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LA UNIDAD ITALIANA
IMPERIALISMO-LIBERALISMO-UNIFICACIÓN DE PAÍSES-CAPITALISMO
La Unificación de Italia y Alemania Causas y Consecuencias Mazzini

La Unificacion de Italia y Alemania Causas y Consecuencias Mazzini

 

  

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La Unificación Italiana

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La Unificación de Italia y Alemania Causas y Consecuencias Mazzini
La formación de un estado nacional italiano tuvo algunas similitudes con el caso alemán. Era un territorio, hasta el siglo XIX, caracterizado por la existencia de múltiples reinos, ducados y pequeños estados.

Italia en la segunda mitad del siglo XIX. Entre las principales regiones de Italia en esta ¿poca, se destacaban: el reino de Piamonte y Cerdeña, en el norte; las tierras del Papado, en el centro, y los dominios borbones, de origen español, en Nápoles y Sicilia, además de múltiples territorios pertenecientes a la aristocracia terrateniente, en el sur de la península. Una parte importante de los territorios del noreste (Venecia, Trento, por ejemplo) se encontraban bajo el dominio de los austríacos.

     
 

Giuseppe Mazzini (1805-1872)
Fue un político nacionalista y liberal fundador de la agrupación la Joven Italia. Participó en los movimientos revolucionarios de 1830 y se destacó en su lucha por la unificación italiana en la primera mitad del siglo XIX Su pensamiento influyó en e/proceso de unf
icacion defines de siglo.

 

Giuseppe Garibaldi (1807-1882) Su actividad política comenzó en la agrupación revolucionaria llamada la Joven Italia en 1830. Tras fracasar en su intento revolucionario en Génova, huyó a Sudamérica, donde participó en otros movimientos políticos. En 1848 volvió a Italia para luchar en la revolución y en 1860 encabezó la marcha de Los mil camisas rojas, con el objetivo de liberar Nápoles y Sicilia del dominio francés.

 
         

El Reino de Piamonte y Cerdeña se convirtió en el principal impulsor de la creación de un Estado nacional unificado. La burguesía piamontesa, representada por industriales, políticos e intelectuales, fue la principal gestora de los movimientos nacionalistas que surgieron en este período. En esta región se concentraba la mayor parte del potencial económico de la península y era la única zona industrialmente integrada al resto de Europa. Políticamente era gobernada por el rey Víctor Manuel y su ministro liberal, Camilo Cavour.

Este proceso tuvo la oposición de las fuerzas conserva doras principalmente, la aristocracia terrateniente del sur y el Papado, en el centro de Italia. El Papad fue uno de los sectores que mayor resistencia impusieron a los intentos de unidad, ya que temía la pérdida de sus territorios y aumento de la influencia del liberalismo en la región.

El crecimiento industrial permitió el fortalecimiento de la burguesía, que empezó a unir sus aspiraciones económicas y políticas y vio en la unidad política una eficaz vía para desarrollar mejor sus negocios y su actividad económica. Así, la burguesía de los Estados del norte, y fundamentalmente del Piamonte, se convirtió en el motor del movimiento nacionalista, un primer paso para la unificación económica, para convertir Italia en un verdadero mercado nacional, fue la construcción del ferrocarril, que se realizó a partir de 1840. El ferrocarril permitió la conexión de regiones aisladas, transformó la vida cotidiana y permitió el intercambio de mercancías, pero sobre todo la difusión de noticias y de ideas.

En el plano internacional, la unificación italiana contó con el respaldo decisivo de las, principales potencias  Gran Bretaña y Francia. Pero tuvo la oposición de los gobiernos conservadores de Austria y Rusia. Esta situación concluyó con la guerra entre Piamonte y Austria. El triunfo piamontés le permitió incorporar gran parte de los territorios del norte dominados por los austríacos.

En los territorios del sur, la iniciativa nacionalista estuvo encabezada por Giuseppe Garibaldi. Qrganizó un movimiento popular y republicano que venció a los borbones y le permitió recuperar Nápoles y Sicilia.

La unificación italiana dejó planteados dos graves problemas. El primero de ellos fue la marginación de los sectores radicales democráticos encabezados por Garibaldi. Estos fueron derrotados políticamente por la alta burguesía liberal de Piamonte, que finalmente instauró una monarquía constitucional en la región, respaldada por las potencias europeas.

El otro problema fue la relación con la Iglesia Católica. Una vez que sus dominios fueron conquistados y ocupada Roma en 1870, el Papa se consideró “prisionero en el Vaticano”, lo que con el tiempo le trajo al nuevo Estado italiano serios problemas con los sectores católicos europeos.

PENSAMIENTO DE MAZZINI SOBRE ITALIA DEL SIGLO XIX: Somos un pueblo de 21 a 22 millones de hombres, llamados, desde tiempos inmemoriales, con un mismo nombre-el de pueblo italiano-, delimitados por las fronteras naturales más precisas que Dios ha trazado, el mar y las montañas más altas de Europa, que hablamos la misma lengua [...], tenemos las mismas creencias y las mismas costumbres, herederos del más glorioso pasado político, científico y artístico conocido en la historia de Europa [...].

No tenemos bandera, no tenemos nombre político, ni disfrutamos de un lugar entre las naciones europeas. No tenemos centro común, no tenemos ninguna Carta, ni un mercado unificado. Estamos desmembrados en ocho Estados [...]. Ocho líneas de aduanas limitan nuestro mercado y nos impiden la industria y la actividad comercial [...]. Ocho sistemas diferentes de moneda, de pesos y de medidas, de legislación civil y de organización administrativa nos han separado y nos hacen sentir extranjeros los unos de los otros. Y todos estos Estados están en manos de gobiernos despóticos [...]. No existe libertad de prensa, ni de asociación, ni de palabra [...].
MAZZINI, G.: Italia, Austria y el Papa, 1845.