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En la década del noventa, la opinión pública
tomó conocimiento de que los problemas limítrofes con Chile aún no habían
terminado, tal como se creía después de la firma del Tratado de Paz y
Amistad por la denominada "cuestión del Beagle", en 1984.
Persistían sin solución veinticuatro
cuestiones limítrofes, desde Salta (mina La Julia) hasta Santa Cruz (campo
de Hielo Continental). En poco tiempo, veintidós de ellas se resolvieron de
común acuerdo pues sólo se trataba de cuestiones técnicas vinculadas a la
demarcación o a la identificación de los puntos que sirven de apoyo a los
hitos demarcatorios.
La penúltima cuestión, en la zona de la
"Laguna del Desierto" (de aproximadamente 500 km2), se resolvió en 1994
previo sometimiento al arbitraje de un jurado integrado por juristas
latinoamericanos. Así, por mayoría de votos, se reconoció que el área en
disputa pertenecía a nuestro país.
De esta forma, sólo queda sin resolución un
último punto: el Campo de Hielo Patagónico, mal llamado Hielo Continental
Patagónico. Esta última expresión se utiliza cuando las masas de hielo
ocupan una superficie superior a los 50.000 km2 y fluyen independientemente
del sustrato rocoso. Estas dos condiciones no se cumplen en la zona en
litigio, donde la superficie cubierta por el hielo es de 22.000 km2 y fluye
bajo el fuerte control de la topografía del lugar.
Como relictos de las glaciaciones
cuaternarias, la región patagónica conserva dos campos de hielo, de los
cuales el más austral es compartido por la Argentina y Chile, motivo de las
actuales discrepancias limítrofes. El principio que rige el límite entre
estos dos países es el de las altas cumbres que dividen aguas, acordado en
1881 en el Tratado de Límites y en el Protocolo de 1893-Las características
geográficas del área determinaron una demora en la demarcación del límite
que dio lugar a los nuevos reclamos territoriales de Chile, que no respetan
lo acordado a fines del siglo pasado.
Después de la falta de acuerdo entre las dos
comisiones de límites, se buscó una solución "política": el acuerdo Menem-Alwin
de 1991 creó una línea poligonal que divide la zona argentina en dos partes.
Esta es una demarcación arbitraria que cede a Chile 1.057 km2 de hielos con
los afluentes de los tres principales glaciares argentinos: Viedma, Upsala y
Moreno.
Queda comprometida además la cabecera del río
Santa Cruz y también parte del Parque Nacional Los Glaciares, área que ha
sido declarada patrimonio mundial por la UNESCO. Para que el acuerdo entrase
en vigor era necesaria la ratificación de ambos Parlamentos, ya que las
cuestiones de límites se deciden en el Congreso. Pero no se logró quorum,
por lo que sigue pendiente de definición. A fines de 1998 se anuló la
poligonal y se reiniciaron las tratativas, aunque Chile sigue pretendiendo
territorio argentino al este de las altas cumbres divisorias de aguas.
Fuente Consultadas:
Espacios y Sociedades del Mundo
Política, Economía y Ambiente
La Argentina en el Mundo
C.V. Betone de Daguerre - S.M. Sassone
Trabajo realizado por: lorenpin@datamarkets.com.ar
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