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(Florencia,
3 de mayo de 1469 - 25 de junio de 1527)
Humanista y político italiano del Renacimiento. Se le considera el fundador
ideológico del Estado moderno y se le ha llamado, no sin razón, el primer
clásico moderno en asuntos militares. Maquiavelo es un pensador, pero sin un
sistema filosófico concreto, un humanista con nostalgia de la grandeza de la
antigua Roma; patriota, sin principios éticos y oportunista. Si Tomás Moro es un
idealista, Maquiavelo está en el extremo opuesto. No se distinguió ni por su
amor ni por su respeto a sus semejantes. Procurar el bien moral o material del
pueblo quedaba relegado frente al objetivo de afianzar el poder del déspota.
A los veintinueve años de edad recibió el cargo de secretario de la segunda
cancillería de la República, después, fue recibiendo otros cargos
administrativos y diplomáticos. Su primer escrito fue «Discurso hecho al
magistrado de los Diez sobre el asunto de Pisa», al que siguieron más discursos,
tratados y libros de política.
Viajó mucho por toda Europa; primeramente, estuvo seis meses en la Corte de
Francia, donde, al mismo tiempo de representar a su país, pudo observar las
instituciones y estructuras de la monarquía absoluta. A su vuelta, contrajo
matrimonio en 1501 con Marietta Corsini. Del matrimonio nacerán cuatro hijos
varones y dos hembras. Poco después marchó a Roma con motivo del nombramiento de Julio II
como Papa. Nuevo viaje a Francia por motivos diplomáticos y, después, se
recorrerá Italia.
En seguida se mostró como un gran teórico de la guerra; en 1506, escribe
«Descenale Primo», sobre la decadencia militar de su país. En 1507, viaja a
Suiza y Alemania, donde podrá estudiar los pormenores de las tácticas y
armamentos de los ejércitos (el ejército suizo era entonces el mejor de Europa).
Más tarde recibirá una misión en la Liga de Cambrai, por lo que escribirá
«Descenale secondo». Después, vuelve a Francia, cuando esta entra en conflicto
con el Papa.
Cuando en 1512 regresan los Médicis a Florencia concluye la República.
Maquiavelo es cesado y encarcelado y hasta tiene que sufrir tortura. Al salir de
la prisión se retira a una línea, desde donde escribe sus mejores obras.
En
1527, año convulso para los territorios italianos, en el que las tropas de
Carlos V saquean Roma, los Médicis huyen de Florencia y los sustituye un
gobierno del partido aristocrático. Maquiavelo no fue considerado lo bastante
hostil a los Médicis para seguir ocupando el cargo. Enfermo de pena, según se
dice, por el giro de los acontecimientos, murió el 21 de junio de ese año,
poco después de que se restaurara de nuevo la República.
Todo el sistema político de Maquiavelo está expuesto en estas tres obras:
«Discursos sobre la primera década de Tito Livio» (1519), «El arte de la guerra»
(1519) y «El Príncipe» (1513). La primera es la expresión más fiel y exacta de
sus ideas y opiniones sobre la organización de los Estados y en ella está la
sustancia de las otras dos; tomando como modelo la república romana, quiere
resucitar su organización con el poder consular, el del Senado y el del pueblo
para que, respectivamente, se vigilen e impidan extralimitaciones de ningún
tipo.
En «El arte de la guerra» pone de manifiesto sus deseos de una milicia
nacional en Italia y cómo debe de ser armada y organizarse para expulsar del
país a franceses, alemanes y españoles.
«El Príncipe» enseña cómo se forma una
monarquía nueva y absoluta para lograr con ella la unidad e independencia de la
patria, y nos expone las ideas del autor acerca de las excepcionales aptitudes
intelectuales y políticas que debe de tener el príncipe que gobierne. Esta
figura ideal debe de servir por todos los medios a su Estado sin reparar en la
forma en que lo haga; surge así la «Razón de Estado», en la que el fin justifica
los medios.
Maquiavelo ve la política como un juego de caracteres y personalidades; el buen
diplomático debe usar, si es necesario, la hipocresía como arma política, su
única moral debe de ser la moral del éxito. A la religión la enfoca como un arma
de dominación; su príncipe debe de profesar la religión, aunque no creer en
ella, la debe usar para «sujetar» a su pueblo.
Vemos paradójicamente a un personaje que es al mismo tiempo republicano y
defensor de una monarquía absoluta, pero no olvidemos que luchó toda su vida por
la unidad italiana y entiende que para esta difícil empresa el soberano necesita
de una suma de poder que sólo cabe en un monarca absoluto. Su obra hay que
verla, pues, bajo el contexto histórico de la Italia de la época.
Perfil de un Príncipe:
"Si el interés de la patria exige traición o perjurio, se comete, pues la
grandeza de los crímenes borrará la vergüenza de haberlos cometido".
Su personalidad debe
poseer condiciones especiales para llegar al poder y mantenerse en él:
* Capacidad de manipular situaciones,
ayudándose de cuantos medios precise mientras consiga sus fines: lo que vale es
el resultado.
* El gobernante debe poseer seria destreza,
intuición y tesón, así como habilidad para sortear obstáculos, y "moverse según
soplan los vientos".
* Diestro en el engaño: No debe tener
virtudes, solo aparentarlas.
* Amoral, indiferencia entre el bien y el
mal, debe estar por encima.
Sus ideas han
sido duramente discutidas, su figura es polémica y se le ha hecho pasar,
exageradamente, por enemigo de la moral, de la religión y de la justicia.
(ver un capitulo del Príncipe: Que
es mejor, ser temido o amado?)
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