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Herschel
vivió en una época en que el interés por la astronomía era muy grande. Todavía
quedaba mucho por aprender de nuestro inmenso universo posición y el
comportamiento de sus les estrellas, planetas, etc.), y muchos astrónomos
estaban atareados recogiendo información. aquella época existían varios diseños
magníficos de telescopios, todos buenos en pero el problema consistía en
llevarlos la práctica.
No
era fácil construir buen telescopio con las herramientas y técnicas
rudimentarias disponibles. El nombre de William Herschel ha ocupado un lugar en
la historia, como el del hombre que construir los mejores telescopios de época,
y mediante su empleo trazar representaciones de grandes zonas del cielo
catálogos estelares).
Para Herschel la astronomía era un pasatiempo. El interés
que le inspiraba fue creciendo en él, transformándose en una obsesión, y al
final dominé su vida por completo. o se había educado para la ciencia, sino la
música; contrataba artistas para dar ciertos, y componía música lírica y
sinfónica.
En
1773, a la edad de 35 años, cuando, durante las vacaciones de verano sus
discípulos se habían marchado a sus casas, Herschel hizo preparativos para
observar el cielo. Compró un conjunto de lentes para construir un telescopio de
refracción. Pero es necesario que el telescopio de refracción sea muy largo para
que amplíe adecuadamente las imágenes, por lo que Herschel pensó que con un
telescopio de reflexión, más corto, lograría hacer eficazmente las exploraciones
astronómicas.
Los
espejos de vidrio se inventaron después, y los que existían entonces se
fabricaban puliendo laboriosamente, a mano, la superficie de un metal duro. Por
esta causa, los pocos espejos que se encontraban en el mercado eran demasiado
caros para él, razón por la que compró algunos aparatos para fabricar espejos y
empezó a hacer el que necesitaba. Los resultados fueron tan alentadores que
siguió haciendo telescopios cada vez más grandes y mejores, empleando espejos
como objetivos. Para desesperación de su hermana, la casa comenzó a
transformarse en un taller. Instalé un torno en el dormitorio y convirtió la
sala en taller de carpintería.
Varias veces cambiaron los Herschel de domicilio,
buscando más espacio para sus telescopios y superficies de terreno que les
proporcionaran más comodidad para sus instrumentos. Durante nueve años, Herschel
mantuvo el esfuerzo necesario para ser músico de día y astrónomo de noche, y
durante ese tiempo se dedicó a observar las estrellas, aprovechando todas las
horas de buena visibilidad. Cuando las condiciones atmosféricas no eran
adecuadas, se ocupaba en fabricar espejos, sentado, hora tras hora, mientras
frotaba un abrasivo sobre la superficie de los espejas metálicos.

En
1782 el rey Jorge III lo nombró astrónomo real, después de comprobar que su
telescopio era muy superior a los del Real Observatorio. Aquel nombramiento
significó para Herschel el abandono definitivo de la música. Dedicó muchas horas
a estudiar atentamente la inmensidad del firmamento, sometiendo las zonas
seleccionadas a un examen intenso. A menudo observó 400 estrellas en una sola
noche. Un obrero movía su telescopio arriba y abajo, y Herschel dictaba los
resultados de sus observaciones a su hermana Carolina. Como resultado de contar
innumerables veces las estrellas, llegó a la conclusión de que el sistema
sideral era plano como una piedra de afilar. En su tiempo libre continuó
construyendo telescopios e hizo un instrumento gigante, de 11 metros de
longitud, con el que observó por vez primera el séptimo satélite de Saturno.
Descubrió dos satélites de Urano y dos de Saturno. (imagen arriba)
Herschel se interesó también por las manchas solares, pero encontró dificultades
en su examen debido a los efectos nocivos de la imagen sobre el ojo. Para tales
observaciones empleó diversos filtros, comprobando que un filtro verde oscuro,
ahumado, era el más idóneo, y que los filtros rojos eran inservibles. Muchos de
sus oculares coloreados se rajaron y estallaron por la acci4n del calor, pero,
afortunadamente, sin causarle ningún daño.
Tratando de averiguar por qué el color verde era el más adecuado. descompuso la
luz solar y colocó un termómetro en cada banda coloreada. El extremo rojo era
más caliente, pero comprobó que las temperaturas más altas se registraban en una
zona invisible, situada a continuación de la banda roja. Más adelante demostró
que la radiación invisible caliente se podía reflejar y refractar de la misma
forma que la luz visible; pero lo que nunca pudo sospechar es que ambas son, en
esencia, una misma cosa.
Herschel murió en 1822, después de una existencia que de ningún modo puede ser
calificada de tranquila.
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