|
IDEOLOGÍA POLÍTICA: Concepto de origen francés
referido, en un principio, a la ciencia o estudio de las ideas , fue
Napoleón Bonaparte quien, de forma despectiva, la utilizó por primera vez
para calificar al pensamiento abstracto e inconformista de determinados
intelectuales.
Con el paso del tiempo el término fue cambiando de significado para pasar a
designar a un conjunto coherente de ideas, creencias y prejuicios
relacionados entre si que, aunque han sido elaborados por un grupo o un
individuo aislado, pretenden influir de manera general sobre La organización
y el ejercicio del poder en una sociedad.
La ideología se basa en una doble convicción; por un lado, que el mundo
existente en el momento de su formulación responde a unas relaciones
sociales y políticas determinadas; y, por otro, que dicho orden debe
modificarse. No obstante, y aunque es cierto que no existe ninguna ideología
que estrictamente pretenda la preservación de la realidad, Mannheim piensa
que todas son conservadoras mientras que, según el marxismo, la ideología
burguesa responde a una superestructura que busca justificar y perpetuar las
diferencias de clase.
A
través de la creación de símbolos identificativos de sí mismas o de la
simple generación de adhesiones o de rechazos, las ideologías juegan en
muchas ocasiones un papel fundamental en el mantenimiento de la unidad
comunitaria de grupos o pueblos.
Además, dotando a los miembros que la profesan de la ilusión o la idea
cierta de que tienen fines comunes y congruentes, la ideología convence de
que la mejor forma de defenderlos es a través de la acción política que se
deriva de los principios que ella formula.
Y
es que, para alcanzar el modelo utópico de sociedad futura, es necesario que
la doctrina se sostenga en movimientos políticos activos que concretan los
contenidos filosóficos más abstractos. |