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La
era Kruscnev:
La destatinizacion, emprendida por Nikita Kruschev en
reprobación de la ola de terror impuesta por el gobierno del antiguo líder
(Stalin) y en reconocimiento de los errores de ese gobierno en materia
económica, dio paso al comienzo de una nueva era en la Unión Soviética. Al
iniciar Kruschev el camino hacia la distensión internacional y la coexistencia
pacífica con el bloque occidental, abrió el país al exterior y lo introdujo en
el mundo moderno.
En el marco de lo que se llamó
"socialismo real”, el nuevo líder soviético se proponía alcanzar e incluso
superar a Estados Unidos en un lapso de diez o doce años, tanto en el aspecto
tecnológico como en el económico. A pesar del éxito internacional que obtuvo la
Unión Soviética con el lanzamiento del Sputnik en 1957 adelantándose a los
Estados Unidos, y de las expectativas progresistas derivadas de la conquista
espacial, pronto se hizo evidente el estancamiento de la URSS en materia
económica.
Dentro de la economía planificada,
el nuevo programa de Kruschev implicaba una reforma destinada a elevar el nivel
de vida, resolver la crisis de vivienda y desarrollar la
iniciativa de los trabajadores dentro de ciertos límites, en una especie de
vuelta a la NEP de Lenin, en la confianza de que los trabajadores utilizarían
con responsabilidad la autonomía, una especie de democratización social que el
gobierno les ofrecía.
Pero el programa no tuvo éxito; para 1963 sólo se había
conseguido triplicar la burocracia sin que pudiera observarse adelanto alguno en
la producción.
Por el contrario, en ese año la situación de la agricultura era
dramática debido no sólo a los efectos naturales de una sequía, sino a la manera
irresponsable en que la burocracia utilizó equivocadas técnicas agrícolas que
provocaron una catástrofe ecológica.
El pueblo soviético padeció una
terrible crisis de alimentos y el hambre solamente pudo evitarse gracias a las
importaciones masivas de cereales del mundo capitalista.
En los primeros años de
la década de 1960, el gobierno de la URSS enfrentaba varios problemas: las
dificultades económicas manifiestas en el estancamiento de los salarios y la
inflación, las crecientes demandas de la sociedad, los problemas dentro del
bloque, y en el exterior, la ruptura con China y Albania, la creación del
movimiento de los no alineados y las consecuencias de la crisis de los misiles
en 1962.
La falta de una respuesta adecuada frente a ese conjunto de problemas
desbordó la capacidad de liderazgo de Kruschev y precipitó su caída.
A comienzos
de 1964, el líder soviético había perdido la confianza del pueblo y tampoco
contaba ya con la adhesión de la burocracia, la que se opuso a un plan de
reforma política propuesto por él. En octubre del mismo año, Kruschev era
despojado de su cargo.
Fuente Consultada: El Gran
Libro del Siglo XX de Clarín - El Mundo Moderno y
Contemporáneo de Gloria Delgado
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