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Las iglesias
La
Iglesia Ortodoxa Rusa pertenece a la gran familia universal de las Iglesias
Ortodoxas locales, las que en su conjunto forman ‘Una Iglesia, santa, católica y
apostólica’, tal como la define el Credo establecido en el Primer Concilio
Ecuménico de Nicea (convocado en el año 325 por el emperador San Constantino el
Magno) y en el Segundo Concilio Ecuménico de Constantinopla (convocado en el año
381 por el emperador de origen español Teodosio el Grande).
Las
Iglesias Ortodoxas son católicas (de las palabras griegas cat y olon
lo que significa según todos”, ‘"de acuerdo con todos”) no solo porque son
universales, sino también porque poseen la ‘totalidad de la fe”, de todos los
tiempos y en todos los lugares. Asimismo, apostólicas, porque fueron fundadas
por los Santos Apóstoles y conservan de manera no interrumpida la sucesión
apostólica.
El
cuarto Concilio Ecuménico, celebrado en el año 451 en Calcedonia, introdujo la
denominación ortodoxo (por recto doctrina o recto glorificación), para designar
a los que aceptan en forma total el Credo de Nicea y de Constantinopla y los
Dogmas de los Concilios Ecuménicos, sin modificaciones ni agregados, ni quitas.
Como
ya se ha visto, hubo siete grandes Concilios Ecuménicos, en los que han
participado todas las iglesias cristianas —tanto las orientales, como la
occidental—, el último de ellos en el año 787, en Constantinopla. De tal manera,
las enseñanzas de estos Siete Concilios Ecuménicos, sin agregados, quitas ni
reformas fueron la doctrina de las iglesias, que por ello se llaman —en forma
abreviada—ortodoxas.
En
los inicios del cristianismo existían tres grandes centros supradiocesanos
(regionales o metropolitanos), que eran cabeza de todas las iglesias episcopales
de las ciudades de su zona de influencia: la Iglesia de Roma, fundada por los
apóstoles San Pedro y San Pablo; la Iglesia de Antioquía, fundada también por el
apóstol San Pedro; y la Iglesia de Alejandría, fundada por el apóstol San
Marcos. En sus territorios se reunían, desde el Siglo II, concilios de todos sus
obispos. Luego se agregaron Constantinopla y Jerusalén, llegándose, de tal
manera, a la famosa pentarquía, o sea, el gobierno de los cinco. La Iglesia de
Constantinopla fue fundada por el apóstol San Andrés, cuando el lugar
donde luego San Constantino el Magno habría de construir en el año 330 la nueva
Roma, se llamaba Bizantino o Bizancio.
Estas
cinco grandes iglesias se llamaban, en un principio, Arzobispados, y luego
Patriarcados. Estaban, desde sus orígenes en el territorio del Imperio Romano,
hasta el siglo VII, que con su división oriental y occidental —a cargo del
emperador Teodosio el Grande, en el año 395— la Iglesia Romana quedó en la parte
occidental y los restantes cuatro Patriarcados en la oriental. Estos últimos
suelen ser llamados también Iglesias Orientales.
En
Occidente, el Imperio Romano de Oriente fue denominado, desde el siglo XVI,
Imperio Bizantino, por el nombre del lugar donde San 1 Constantino construyó la
nueva ciudad, declarada en el año 330 capital del Imperio Romano. Por lo tanto,
a veces también se designa a las ~ orientales como: Iglesias Bizantinas.
Luego, se fueron sumando nuevas iglesias ortodoxas independientes o autocéfalas:
la búlgara, la serbia, la rusa, la griega, la rumana, entre,, otras. Actualmente
existe casi una veintena de este tipo.
Diferencias entre La Iglesia
Ortodoxa y La Iglesia Occidental
En el
año 1054 se produjo una separación entre las iglesias orientales y
occidentales. De tal manera, durante el primer milenio del Cristianismo, la
Iglesia Occidental (o sea, la Iglesia Romana) y las ortodoxas orientales poseían
la misma doctrina (enseñanza) sobre los dogmas fe, casi los mismos ritos y el
mismo derecho canónico. Las iglesias ortodoxas no han efectuado desde aquel
entonces, en absoluto, ninguna reforma de estos dogmas y de este derecho
canónico y casi ningún cambio en los ritos. Quiere decir que las diferencias que
existen actualmente entre las iglesias ortodoxas y la romana (y las
Protestantes) deben a los añadidos, quitas y cambios efectuados por estas
últimas sus dogmas, cánones y ritos.
A su
vez, todo lo que las iglesias occidentales conservaron cambios en los dogmas,
cánones y ritos sigue siendo similar; como antes, a los de las iglesias
orientales. De tal manera, los cristianos ortodoxos tienen el mismo credo de
Nicea, original, sin añadidura del palabras “y del Hijo’, al referirse a la
procedencia del Espíritu Santo. Poseen los mismos Siete Sacramentos; el de la
Confirmación (unión con el Santo Crisma) es otorgado inmediatamente después del
Bautismo. La Santa Comunión se da a los fieles en forma completa: Cuerpo y
Sangre de Cristo. A los niños, la Comunión se les brinda desde que son
bautizados, pero la primera Confesión se hace al cumplir los siete años de edad.
La Iglesia Ortodoxa considera que el matrimonio debe durar toda la vida, pero en
algunos casos concede el divorcio y permite segundas nupcias. Los monjes del
clero regular (monacal) deben ser célibes, pero los sacerdotes del clero secular
(que sirven en las parroquias) tienen que estar casados antes de la Ordenación
(como antes en Occidente). Para Obispos son ordenados solo los sacerdotes del
clero regular (monjes).
Los
cristianos ortodoxos adoran a Dios en Trinidad y honran a la Virgen María, Madre
de Dios, ya los Santos, pidiendo su intercesión ante Dios. De acuerdo con lo
confirmado por el Séptimo Concilio Ecuménico, celebrado en el año 787 en
Constantinopla, honran y veneran las imágenes de Cristo, de la Virgen María y de
los Santos, pero no las idolatran ni les sirven, ya que la adoración corresponde
únicamente a la naturaleza divina.
Para
ellos, las imágenes sagradas (en griego: íconos) deben ser escritos de acuerdo
con determinadas reglas y cumplir ciertos requisitos. (Los cristianos ortodoxos
dicen que los iconos se escriben y no se pintan. En la Antigüedad las imágenes
con las escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento eran como libros, para
quienes no sabían leer).
Las relaciones de La Iglesia
Ortodoxa con el Estado
Para
las iglesias ortodoxas la doctrina que enseña cuáles deben ser las relaciones
entre el Estado y la Iglesia está contenida en la legislación de San Justiniano
Magno. Luego de codificar en el año 533 todas las leyes romanas preexistentes,
el emperador Justiniano promulgó leyes llamadas novelas. La Sexta Novela
estableció las condiciones, bajo las que se logra una armonía entre estas dos
instituciones. Esta ley, que puede ser llamada Macro constitución cristiana,
exigía del Estado que tuviera un régimen político recto, que fuese decente y
también le requería competencia y del sacerdocio que fuese íntegro, honesto y
siempre fiel a Dios.
Cuando estas condiciones se prestan, surge de forma automática la buena sinfonía
(consenso o consonancia, según otros textos) entre el Estado y la Iglesia, lo
que es provechoso para el bienestar del género humano, dice esta ley imperial,
que luego fue incorporada por la Iglesia a su Código Canónico, llamado
Nomocanon.
La
doctrina de la sinfonía establece bajo estas condiciones una separación entre la
Iglesia y el Estado, pero pretende que dicha separación sea en armonía, en
consonancia, porque ambas son dones máximos de Dios’ otorgados a los hombres.
Dichas instituciones proceden de una misma fuente y sirven a un mismo fin: el
beneficio del género humano. Por lo tanto, no se trata ni de una unión ni de una
separación totales entre la Iglesia y el Estado, sino de una convivencia
fraternal, siempre que ambas partes cumplan con las condiciones indicadas.
Algunos pensadores ortodoxos consideran que el preanuncío de tales relaciones ya
fue dado por Moisés, cuando desdobló su propia jefatura, otorgándole a su
hermano Aaron el sumo sacerdocio.
La Iglesia Ortodoxa Rusa
En el
año 862, los Santos Cirilo y Metodio crearon un nuevo alfabeto eslavo a partir
del griego. Usando este nuevo alfabeto — en principio llamado glagolitsa
y luego, un poco reformado, cirlitsa- tradujeron al eslavo los Evangelios, la
Santa Misa y los principales Oficios de la Iglesia, antes de emprender su misión
entre los eslavos] invitados para ello por los gobernantes eslavos de Moravia
(país que se extendía en los territorios actualmente pertenecientes a República
Checa, a Eslovaquia y a Hungría).
Los
Santos Cirilo y Metodio eran oriundos de Tesalónica, ciudad griega con muchos
habitantes eslavos. Por lo tanto, ellos hablaban bien desde su niñez este
idioma, que entonces todavía no se había subdividido definitivamente en las
actuales lenguas eslavas: ruso búlgaro. seto-croata, polaco, checo, eslovaco,
etc. Al traducir los Evangelios al eslavo, la Misa y los demás textos
religiosos, estos santos, debieron crear muchas palabras nuevas, faltantes hasta
entonces era el eslavo, utilizando para sus raíces y combinándolas a la manera
del idioma griego. Así surgió una nueva lengua, llamada eslavo eclesiástico (aún
hoy utilizada en las iglesias ortodoxas eslavas: rusa, serbia búlgara, etc.).
Desde
el bautismo de Rusia, en el año 988, este texto eslavo-eclesiástico de la Santa
Misa se utilizó siempre, hasta el día de hoy. en la Iglesia Ortodoxa Rusa. El
Estado de este país fue fundado en el año 862, su primera capital fue Novgorod
—cerca de la actual San Peterburgo—, y fue Riurik su primer príncipe. Su
hijo, el Príncipe lgor, se estableció en Kiev, la segunda capital. La esposa del
príncipe lgor la princesa Oiga —oriunda de Pskov, cerca de Novgorod se convirtió
al cristianismo en Constantinopla, y fue la primera Santa de la Iglesia Rusa. El
nieto de lgor y de Santa Oiga, San Vladimiro, bautizó a su pueblo en el año 988,
e incorporó su Estado a la jurisdicción eclesiástica del Patriarcado de
Constantinopla (Bizancio), como provincia eclesiástica número 61 del mismo, y le
otorgó el nombre de Rusia (los rusos de aquel entonces se llamaban, a sí mismos,
Rus).
Después de reiteradas destrucciones de Kiev por los tártaros —que invadieron
Rusia en el año 1237—, el metropolitano (primado) de la Iglesia Rusa. Cirilo,
abandonó su sede en Kiev en el año 1250 y se dirigió a Novgorod y luego a la
ciudad de Suzdal —cerca de Moscú—.En Suzdal presidió en el año 1 274 un Concilio
de la Iglesia Rusa. Sus sucesores trasladaron su cátedra a la ciudad de Vladimir
en el año 1300, y luego a Moscú. En el año 1589 la Iglesia Rusa obtuvo de los
cuatro Patriarcas Orientales su independencia administrativa simultáneamente, su
primado obtuvo el título de Patriarca de Moscú y de Todas las Rusias, el quinto
por orden de honor.
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