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La transformación económica,
social y política que se produjeron en Inglaterra durante el siglo XVI,
favorecieron su expansión colonial en el siglo XVII. Además había grupo de
hombres dispuestos a migrar para colonizar nuevos territorios y comenzar una
nueva vida.
La reforma religiosa realizada por Enrique VIII había producido
fuertes encuentros entre la corona y algunos sectores de la sociedad que se
oponía a la religión anglicana y que preferían abandonar Inglaterra para
practicar libremente su fe.
Fue una solución para muchos perseguidos por
cuestiones religiosas en los primeros años del siglo XVII. Por otro lado hombres
de negocio organizaron compañías colonizadoras para la explotación de diversos
minerales y metales preciosos que creían que había. Por ejemplo las compañías de
Londres y la de Plymounth con objeto de extraer oro en esta tierras.
Inglaterra instaló 13 colonias, siendo la primera la de Virginia, en honor a
Isabel I, la "reina virgen".Esta eran pobres, no contaban con yacimientos de
metales preciosos, ni con una población indígena densa y estable para mano de
obra. Su población crecía lentamente y faltaban capitales para fomentar el
crecimiento.
Después de la guerra de Inglaterra contra Francia, la corona quiso que las
colonias le ayudasen a pagar la enorme deuda militar de alrededor de 150
millones de libras esterlinas. Con este objetivo el parlamento inglés estableció
una serie de impuestos sobre el cuero, el azúcar, el papel y el té, que se
importaba desde América.
Con estas medidas
los colonos temieron que todas las libertades que habían disfrutado hasta el
momento empezaban a venirse abajo de repente. También podía significar un revés
importante para el comercio que los colonos desarrollaban. Viendo el cariz que
estaban tomando los acontecimientos el parlamento británico decidió derogar la
primera de las leyes, la de las Estampillas, pero al mismo tiempo intensificó la
segunda, la de Alojamiento, enviando oficiales de aduanas a la ciudad de Boston
para que recolectaran las cuotas. Los colonos no lo aceptaron y se negaron a
obedecer a los ocupantes, por lo que éstos reaccionaron mandando soldados a
Boston.
Los habitantes de 96 ciudades protestaron, ya que el Parlamento no los
representaba frente a la corona, y por lo tanto no podía decidir por ellos y
formaron la liga de no importación, ideada por Frankiln.
Cuando en 1773 se aprobó la "Ley del Té", que beneficiaba a la Compañía
Británica de las Indias Orientales, los americanos arrojaron al mar todas las
cajas de té que llevaban tres barcos anclados en Boston. Éste fue el
llamado "motín del té en Boston", y señala el primer acto de abierta rebeldía
contra el Gobierno inglés.
Los colonos no
cejaron en su empeño y en 1774 en Filadelfia organizaron un Congreso para
evaluar el estado de la situación. Decidieron desobedecer las nuevas leyes
británicas e intentar boicotear en lo posible el comercio, por lo que empezaron
a buscar armas para defenderse de las posibles represalias. La respuesta, por
supuesto, no se hizo esperar y el comienzo del conflicto se dio cuando en la
localidad de Lexington fuerzas británicas se enfrentaron a unos setenta colonos.
Alguno de los dos bandos hizo fuego por lo que la guerra ya estaba servida.
Inglaterra se obstinó que los colonos debían obedecer y estalló la guerra. Los
colonos confiaron el mando a George Washington, y para pedir a Francia que
interviniera mandaron a Franklin como embajador.
Unos años después de
este hecho se organizó el segundo Congreso Continental, también en Filadelfia,
con la intención de que hubiese un ejército y una marina controlados por una
persona representativa de los colonos, nada más y nada menos que George
Washington. Los siguientes pasos fueron el papel moneda y un principio de
relaciones con otras potencias extranjeras, hasta que Thomas Jefferson redactó
la llamada Declaración de independencia, en Virginia, que se aprobó en la fecha
más importante hoy para los estadounidenses, el 4 de julio del año 1776.
El ejército de Washington carecía de todo, estaba desorganizado, sin armas, sin
pólvora, sin ropas y sin provisiones. Solamente pudo adquirir una cosa con
rapidez y voluntad: la disciplina. Pero carecía de los conocimientos tácticos de
los bien organizados regimientos ingleses. Éstos, en cambio, no luchaban por su
tierra y su moral era bastante baja.
En 1777 los americanos vencieron a los
ingleses en la batalla de Saratoga. Entretanto había llegado un ejército
francés, y España había mandado provisiones y armas procedentes de México y las
Antillas. En
el año 1781 unos 8.000 soldados británicos fueron rodeados en Yorktown
(Virginia) por la alianza franco norteamericana bajo las órdenes de Washington.
Los británicos pidieron la paz y en el tratado de París de 1783 se reconoció por
fin la independencia de los Estados Unidos.
Estaban cansados de lucha y de una guerra que no era popular, pues ambos pueblos
eran demasiado afines y no existía odio real que justificara la matanza.
Líderes tan importantes como George
Washington, Benjamin Franklin y James Madison pretendieron modificar algunos de
los artículos de la Confederación, sin embargo fueron unos delegados los que
tuvieron la idea de redactar una nueva legislación que dio como resultado la
gran Constitución de los Estados Unidos de América que finalmente fue aceptada
en 1788 tras muchas reuniones. Con esta declaración se separaron los tres
poderes, el ejecutivo, legislativo y judicial, totalmente independientes entre
sí, lo estados podían tomar decisiones propias, además se añadieron
posteriormente un total de diez enmiendas con la intención de no fortalecer en
demasía el poder central.
Se quería sobre todo dejar clara la libertad
individual del hombre en cualquiera de los casos, y también otras como la
libertad de prensa, de religión, de expresión etc. Otras de las enmiendas ya
desarrollaban temas que en otros países europeos tardarían en llegar como el
derecho de la mujer a votar, así como abolir completamente la esclavitud. Este
texto constitucional ha quedado inamovible para la historia y se ha situado como
el gran símbolo norteamericano, envidia del resto de las naciones.Para
resistir las presiones de Inglaterra, los colonos hicieron alianzas con Francia
y España, y en 1783 Inglaterra tuvo que desistir y reconocer la Independencia de
Estados Unidos de América.
Terminada la guerra Washington fue elegido dos veces presidente de la república
federal. Los Estados Unidos fueron el primer país independiente de América. Su
ejemplo repercutió en el resto de las colonias española y portuguesa, pero
también en Europa, ya que estimuló los sucesos que debían desembocar en la
Revolución Francesa que estalló a fines del siglo XVIII.
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