LA VIDA DE HENRY FORD (1863-1947)
Que es el fordismo?
El término “fordismo” se refiere al modo de producción en serie que llevo a la
practica Henry Ford; fabricante de coches de Estados Unidos. Este sistema supone
una combinación de cadenas de montaje, maquinaria especializada, altos salarios
y un número elevado de trabajadores en plantilla. Este modo de producción
resulta rentable siempre que el producto pueda venderse a un precio bajo.
Introducción:
Nació en Greenfield y murió en Dearborn. Empezó a trabajar desde muy niño en un
taller de maquinarias en Detroit. Despúes estudió ingeniería, llegando a
ingeniero jefe de la Edison Iluminating Co. y en 1903 se estableció por su
cuenta en Detroit, fundando Ford Motor Co. que bajo su presidencia llegó a ser
la mayor fábrica de autos y tractores del mundo. Creó el automóvil más popular
que ha existido, el famoso modelo T, llamado vulgarmente Fortingo, del que
vendió 10.000.000 de 1908 a 1924, luego se superó con otros modelos como el V-8
que también logró gran difusión. Escribió: Mi Filosofía Industrial en 1929.
SU
BIOGRAFÍA:
Henry Ford nació en una granja cerca de Dearborn, Michigan, el 30 de julio de
1863, y asistió a escuelas públicas. Hijo de unos pobres granjeros irlandeses
emigrados en 1847, desde niño demostró una gran afición y dotes excepcionales
para la mecánica. Buen estudiante, compaginó sus estudios secundarios en Dearbon
con las labores agrícolas y ganaderas de la modesta granja familiar. En este
período construyó ya su primer ingenio mecánico con pretensiones de tractor, al
que el propio Henry Ford bautizó con el nombre de Fordson (el hijo de Ford).
Con apenas 16 años, en 1878, Henry Ford se fugó de su casa para dirigirse a pie
a Detroit, con intención de trabajar como mecánico, lo que consiguió pronto al
ser admitido en un pequeño taller de maquinaria, el Detroit Automobile Company.
Al poco tiempo regresó a Dearbon con la experiencia necesaria para dedicarse a
la reparación de máquinas de vapor y al estudio y composición de relojes. En
1888 contrajo matrimonio con Clara James Bryant, con la que estuvo casado toda
su vida y tuvo un hijo, Edsel, hombre brillante e imaginativo en el campo de la
dirección de empresas pero que siempre estuvo tapado por la gigantesca sombra de
su padre. En 1891, Henry Ford regresó de nuevo a Detroit, donde comenzó a
trabajar en la Edison Illuminating Co., en la que pronto pasó a desempeñar el
puesto de ingeniero jefe de mecánicos.
El nacimiento de la Ford Motor Company
Por aquel entonces, Henry Ford ocupaba la mayor parte de su tiempo libre,
fundamentalmente las noches, en la construcción del que sería su primer coche
sin caballos, que acabó en el pequeño taller que tenía en su casa en 1896. Se
trataba de un vehículo de cuatro ruedas arrastrado por un motor de dos cilindros
y de cuatro tiempos, refrigerado con agua y sin marcha atrás. Aunque no aportó
ninguna novedad mecánica respecto a los autos que habían fabricado los alemanes
Gottlieb Daimler y Carl Benz, Henry Ford introdujo novedades relacionadas con su
construcción en serie y con las ventajas económicas que proporcionaba a los
futuros usuarios (el coche salió a la venta por tan sólo 200 dólares).
Gracias al relativo éxito de ventas de su primer coche, en 1899 Henry Ford
abandonó la Edison y se asoció con su antiguo taller mecánico para fabricar
coches de encargo. Pero, debido a su fuerte carácter, a su comportamiento un
tanto excéntrico para la época (pilotaba con éxito sus propios coches de
carreras) y, sobre todo, a sus ideas empresariales revolucionarias, en 1903,
cuando contaba cuarenta años, decidió fundar su propia compañía, la Ford Motor
Company, donde pudo poner en práctica su propósito y construir un modelo
estándar, en serie, para abaratar el costo y tener acceso al mayor mercado
posible.
El sueño americano: el Ford-T
En Europa, la mayoría de las fábricas de coches habían sido constituidas entre
los años 1880 y 1890 por la compañía Daimler, que en 1896 sacó a la calle el
primer camión y en 1900 el primer automóvil verdadero (el moderno Mercedes), y
por la Benz (ambas acabarían fusionándose para constituir la Mercedes Benz);
pero en Estados Unidos, además de la factoría creada por Charles Edgar Durgea,
la industria y producción de coches aún estaba sin desarrollar, circunstancia
que Henry Ford supo percibir y de la que sacó provecho.
Asociado con los hermanos Dodge, fabricantes de motores, Henry Ford, con tan
sólo el 25% del total de las acciones, comenzó a cosechar los primeros éxitos y
también los primeros problemas con sus socios. Los hermanos Dodge se inclinaban
por la fabricación de un coche de lujo y de alto precio, mientras que Ford
defendía lo contrario: un coche sencillo, popular y, sobre todo, barato. La idea
principal de Ford era que, si fabricaba en serie los coches, los costos de
producción del automóvil se reducirían ostensiblemente, lo cual contribuiría a
bajar también el precio de venta en la calle, circunstancia que haría aumentar
la demanda, el mercado y las ganancias.
Tras solucionar los problemas con sus socios y optar por la compra del 58% de
las acciones de los Dodge, Ford lanzó por fin, a principios de 1908, la primera
serie de su flamante Ford-T a un precio único y revolucionario en el mercado,
500 dólares, bastante bajo en comparación con los 2.000 dólares que constituían
el precio medio de un coche por aquella época. El éxito fue fulminante y las
ventas se multiplicaron por cinco. Fue por aquel entonces cuando Ford, exultante
y feliz, afirmaba: "Daré a cada americano un automóvil del color que prefiera,
con tal de que sea negro". De repente, una gran cantidad de campesinos y obreros
de las ciudades podían disponer de su propio vehículo, lo cual revolucionó
incluso los hábitos sociales del país. El modelo Ford-T, que, según decía la
propaganda, "podía hacer de todo, incluso lavar platos", se vendió solo, sin
necesidad de una campaña publicitaria de grandes proporciones, como demostraron
las apabullantes cifras de ventas: en 1916 se vendieron medio millón de
unidades, dos millones en 1923 y, para 1927, fecha de su retirada de producción,
se había alcanzado la friolera cantidad de 15 millones de Ford-T (todos ellos
negros, por supuesto).
Desde el punto de vista estrictamente empresarial, el secreto de Henry Ford fue
el haber sabido combinar tres factores decisivos. El primero fue la
normalización y la fabricación masiva de todas la piezas que componían el
vehículo, de tal forma que, al congregar ordenada y racionalmente todas las
piezas sobre la cadena de montaje, se podían ensamblar, en tan sólo 1 hora y 33
minutos, un centenar largo de unidades diarias listas para salir a la calle. El
segundo factor fue la concesión a sus trabajadores de unos salarios bastante
altos (según sus competidores desorbitados), de cinco dólares al día, con lo que
logró dos propósitos a la vez: incrementar el nivel de vida de éstos, que
inmediatamente pasaban a comprarse un Ford-T, y rebajar todavía más los precios
de venta. Finalmente, Ford estableció a escala nacional un tupida red de
concesionarios, vendedores y expertos agentes de publicidad, y fomentó otro
sistema de pago revolucionario: la compra del coche a plazos.
Hombre preocupado por la deshumanización que conllevaban los nuevos métodos de
producción que él mismo aplicaba en sus factorías y fervoroso pacifista, en
vísperas de la entrada de los Estados Unidos en la Gran Guerra financió varias
campañas pacifistas sonadas para detener el conflicto. Pero cuando comprendió lo
inevitable del mismo, Ford sacó su espíritu pragmático e industrial y puso a
disposición del Gobierno todo el potencial de sus factorías, maniobra que le
proporcionó multimillonarios contratos de producción. En el año 1919, Henry Ford
fue obligado por un juez a repartir beneficios entre sus socios minoritarios,
entre ellos los hermanos Dodge, los cuales le acusaron de no querer repartir los
beneficios de la empresa e invertirlos en la fabricación de más coches, por lo
que Henry Ford, en una contraofensiva financiera brutal y expeditiva, optó por
comprar todas las acciones (por un valor de más de 100 millones de dólares) para
hacerse con el control absoluto de la Ford Motor Company.
El imperio Ford cede su hegemonía
A pesar de seguir ganando buenos dividendos con el Ford-T, de sacar al mercado
el famoso tractor Ford son y de comprar filiales, como la Lincoln Motor Company,
lo cierto es que, a partir de la década de los veinte, la Ford Motor Co. dejó de
ser la empresa líder en el sector automovilístico estadounidense por dos motivos
fundamentales: por la feroz competencia que encontró en la otra empresa gigante
del sector, la General Motor, en propiedad del magnate J. P. Morgan (con el
famoso modelo Chevy), y en la Chrysler; y por su lentitud de reflejos a la hora
de adoptar la práctica, común en las otras compañías, de lanzar un modelo nuevo
prácticamente cada año.
Tres generaciones Ford. El nieto Henry II Ford, de 21 años de edad; el abuelo
Henry Ford y su hijo Edsel Ford.
Por fin, en diciembre de 1927, Henry Ford presentó en sociedad el nuevo coche de
la compañía, el Ford Modelo-A, vehículo mucho más evolucionado y de lujo, con el
que también tuvo un gran éxito, pero muy lejos del obtenido con el Ford-T. Dos
años después, volvió a sacar otro coche, el sorprendente Ford V-8. Ambos coches
le permitieron recuperar algo del terreno perdido con sus grandes competidoras,
pero ya sin conseguir el liderato en el mercado de ventas estadounidense. Sin
embargo, sí que se hizo fuerte en Europa, donde, a raíz de la colaboración con
el cártel petrolero de los Rockefeller (accionista de la Ford Motor Company) y
de su amigo íntimo Harvey S. Firestone, Henry Ford pudo acaparar más de la mitad
de la industria del sector.
Problemas laborales
Durante el periodo comprendido entre 1937 y 1941, la Ford fue la única empresa
de vehículos que no reconocía de modo oficial a ningún sindicato para
representar a los trabajadores en la negociación colectiva. En un juicio oral
ante la Corte Nacional de relaciones laborales, Ford fue condenado por violar
repetidamente la ley nacional sobre relaciones laborales. Los hechos que se le
imputaron fueron elevados mediante una apelación ante los juzgados federales. Se
le obligó a negociar un contrato tipo, tras el éxito de la huelga que los
trabajadores de su principal fábrica de River Rouge, Michigan, llevaron a cabo
en abril de 1941.
Algo mas sobre Ford y los
Sindicatos....
Ford estaba contra la organización
de la mano de obra y se opuso resueltamente a la formación de sindicatos durante
años. Las relaciones laborales estaban en manos del célebre Ford Servíce
Department dirigido por un hombre brutal llama Harry Bennett. Ford, en sus
años seniles, llegó a confiar en ciegamemente en ese hombre, antiguo boxeador
profesional, que aplicaba en sus relaciones con los empleados de Ford tenia la
creencia darwiniana acerca de la supervivencia de los mejor dotados. Siempre
empuñaba un fusil y guardaba una diana en su despacho. Henry Ford, que durante
un tiempo había sido el ídolo los trabajadores con sus Five Dollar Day,
que se consideraba sí mismo como un trabajador corriente y que aborrecía a los
capitalistas, llegó a ser conocidísimo como explotador.
No extraño, por consiguiente, que
entre las manifestaciones protesta y las marchas del hambre que tuvieron lugar
en Estados Unidos durante la Gran Depresión, hubiese una constituida por parados
de Detroit que se encaminase hacia la factory de Dearborn. Una procesión de
varios centenares de personas formó en la primavera de 1932 y, cuando llegó
Bennett y de su coche, alguien le arrojó un ladrillo a la cabeza. Inmensamente
sonaron disparos, algunos de la policía de Dearborn otros de la propia policía
de protección de Ford —en realidad Ford tenía más policías en nómina que toda la
ciudad Detroit—. Cuatro de los manifestantes resultaron muertos, veinte fueron
heridos. La tragedia confirmó la hostilidad de Ford hacia los sindicatos y
acentuó la pésima reputación que tenía entre sus empleados. Siguieron más años
de violencia negándose Ford a tratar con los sindicatos. No fue hasta cuando por
fin se logró romper su determinación y, al votar los trabajadores en favor de la
sindicalización, Henry que prendido y apesadumbrado.
Producción durante la guerra
A principios de 1941 Ford firmó contratos con el gobierno para, al principio,
fabricar distintas partes de los bombarderos y, posteriormente, en su totalidad.
Inició entonces la construcción de una enorme fábrica en Willow Run, Michigan,
que empezó a producir en mayo de 1942. A pesar de algunas dificultades técnicas,
a finales de la II Guerra Mundial su fábrica ya había producido más de 8.000
aviones.
La sombra del gigante
Pero la falsa prosperidad de los contratos de guerra no pudo ocultar las graves
deficiencias de la compañía, debidas al notorio retraso tecnológico por el
empeño de Henry Ford en continuar produciendo vehículos baratos y, por lo tanto,
técnicamente más mediocres que los de la competencia. A principios de los años
cuarenta, Henry Ford, demasiado viejo y enfermo, se dispuso a ceder la dirección
del imperio a su competente hijo Edsel. Pero éste murió de repente en 1943.
Gracias a la decidida intervención de su esposa, Clara Bryant, Henry Ford delegó
toda la responsabilidad en su nieto Henry Ford II, que se encontró con la misión
de sacar a flote el fabuloso conglomerado de empresas levantado por su abuelo.
Hombre sencillo y amable en su vida privada, Ford no dejó de contribuir con su
dinero a la financiación y auxilio de varias instituciones culturales,
educativas y caritativas. En 1919 creó el Hospital Henry Ford de Detroit, al que
dotó con siete millones de dólares de la época. Ese mismo año se hizo con la
edición del semanario Dearbon Independent, rotativo anteriormente de tendencia
antisemita. Ford prohibió tal tipo de artículos en su periódico y ordenó la
redacción de una disculpa pública a los judíos. En el año 1936 puso en pié su
mayor obra social, la sociedad filantrópica Fundación Ford, a la que legó parte
de sus acciones cuando murió para que se dedicara a promover estudios de
investigación sobre la pobreza, la superpoblación mundial y la problemática del
Tercer Mundo, el deterioro del Medio Ambiente y la conservación de la Naturaleza
y sus recursos. Actualmente, la fundación cuenta con medio billón de dólares
para dichos proyectos.
Ford escribió dos libros en colaboración con Samuel Crowther: My life and work,
en 1922 (Mi vida y mi obra), y Today and Tomorrow, de 1926 (Hoy y mañana). Su
destacado papel en la evolución de la economía industrial moderna ha sugerido la
acuñación del término fordismo para describir el modelo socioeconómico
predominante en los países más desarrollados del siglo XX.
Su edad avanzada le obligó a abandonar la dirección efectiva de sus empresas en
1945. Henry Ford murió el siete de abril de 1947, en Dearborn, dejando una
fortuna personal estimada entre los 500 y los 700 millones de dólares, y legó
parte de sus acciones en la Ford Motor Company a la Fundación Ford, una
organización sin ánimo de lucro. Su destacado papel en la evolución de la
moderna economía industrial ha llevado a la acuñación del término fordismo para
describir el modelo socioeconómico predominante en los países desarrollados
durante la mayor parte del siglo XX.
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Algunos Datos Curiosos: |
En 1908 apareció un auto nuevo: el modelo T de la fábrica Ford.Cinco años más
tarde las ventas habían trepado a 248.307 autos.
Cuál fue el secreto de Henry Ford, el creador de autos más vendidos del planeta?
Ford no se limitó a diseñar y fabricar su auto, creó la manera de producir
muchos autos en el menor tiempo posible, y venderlos en grandes cantidades al
menor precio posible.
Ford diseño una nueva forma de organizar la producción automotriz, vinculada con
la aplicación de los principios de la organización científica del trabajo. La
forma característica de esta producción estaba basada en la cadena de montaje,
que permitía un parcelación precisa de las tareas y una asignación rigurosa de
tiempos de cada una de ellas. Estas innovaciones se tradujeron en un importante
aumento en la producción. En 1909 el tiempo que llevaba terminar un Ford T era de
14 horas,y su precio oscilaba los 1500 dólares. Quince años más tardes se lo
fabricaba en solo 1.33 hora y se lo vendía a 600 dólares.
Los cambios en la organización de la producción fueron acompañados por una nueva
consideración de la relación entre la empresa y los trabajadores.
En salario mínimo de los trabajadores norteamericanos en aquella época era de
2.34 dólares el día, con jornadas de 9 horas diarias. En una decisión sin
precedentes, Ford decidió duplicar ese salario y pagar a sus operarios la suma
de cinco dólares por ocho horas de trabajo diario.
Ford, comentaba: "Es necesario que los obreros produzcan el máximo posible y
reciban los más altos salarios posibles"
Pero no sólo se trataba de mantener satisfechos a los obreros, ya que era
necesario una estricta subordinación de los trabajadores a la línea de montaje.
Los obreros que tenían menos de 6 meses de antigüedad o que eran menores de 21
años de edad, o las mujeres, no cobraban la doble tarifa.
"Nosotros exigimos que nuestros hombres hagan lo que se les diga. Nuestra
organización es tan especializada y todas sus partes dependen de las otras de
tal modo que es imposible pensar en dejar a nuestros obreros hacer lo que
quieran. Sin la más rigurosa disciplina llegaríamos a la confusión más extrema."
Ford creía de su éxito como fabricante de automóviles dependía de la ampliación
del mercado de consumidores y que para ello había que mejorar los salarios. Y
estuvo en lo cierto, en 1913 existía en Estados Unidos un vehículo cada 77
habitantes. En 1920 había uno cada 11 habitantes y 10 años después uno cada 4.5
habitantes.
Ford trataba de conciliar la producción en masa con el consumo en masa, para
ello se propuso fabricar automóviles cada vez más baratos y mejorar sus
mecanismos de distribución y venta. Ideó hábilmente la publicidad e ideó audaces
métodos de ventas. En Julio de 1941 la compañía dió a conocer una importante
declaración: "Todos los compradores al menor de automóviles Ford, desde el 1 de
Agosto de 1914 hasta el 1 de Agosto de 1915, compartirían las ganancias de la
compañía en una extensión de 40 a 50 dólares por autos que compren, a condición
de que logremos vender y entregar 300.000 nuevos coches durante ese año"
Un año después Ford repartió 308.213 cheques de 50 dólares a los compradores de
todo el país.
La Primera Línea de Montaje:
Lo que se a dicho la primera línea de montaje móvil ensayada en la manufactura y
ciertamente la primera en la industria automotriz, fue producida para producir
el volante de magneto del Ford T.
En intento fue realizado en primavera de 1913.Bajo el modelo anterior un obrero
podía terminar 35 o 40 por día de nueve horas, lo que daba un promedio de uno
cada veinte minutos. Se instaló una línea a lo largo de una cadena sin fin que
movía la unidades en montaje, pasando por veintinueve operaciones distintas a
una velocidad de 5 pies por minuto. El primer día el grupo de obrero produjo
1.118 volantes lo que indicada un volante cada 13 minuto y 10 segundos. Los
defectos de la primera línea fueron corregidos llegando a promedios de 9
minutos.
En 1919 había 6.771.000 automóviles de pasajeros en uso en los Estados Unidos,
en 1929 había no menos de 23.121.000... incluso a fines de 1923 existían dos
automóviles por cada tres familias en Middletown, una típica ciudad
norteamericana. Los Lynd y sus investigadores entrevistaron a 123 familias de la
clase obrera de Midddlteown y descubrieron que 60 de ellas tenían coche. De las
60, 26 vivían en casas maltrechas, que a los encuestadores se le ocurrió
preguntar si tenían bañeras y descubrieron que 21 de las 26 no las poseían. El
automóvil estaba incluso antes que la bañera!.
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