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¿Cuál es la función de los plug-ins?
Una de las características más
interesantes que poseen los navegadores de Internet, tanto Netscape
como Explorer, es la de permitir la incorporación de componentes
específicos, llamados “plug-ins", que agregan funcionalidad.
En los comienzos de Internet, cuando todo
era texto, los navegadores no tenían mayores dificultades para
interpretar los contenidos que recibían de la red. Con el tiempo y la
creciente popularidad de la plataforma, muchas compañías que
desarrollaban software para computadoras percibieron la oportunidad de
mirar sus productos a Internet.
Esto trajo un aluvión de nuevas
tecnologías de audio, video, animación y programación a la red, pero
presentaba un aspecto problemático: la compatibilidad.
Es bien sabido que las páginas de
Internet se interpretan del mismo modo en cualquier computadora, con
independencia de la plataforma que posea. Esto se debe a que el
lenguaje que se utiliza en las páginas, llamado HTML, es un compendio de
comandos universales que todos los navegadores entienden a la
perfección.
El problema surge cuando un sitio web fue
desarrollado utilizando alguna
tecnología no estándar. Es aquí
donde entran en escena los plug-ins.
Estos componentes son archivos que se
almacenan en directorios del disco local y que ‘asisten’ a los
navegadores para interpretar determinados contenidos. Los plug-ins
pueden descargarse de Internet para su instalación y, en algunos casos,
se puede acceder a la auto instalación de los mismos desde la red.
Todos los navegadores ofrecen, desde sus
menús de preferencias, información acerca de los plug-ins que se
encuentran instalados. En el caso de Netscape Navigator, existe
un comando que se puede ingresar a la barra de direcciones: “about:plugins”;
al presionar ENTER recibiremos la lista de componentes ya instalados,
así como información de versiones y fabricantes.
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