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FORMACIÓN DEL IMPERIO FRANCÉS
Francia es la otra potencia que consiguió
formar un Imperio colonial de importancia mundial. De todas formas, sus
bases eran más precarias que las del Imperio Británico. Los franceses
tenían menos tendencia a emigrar; sólo unos 20.000 anuales en los años 90
(frente a los 300.000 ingleses). Y ninguna de sus colonias ofrecía una
importancia económica semejante a la de Canadá, Australia o la India. La
expansión francesa se orienta en primer lugar al control del África
mediterránea; Argelia es la zona de colonización a la que emigran las
familias francesas.
La importancia estratégica excepcional de
Suez la comprendieron antes que los ingleses; con capital francés y
proyecto del ingeniero Fernando de Lesseps, se construyó el canal, que se
inaugura en 1869. Aparte del espacio mediterráneo y las posesiones
africanas, los franceses se establecieron en el Sudeste asiático: una
colonia en el delta del Mekong —Cochinchina— y un protectorado en un reino
vecino: Camboya.
Hasta 1870 Francia no tenía una política colonial de amplias
perspectivas. También en Francia una crisis económica, provocada por la
derrota en la guerra contra Prusia, empuja a los sucesivos gobiernos
—Gambetta, Ferry, Delcassé— a procurar la recuperación del país con la
explotación de colonias.
Jules Ferry es no sólo el político imperialista por excelencia sino también uno de los mejores teóricos del colonialismo. La
colonización de Argelia, el protectorado sobre Túnez y la penetración en
África, datan de este periodo de fin de siglo.
A partir de 1873 los franceses, partiendo de
Cochinchina, remontan el no Mekong y buscan una vía de penetración hacia
China. Ocupan Annam, Tonkin (panes del Vietnam actual) y Laos. Con todos
los territorios ocupados se forma la Unión Indochina. En los deltas se
expansionan los arrozales, la población crece rápidamente. Por el puerto de
Haiphong sale carbón, estaño y zinc para Francia, que dispone además de
grandes cantidades de arroz indochino.
Pieza clave en el Imperio Francés será la
extensa isla de Madagascar. La ocupación comienza con una intervención en
1883. La figura destacada de la colonización es Galliéní, que preconiza una
ocupación lenta y progresiva con un mínimo de destrucciones, funda
escuelas, impulsa los traba
los portuarios y ferroviarios.
En menor escala que Inglaterra, Francia entra
en el siglo XX con un Imperio que supone el control de algunas líneas
comerciales y la abundancia de materias primas y alimentos.
OTRAS EXPERIENCIAS COLONIZADORAS
Otras potencias consiguieron territorios sin
la cohesión de un imperio multicontinental, porque no llegaron a tiempo o
carecían de fuerza suficiente para su control.
Bélgica se anexionó el riquísimo Congo en
1908, con lo que multiplicaba su territorio y sus riquezas. No se trató de
una empresa nacional sino de una empresa privada pilotada por el rey
Leopoldo II, quien formó una compañía, absorbió la mayoría de las acciones
y a su muerte legó a su país esta gigantesca colonia.
Holanda, al igual que Portugal, tuvo la
ventaja del apoyo en posesiones ocupadas desde la Edad Moderna. Dos notas
deben resaltarse en la colonización de la Insu lindia holandesa: un rápido e
inteligente proceso de sustitución de producciones, al promover la de los
artículos de plantación tradicionales, azúcar, café, nuez moscada, índigo,
por productos nuevos de la era industrial: quinina, caucho y petróleo; y
una auténtica explosión demo gráfica en las islas índicas, que le
proporcionó abundan te mano de obra.
Alemania compareció tarde en el reparto del
mundo. La presión de los comerciantes contribuyó al viraje de la política
colonial de Bismarck, quien en el Congreso de Berlín (1884-1885) maniobró
para conseguir reservas en Africa. Y efectivamente parte del Africa oriental
se convertiría en el botín colonial alemán. |