Empirismo de JOHN LOCKE, Ideas Liberales

BIOGRAFÍA Y SU FILOSOFÍA - RESUMEN DE SU PENSAMIENTO E IDEAS POLÍTICAS  Y ECONÓMICAS

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René Descartes
(1596-1650)
Voltaire
(1694-1778)
Montesquieu
(1689-1775)
Rousseau
(1712-1778)
Locke
(1632-1704)
Hume
(1711-1776)
           
El Modelo Capitalista Modelo Socialista La Globalización Diferencias entre Países

John Locke: Fue es primer filósofo que articuló las ideas centrales del empirismo moderno, según el cual hay muy pocos asuntos que puedan resolverse sin una cuidadosa y ecuánime consideración de las pruebas obtenidas por medio de los sentidos. Nacido en 1632, redactó sus obras en la época en que la física de Newton estaba reemplazando la ciencia de Galileo y Descartes, cuyas ideas se centraban más en la razón que en pruebas empíricas.

Pensador inglés (Wrington, Somerset, 1632 - Oaks, Essex, 1704). Este hombre polifacético estudió en la Universidad de Oxford, en donde se doctoró en 1658. Aunque su especialidad era la Medicina y mantuvo relaciones con reputados científicos de la época (como Isaac Newton), John Locke fue también diplomático, teólogo, economista, profesor de griego antiguo y de retórica, y alcanzó renombre por sus escritos filosóficos, en los que sentó las bases del pensamiento político liberal.

 

El Estado según Locke
«Para mi, el Estado es una sociedad de hombres constituida únicamente con el fin de adquirir, conservar y mejorar sus propios intereses civiles. Intereses civiles llamo a la vida, libertad, salud y prosperidad del cuerpo; y a la posesión de bienes externos, tales como el dinero, tierra, casa, mobiliario y cosas semejantes.” (.J. LOCKE: Carta sobre la tolerancia, 1689.)

En sus escritos políticos defendía la soberanía popular, el derecho a la rebelión contra la tiranía y la tolerancia hacia las minorías religiosas. Según el pensamiento de Locke y de sus seguidores, el Estado no existe para la salvación espiritual de los seres humanos sino para servir a los ciudadanos y garantizar sus vidas, su libertad y sus propiedades bajo una constitución.

Fue el teórico de la segunda «revolución inglesa» o del pacto entre la alta nobleza y el bloque burgués parlamentarista. Expuso sus ideas en Carta sobre la Tolerancia y Tratado del Gobierno Civil. Locke partió de los principios del derecho natural al igual que Thomas Hobbes, efectuó una abstracción considerando que el hombre vivía, en una época pretérita, en un estado de naturaleza en el que no existía ningún tipo de organización social ni política.

En esta situación o estado primitivo el hombre se regía por unas leyes naturales básicas, inspiradas en último término por Dios, que le venían dadas por su razón natural y que son evidentes por sí mismas. Estas leyes o derechos naturales son el derecho a la vida, a la libertad y la propiedad; pero en esta sociedad primitiva no existía nadie, ninguna persona, ningún organismo, ninguna institución que velase por su cumplimiento.

Sin embargo, la visión que tiene Locke de este estado de naturaleza y de la psicología de la especie humana es menos catastrófico, menos pesimista que en Hobbes. No es una guerra de todos contra todos ("el hombre es el lobo del hombre"). El hombre debe velar por estos derechos y defenderlos frente a quienes los incumplen; en consecuencia, y como corolario de los derechos naturales, existirá el derecho que tendrán todos los individuos de castigar a los transgresores.

Ahora bien, dado que no existen unas penas objetivas establecidas, el hombre ofendido, el hombre al que un semejante le ha usurpado alguno de sus derechos, deberá aplicar la justicia por su cuenta y, obcecado por el furor momentáneo, puede dejarse llevar por el deseo de venganza y aplicar castigos excesivos. Además, nadie le garantiza que en su defensa personal pueda realmente aplicarlos, dado que el transgresor puede ser más fuerte que él.

En consecuencia, el estado de naturaleza es incompleto: le falta un poder moderador que regule la aplicación de la ley natural. Para suplir estos inconvenientes, estas carencias de la sociedad primitiva, el hombre decide vivir en sociedad, en una sociedad política organizada. Pero, dado que los hombres son por naturaleza libres, el paso del estado de naturaleza a la sociedad organizada no puede operarse sino por el consentimiento mutuo de individuos libres. Así, los hombres deciden dotarse de unos organismos que velen por la preservación de los derechos naturales y dicten las normas (leyes) precisas para que en esta sociedad política puedan vivir libremente.

La legitimación del poder, del estado, vendrá dada exclusivamente en razón del libre consentimiento de los hombres. Al constituirse en sociedad y formar un gobierno, éstos pueden ejercer directamente el poder (mediante un sistema de democracia directa), o bien pueden elegir unos representantes y delegar su poder en un cuerpo legislativo (Parlamento) encargado de elaborar las leyes que garanticen el cumplimiento de los derechos naturales

Locke y el Empirismo: Locke formuló la ideología que acompañaba a la ciencia newtoniana, lo que favoreció que la actitud empirista formara parte del sentido común de la gente educada. La misma actitud antidogmática conformó las influyentes ideas de Locke respecto a la tolerancia religiosa: como resulta tan difícil saber qué es la verdad, argumentaba Locke, a la gente se le debería permitir, en la medida de lo posible, creer lo que elija creer.

La afirmación central de Locke respecto al conocimiento es que no existen las ideas innatas. Con ello pretende afirmar dos cosas: la primera es que es preciso incorporar las creencias a través de la experiencia del mundo. La segunda es que, cuando uno nace no tiene conceptos en la mente. Muchos filósofos habían asumido que los conceptos más básicos, como la idea de que una cosa es idéntica a sí misma, formaban parte del mecanismo pensante de la mente. Locke argumentó que incluso esos conceptos tenían que ser adquiridos: al nacer, la mente es una tabula rusa, una pizarra en blanca.

En su Ensayo sobre el conocimiento humano (1689).. Locke proporcionó una serie de razones para negar la existencia de las ideas innatas. Señaló que los niño, asimilan los principios abstractos contenidos en conceptos básicos hasta que alguien se los enseña. Los niños de dos años no dicen que «cada cosa es idéntica a sí misma» o «que cuatro ángulos rectos forman una circunferencia completas. Tampoco los recién nacido» parecen albergar en su mente ningún tipo de concepto porque, de hecho, no parecen pensar.

En cuanto iideas sobre las propiedades de los objetos, como su forma, peso y solidez, Locke argumentaba que en la mente de los adultos sofisticados se producen complejas combinaciones de ideas. La idea de una forma triangular, por ejemplo, se basa, en parte, en el aspecto que tiene diversos objetos triangulares vistos desde distintos ángulos; en parte, en la sensación que producen, y en parte, en la experiencia de caminar por rutas triangulares. Sólo combinando todo lo interior la persona puede hacerse una idea de lo que es un triangulo.

Fuentes de conocimiento Así, si no hay ideas en el momento de nacer, ¿de dónde proceden? La respuesta de Locke es que la mente tiene capacidades innatas para adquirir ideas a partir de la percepción del mundo externo y de la reflexión sobre si misma y sus contenidos. De modo que, al cabo de muy  poco tiempo en el mundo, el niño tendrá lo que Locke llamaba »impresiones», que son las ideas más simples producidas por la sensación y la reflexión. La sensación produce un tipo de impresiones, como los tonos de los colores de las cosas, y la reflexión proporciona una Impresión del propio yo. Si se combinan ambos tipos de impresiones se pueden elaborar ideas complejas, como las que se tienen sobre los objetos físicos y sus propiedades. Un niño puede combinar ideas simples como gris» y <longitud» con ideas de forma y solidez para obtener la idea más compleja de un elefante y de un tronco, y formarse así la creencia (a la que Locke también llamaría idea) de que los elefantes tienen tronco. De esta manera, los ricos contenidos del pensamiento se construyen a partir de elementos simples que se reciben pasivamente mediante la percepción y la reflexión.

PERCEPCIÓN Y EXPERIENCIA: John Locke, filósofo del siglo XVII, sugirió experimento interesante. Así es como él lo explicó: «Suponga que un hombre nació ciego, que ahora es adulto y que se le enseña a distinguir un cubo de una esfera mediante el tacto... Suponga que a continuación que se pone el cubo y la esfera sobre una mesa y que al hombre ciego se le hace ver. La pregunta es si mediante la vista, antes de tocar las figuras, podrá distinguirlas y decir cuál es el cubo y cuál es la esfera. Locke evaluó los posibles resultados de la siguiente manera: «Soy de la opinión de que el hombre ciego no podría decir con certeza cuál es la esfera y cuál el cubo con solamente verlos; aunque podría reconocerlos inequívocamente mediante el tacto...."

En la década de 1960 se llevó a cabo este experimento tras operar a personas que tenían cataratas. Los resultados sólo fueron parcialmente favorables a Locke. Al recuperar la vista, la gente suele poder diferenciar formas simples con muy poco entrenamiento. No obstante, estas personas nunca consiguen utilizar sus ojos al cien por cien. La vista requiere una coordinación con  los demás sentidos que puede ser imposible de adquirir en la edad adulta.

Cualidades primarias y secundarias

Según la descripción que Locke hizo de la percepción percibir es tener ideas, que son aspectos de la mente. Locke mantenía que ciertas ideas concuerdan con las propiedades de los objetos reales: la extensión (longitud), la figura (forma), el movimiento u reposo, y el número; éstas son las <cualidades primarias». Otras percepciones —como color, sonido, sabor, etc.— no mantienen dicha concordancia: son las «cualidades secundarias». Se suele que las cualidades secundarias son rasgos reales de las cosas, pero esto, para Locke, era una ilusión. Decir que «la hoja es roja» sólo significa que «la hoja parece roja a los seres humanos». De modo que Locke pensaba que en Esta visión satisface el lema empirista de que «todo procede de la experiencia».

En cierto sentido, el empirismo de Locke era menos extremo que el de muchos otros empiristas, pues él no creía que las razones existentes para aferrarse a las creencias procedieran exclusivamente de la percepción. Más bien afirmaba que, una vez que uno tiene incorporada la idea de un triángulo y del número tres, si reflexiona sobre esas ideas puede llegar a saber que todos los triángulos tienen tres lados. Locke consideraba que el conocimiento adquirido por medio de la reflexión no se limita al mundo físico.

En una reflexión sobre qué es lo correcto y lo equivocado se puede llegar a conclusiones importantes, como que la crueldad está mal. No obstante, hay algunas cuestiones a las que nunca se les dará respuesta y que forman el núcleo de muchas disputas religiosas: no se puede probar, por ejemplo, que el alma es inmortal o que una u Otra forma de religión es correcta. Esto condujo a Locke a pensar que, dado que hacía falta cierta uniformidad de creencias para mantener la armonía social, los ciudadanos deberían creer en la existencia de Dios y conocer suficientemente la doctrina cristiana para garantizar la moralidad. Propuso que los otros asuntos religiosos se dejaran a la conciencia del individuo. realidad las hojas no son verdes ni rojas, y los alimentos no son dulces ni amargos.

Esta distinción entre cualidades primarias y secundarias aún es aceptada por muchos filósofos actuales, pero, ¿es correcta? Por una parte, al poner una hoja roja de arce bajo el microscopio electrónico, su color rojo desaparece. Y lo mismo puede decirse de su forma. Parece que el mundo descrito por la ciencia es completamente diferente del mundo que se presenta a los sentidos, tan distinto que resulta difícil trazar una división clara entre las propiedades que realmente se corresponden con su apariencia y las que no.

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