleares. Luego de varios días de tensión,
Kruschev ordenó el regreso de los barcos y Kennedy, levantó el bloqueo.
Cuba se convirtió en un país comunista aliado a la URSS y enfrentado a los
EE.UU.
Consecuencias de la
guerra fría
El enfrentamiento militar y
la carrera armamentista, no fueron los aspectos más importantes de la guerra
fría, pero sí los más visibles, pues dieron origen a importantes movimientos
pacifistas internacionales. Más significativa fue la política de los dos
bloques enfrentados que dividió al mundo en dos bandos: procomunistas y
anticomunistas, haciéndole olvidar antiguos problemas, Pero sobre todo, la
guerra fría creó la "Comunidad Europea”, que con el tiempo se mostró lo
suficientemente capaz para ocupar un lugar entre los grandes
UN PODER
DESTRUCTIVO SIN PRECEDENTES
Desde Hiroshima (agosto de 1945) no ha dejado de multiplicarse el poder
destructivo de las armas nucleares. A la primera generación, bombas A
(atómicas), siguió un nuevo tipo, bombas H (termonucleares), cuyo poder es
ilimitado. Si la bomba arrojada sobre Hiroshima equivalía a la carga de 8.000
bombarderos, una sola bomba H supera en potencial destructivo a todas las bombas
arrojadas sobre Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Estos ingenios de
muerte multiplican su onda explosiva con efectos térmicos y radioactivos;
especialmente temibles son las radiaciones, en cuanto que pueden sembrar la
muerte a miles de kilómetros del objetivo. En la panoplia de tipos de armas
nucleares se han conseguido variantes, como la bomba de neutrones, que puede
eliminar la vida del área elegida sin producir destrozos materiales.
La revolución nuclear ha ido acompañada de la revolución balística. Como
vectores de las armas atómicas se pasó de aviones subsónicos a aviones
supersónicos. Desde 1957 los misiles han tomado el relevo, con un espectro que
comprende desde los de alcance medio, que impactan en un blanco a 2.500 km de
distancia, hasta los intercontinentales, con un alcance preciso a 14.500 km, y
que pueden ser lanzados desde plataformas móviles, aviones o submarinos
nucleares. Con los misiles han desaparecido de la superficie del planeta los
santuarios seguros.
Finalmente, la revolución balística se ha completado con la modernización
tecnológica. Instrumentos electrónicos permiten una precisión casi de metros en
el lugar del impacto, precisión conseguida por los SS2O soviéticos y los
Pershing II y Cruceros norteamericanos. En esta última generación los
misiles son de cabeza múltiple, lo que quiere decir que portan varias cabezas
nucleares, con las cuales se ataca diversos blancos con un solo disparo.
Los técnicos han empezado a calcular cuántas veces podría ser destruido el
planeta si se empleara todo el arsenal atómico acumulado. Y no parece que sea un
consuelo el que tras la reducción de ese arsenal, conseguido en arduas
conversaciones, la Tierra puede ser destruida un menor número de veces.
Guerra
Fría: EL CRECIMIENTO
DEL CLUB ATÓMICO
En 1945 Estados Unidos poseía el monopolio del arma atómica, pero perdió parte
de la ventaja cuando en 1949 la URSS experimentó su primera bomba en Siberia. A
partir de 1950, Estados Unidos y la URSS se concentraron en la producción de la
bomba H, aunque el primero mantenía ventaja por su sistema de bases en el
extranjero, por la miniaturización de los ‘mecanismos y, sobre todo, por la
fabricación de los submarinos Polaris, imposibles de detectar por los
aparatos de radar para prevenir el ataque.
UN
ARSENAL COSTOSO
Sin embargo,
a finales de la década de los 50, la URSS cobró ventaja en la carrera del
espacio, cuando
puso en órbita el primer satélite (Sputnik) y el primer astronauta (Yuri
Gagarin), conquistas científicas que tenían una inmediata aplicación militar.
Pero en ese momento ya habían aparecido nuevos países en el club atómico. En
1952, Gran Bretaña experimentó su primera bomba atómica, y en 1960 lo consiguió
Francia. Cuatro años después, China realizaba las pruebas y en seguida acumulaba
un nutrido arsenal. Sucesivamente, Israel, India y Africa del Sur, y
probablemente algún otro país, se dotaron del correspondiente arsenal atómico.
De esta forma, las posibilidades de un enfrentamiento de efectos mundiales se
multiplicaron.
No sólo las armas atómicas, sino todos los instrumentos bélicos de las últimas
generaciones, tienen un coste que ha llegado a ser insoportable. Con el dinero
de un avión “invisible” (no detectable por el radar) o un submarino atómico se
podrían construir centenares de hospitales o miles de escuelas. Y aunque en este
empeño se concentraron primero los supergrandes, todos los países, incluso los
más pobres, invierten cada vez más en armas.
Esta situación agobiante suscitó conversaciones y acuerdos parciales; si el
desarme parecía una meta imposible, al menos se intentaría la no diseminación
del armamento nuclear. En 1968, sesenta y dos países firma. ron en Ginebra el
Tratado de No Proliferación Nuclear, que chinos y franceses se negaron a
suscribir.
En 1950, el gasto militar mundial se cifraba en 100.000 millones de dólares, en
1980 en 300.000 millones, en 1982 se había elevado bruscamente a 500.000 y en
1985 alcanzaba 870.000 millones. Las superpotencias no podían soportarlo. De
hecho en el hundimiento de la URSS desempeñó un papel el intento ruinoso de
replicar al proyecto Reagan de “guerra de las galaxias”. Y para el Tercer Mundo
supuso una aberración histórica invertir en armamento los recursos que debiera
haber destinado al desarrollo.
Guerra
Fría: CONVERSACIONES
DE DESARME
Al año siguiente las dos superpotencias iniciaron conversaciones para la
limitación de armas estratégicas (SALT), fijando un techo para el número e
instalación de proyectiles balísticos. Así se llegó al acuerdo SALT 1 (1972),
que establecía la “paridad nuclear”. Sería el primer paso para nuevas
reducciones, incluidas en el acuerdo SALT II, que no entró en vigor al faltar el
refrendo parlamentario en los dos grandes.
En conjunto la Guerra Fría dejó dos efectos indeseados. En primer lugar, una
inversión disparatada en armamento. En segundo lugar, una imagen casi diabólica
del adversario, como resumió el presidente norteamericano Reagan cuando calificó
a la Unión Soviética de “imperio del mal”.