El hombre volvió a
renacer. La larga y oscura noche de la Edad Media dio paso a una de
las épocas más luminosas de la historia: el Renacimiento. El destino
del hombre medieval, condenado a vivir en un "valle de lágrimas",
conoció a mediados del siglo XV un nuevo camino de esperanza. La
vida florecía, dejaba atrás los temores atávicos, se liberaba de los
miedos que esclavizaron los cuerpos y las mentes. Fue un periodo
irrepetible. Se asistió a una eclosión del arte y la cultura. Las
ciudades embellecieron. El mundo se convirtió, por fin, en un lugar
habitable. Dios ya no era el centro del mundo. El hombre se había
hecho con las riendas de su propio destino.
Leonardo Da Vinci
(1452-1519)
Leonardo Da
Vinci (1452-1519)
Uno de los exponentes del
Renacimiento es Leonardo Da Vinci, pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y
científico. Fue un personaje que se destacaba por su profunda pasión por el
conocimiento y la investigación, claros principios que destacaban su obra. Se
constituyó en un claro innovador en el campo de la pintura dando lugar a la
evolución del arte italiano durante mas de un siglo después de su muerte. Por
otra parte, también se destacó en el campo de la ciencia, sus investigaciones en
las áreas de anatomía, óptica e hidráulica, anticiparon muchos avances de la
ciencia moderna.
Hacia el siglo XV
la península itálica estaba dividida en varios estados independientes,
gobernados por diferentes familias que luchaban entre sí por el ejercicio del
poder. Por ese entonces, Italia no era un país unificado como observamos en la
actualidad. Las ciudades más importantes estaban constituidas por Nápoles en el
Sur, Roma en la parte del centro (controlada por los Papas de la Iglesia
Católica Romana) y , al norte, Florencia, Milán y Venecia.
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Propugnó el empirismo como método científico
Describió los principios
básicos de la aeronáutica
Creó armas de guerra y
vehículos mecánicos
La Gioconda es el
retrato más célebre de la historia
Estudió y describió la
anatomía humana
Fue un gran
urbanista e ingeniero hidráulico
Leonardo Di Ser
Piero da Vinci hijo natural e ilegitimo de Ser Piero da Vinci (un notario
florentino), nació el 15 de abril de 1452, en una casa de
Anchiano –a tres
kilómetros del pueblo toscano de Vinci–. Fue criado en la casa de su abuelo
paterno y Ser Piero arregló que la madre, una campesina llamada Caterina, se
casara con un aldeano vecino, mientras que él se casó con otra mujer. Más tarde,
sus padres tuvieron más hijos, cada uno en su respectivo matrimonio, lo que le
dio a Leonardo un total de 17 medios hermanos y hermanas, con quienes siempre
mantuvo contacto.
Tanto Leonardo
como su padre se mudaron a Florencia, donde el joven recibió la más exquisita
educación que la ciudad –centro artístico e intelectual de Italia– podía
ofrecer. Además, tuvo acceso a valiosos libros de la biblioteca familiar y de
amigos de su padre. Se lo describe como elegante, persuasivo en la conversación
y un extraordinario músico e improvisador.
A los 15 años, su
padre lo envió como aprendiz al taller de Andrea del Verrocchio, el artista más
importante de Florencia, escultor, pintor y orfebre. Allí Leonardo cultivó su
apasionada preocupación por la calidad y su interés en expresar la movilidad
vital de la figura humana. Estas tempranas preocupaciones se constituyeron en
elementos importantes en la formación artística de Leonardo, quien se inició en
diversas actividades, desde la pintura de retablos y tablas, hasta la
elaboración de grandes proyectos escultóricos en mármol y bronce.
En esta etapa de
su formación, el joven también estudió la anatomía humana, participando en la
disección de cadáveres de criminales en la facultad médica. Entonces no existían
la refrigeración o la conservación con formol y los cuerpos se descomponían muy
rápido, por lo que Leonardo trabajaba velozmente, realizando observaciones y
apuntes, movido por su gran curiosidad.
A su vez, estas
investigaciones en el área de la anatomía, le
permitieron conocer las proporciones físicas de las personas, logrando figuras
de asombrosa exactitud al representar la figura humana (cuyo "ideal" siempre
buscó).
Finalizada la
etapa de su formación, Leonardo formó parte del gremio de pintores de Florencia.
A los 20 años ya era maestro independiente (con un estilo propio y original)
aunque permaneció como asistente en el taller de Verocchio, interesándose mucho
por descubrir nuevas técnicas para trabajar al óleo. Su reputación crecía y los
encargos aumentaban. Se dice que su talento era tal, que Verocchio decidió ya no
pintar más.
A la edad de 30
años, movido por la búsqueda de nuevos retos y mejores ingresos, se trasladó a
Milán, donde entro al servicio de Ludovico Sforza, duque de Milán y embajador de
Florencia. Leonardo había escrito una carta al duque en la que ofrecía sus
servicios como pintor, escultor y arquitecto, además de ingeniero, inventor e
hidráulico. Afirmaba que podía construir puentes portátiles, que conocía las
técnicas para realizar bombardeos, construir barcos y vehículos acorazados,
cañones, catapultas y otras máquinas de guerra.
Así, permaneció
durante 17 años en esa ciudad, trabajando en proyectos de todo tipo, tanto
artísticos como científicos, en los que el deseo de experimentar era su
principal objetivo. Las principales preocupaciones de Da Vinci se centraban en
las leyes de movimiento y propulsión. Sus esfuerzos estaban depositados en el
estudio de la ingeniería militar donde desarrollo métodos para disparar
catapultas y desviar ríos, sirviendo al Duque como ingeniero y arquitecto en sus
numerosas empresas militares. Incluso también fue músico y organizador de
fiestas, inventando ingeniosos mecanismos para los espectáculos teatrales,
torneos y festivales del Duque.
Sin embargo, esta dedicación
hacia el duque, no le impedía realizar
ocasionales encargos artísticos para Florencia, que frecuentemente dejaba
inacabados, ya que lo absorbían sus múltiples intereses. Estudió a Euclides con
el matemático italiano Luca Pacioli y lo ayudó en su célebre obra "La Divina
Proporción". También empezó a explorar los principios del vuelo humano y
continuó sus estudios de anatomía.
Su estudio en
Milán estaba lleno de actividad con sus aprendices y estudiantes, para los
cuales escribió los textos que más tarde agruparía en su "Tratado de la
Pintura".
Su obra más
importante del periodo milanés son las dos versiones de la "Virgen de las
Rocas", donde aplica el esquema de composición triangular que encierra a la
Virgen, el Niño, San Juan y el Ángel, y por otro lado, utiliza por primera vez
la técnica del sfumato.
A su vez, durante
dos años trabajó en su obra maestra "La Última Cena", pintura mural para el
refectorio del monasterio de Santa Maria delle Grazie, en la que recrea un tema
tradicional de manera completamente nueva. En lugar de mostrar a los doce
Apóstoles aislados, los presenta agrupados de tres en tres, dentro de una
dinámica composición. Sin embargo, su empleo experimental del óleo sobre yeso
seco provocó problemas técnicos que condujeron a su rápido deterioro tres años
después. Desde 1726 se llevaron a cabo intentos fallidos de restauración y la
pintura resistió a varias guerras, incluyendo los bombardeos de la Segunda
Guerra Mundial.
A fines de los
setenta, se inició un programa de restauración de la obra, haciendo uso de las
más modernas tecnologías, dando lugar a ciertas mejoras. Aunque la mayor parte
de la superficie original se ha perdido, la grandiosidad de la composición y la
penetración fisonómica y psicológica de los personajes dan una vaga visión de su
pasado esplendor.
Durante su larga
estancia en Milán, Da Vinci realizó otras pinturas y dibujos, la mayoría de los
cuales no se conservan; escenografías teatrales, dibujos arquitectónicos y
modelos para la cúpula de la Catedral de la ciudad.
Ahora bien, su
mayor encargo fue el monumento ecuestre en bronce a tamaño colosal de Francesco
Sforza, padre de Ludovico, para su ubicación en el patio del castillo Sforzesco,
en la que Leonardo trabajó durante 16 años. Sin embargo, en diciembre de 1499,
la familia Sforza fue expulsada de Milán por las tropas francesas. Leonardo dejó
la estatua inacabada y ésta fue destruida por los arqueros franceses.
Ante la invasión
de Milán por las tropas de Francia, Da Vinci regresa a Florencia y comienza a
desempeñarse como ingeniero militar. No obstante, también continuó sus estudios
en anatomía realizando múltiples disecciones, mejorando y perfeccionándose.
Luego, viajó un
año a Roma y entró al servicio de César Borgia, hijo del Papa Alejandro Sexto.
En este lugar realizo trabajos como arquitecto e ingeniero mayor de Borgia. En
este sentido, Leonardo supervisó las obras en las fortalezas de los territorios
papales del centro de Italia, viajó con su ejército y diseñó un puente para
cruzar el golfo de Estambul (que no llegó a construirse) pero que hoy en día es
considerado perfectamente viable por los ingenieros modernos.
A su vez, fue
miembro de la comisión de artistas encargados de decidir sobre el adecuado
emplazamiento del David de Miguel Ángel en Florencia. Además ejerció como
ingeniero en la guerra de esta ciudad contra Pisa y conoció a
Maquiavelo, autor
de "El Príncipe", quien lo ayudó a conseguir el encargo de pintar "La Batalla de Anghiani".
Durante su
segundo periodo florentino, pintó varios retratos, pero el único que se ha
conservado es el de la "Mona Lisa", el más famoso de toda la historia de la
pintura, también conocido como "La Gioconda". Esta pintura recibe esta
denominación al identificarse a la modelo del retrato como Lisa Gherardini, la
esposa de Francesco del Giocondo. Sin embargo, se han construido varias
hipótesis sobre su verdadera identidad, incluyendo la teoría de que es un
autorretrato del artista.
Esta obra maestra
de Da Vinci contiene una serie de innovaciones técnicas como el sfumato y el
claroscuro, además de la enigmática sonrisa de la retratada. Incluso, muchos
expresan que Leonardo sentía una gran predilección por esta pintura, ya que la
llevaba consigo en todos sus viajes.
Luego regresó a
Milán, en donde fue nombrado pintor de la corte de Luis XIII de Francia, quien
residía por entonces en esa ciudad italiana. Allí, trabajó como pintor e
ingeniero. Además, en esta época retomó sus estudios de anatomía, urbanismo,
óptica e ingeniería hidráulica.
Durante seis
años, Leonardo organizó su vida entre Milán y Florencia, donde a menudo visitaba
a sus hermanastros y hermanastras, quienes (para su infortunio) crearon un
artilugio para dejarlo sin herencia a la muerte de su padre. Sin embargo, tras
la muerte de un tío muy querido, Da Vinci logró evadir las artimañas de sus
medios hermanos, y obtuvo tierras y dinero como parte de la herencia que le
correspondía.
Luego se establecio por tres años en Roma bajo el
mecenazgo de Giuliano de Médicis, pariente del Papa León Diez. Por ese entonces,
se alojaba en el Palacio del Belvedere en el Vaticano, residencia del Papa,
ocupándose fundamentalmente de experimentos científicos y técnicos. La única
prohibición que le impuso el Papa para sus estudios en anatomía y fisiología
humana fue disecar cadáveres, lo que limitaba considerablemente las
investigaciones. Aunque apartado de la bulliciosa vida social y artística del
Vaticano, dominada por Rafael y sus seguidores, era reconocido y honrado por sus
logros.
A la muerte de
Giuliano de Medici, aceptó la invitación del Rey Francisco I de Francia para
trasladarse a su corte de Fontainebleu, donde se desempeñaría como "Primer
Pintor, Ingeniero y Arquitecto del Reino", dedicándose también a realizar
estudios arquitectónicos para los castillos reales. El rey de Francia era un
incondicional admirador de Leonardo, quien había diseñado para su coronación un
asombroso león mecánico, por lo que le proporcionó todas las comodidades y lujos
posibles.
En sus últimos
años vivió en el castillo de Cloux, donde murió el 2 de mayo de 1519, a los 67
años, en brazos del propio Rey de Francia (según cuenta la leyenda). Fue
enterrado en la Iglesia de San Valentín en Amboise.
En su testamento,
legó todos sus manuscritos, dibujos, instrumentos, libros, ropa y dinero a su
alumno favorito, Francesco Melzi. A otro discípulo, Salai, le dejó las pinturas
que conservaba en su estudio, incluyendo la "Mona Lisa", que posteriormente fue
comprada por el Rey Francisco I en doce mil francos. Da Vinci dejó un proyecto
inacabado, que realizó para un “Tratado de la Pintura”, quien fue recogido por
Melzi. No obstante, este joven aprendiz, no supo como ordenarlo ni tuvo los
recaudos necesarios para conservarlo para su publicación.
Tras la muerte de
Francesco Melzi, la herencia de Leonardo comenzó a dispersarse entre los
herederos del fiel discípulo. Sin embargo, éstos ignoraban la importancia de lo
que habían heredado, lo que los llevó a almacenar los dibujos y manuscritos de
Leonardo en un desván, regalando o vendiendo muy baratas algunas partes a amigos
y coleccionistas.
Al cabo de los
años, se consiguió una edición provisional, desordenada, sin coherencia, pero
que progresivamente se trató de completar para dar una orientación general de
las ideas que ocuparon a Leonardo toda su vida: la pintura, la arquitectura, el
cuerpo humano y la botánica.
Actualmente, los
dibujos y manuscritos de Leonardo están divididos en diez diferentes códices,
que se conservan en distintos museos de Londres, Milán, Turín, París y Madrid,
así como uno en la colección particular del magnate Bill Gates, por el cual pagó
recientemente 30 millones de dólares.
Da Vinci dejó una sere de
legados, aunque
dejó gran parte de su producción pictórica inacabada, fue un artista
extremadamente innovador e influyente.
En consideración
con su legado pictórico se señala que al comienzo de su trayectoria su estilo
era similar al de Verrocchio, pero poco a poco evolucionó hacia un estilo más
libre, de modelado más suave, en el que incluyó efectos atmosféricos.
Además representó una
ruptura con los modelos universales establecidos durante el Quattrocento. En
este sentido, se opuso al concepto de "belleza" ideal, defendiendo la imitación
de la naturaleza con fidelidad, sin tratar de mejorarla. Contempló la fealdad y
lo grotesco, como en sus dibujos de personajes deformes y cómicos, considerados
las primeras caricaturas de la historia del arte.
Su dominio del
color y la atmósfera le hizo ser el primero en pintar el aire. La perspectiva
aérea o atmosférica, como hoy se conoce, es una característica inconfundible de
su obra, en especial de los paisajes, al considerar que la distancia se llenaba
con aire y que éste hacía que los objetos lejanos perdieran nitidez y se vieran
azulados.
Su producción
estuvo marcada por el claroscuro, la técnica de modelar las formas a través del
contraste de luces y sombras, así como el sfumato, la técnica con la que
difumina los contornos, consiguiendo así la perspectiva atmosférica en sus
paisajes.
También se
destaca su faceta como dibujante, conservándose una gran cantidad de apuntes,
que revelan su perfección técnica y su maestría en el estudio de las anatomías
humana, de animales y plantas. Probablemente su dibujo más famoso sea su
"Autorretrato de Anciano".
En su estudio
conocido como "El Hombre de Vitrubio", Da Vinci realizó una visión del Hombre
como centro del Universo, al quedar inscrito en un círculo y un cuadrado. El
cuadrado es la base toda la arquitectura clásica, mientras que el uso del ángulo
de 90 grados y la simetría son bases grecolatinas de la arquitectura. En este
estudio anatómico buscó la proporcionalidad del cuerpo humano, el canon clásico
o ideal de belleza, la famosa "proporción áurea", siguiendo los estudios del
arquitecto romano Vitrubio, quien vivió en el siglo I a. C.
"El Hombre de
Vitrubio" es un claro ejemplo del enfoque globalizador de Leonardo. Trataba de
expresar el lugar de la Humanidad en el "plan global de las cosas". Para
Leonardo, el Hombre era el modelo del Universo y lo más importante era
vincularlo con la naturaleza.
A su vez, su obra pictórica es
muy escasa y discutida. Una constante del artista fue el abandono sistemático de
los proyectos que se le encargaban, por muchas medidas que tomaran los clientes
mediante contratos y cláusulas de todo tipo. Él mismo no se definía como pintor,
sino como ingeniero y arquitecto, incluso como escultor. Sin embargo, su
prestigio en vida alcanzó grandes dimensiones, siendo alojado y admirado, como
hemos visto, por la realeza y el mismo Papa.
Ahora bien, como
ninguno de los proyectos escultóricos de Da Vinci fueron finalizados, el
conocimiento de su arte tridimensional se dificulta en estas obras y sólo puede
realizarse a través de sus dibujos. Incluso, lo mismo ocurre con su
arquitectura, sus trazos arquitectónicos muestran maestría en la composición,
claridad de expresión y un dominio de la antigüedad romana..
Leonardo vivió en
una época en la que el estudio de los clásicos estaba en plena vigencia; sin
embargo, tuvo dificultades intentando aprender latín y griego, los idiomas
cultos y la llave de acceso a la cultura filosófica neoplatónica que dominaba
Italia y parte de Europa. Escribió la mayor parte de sus escritos en toscano, un
dialecto florentino. Además, escribía al revés, de derecha a izquierda, pudiendo
leerse su escritura solamente vista a través de un espejo. La explicación más
aceptada acerca de su escritura es que, como era zurdo, se le dificultaba
escribir de izquierda a derecha sin que se embarrara la tinta. Sólo cuando
escribía una carta u otro texto para alguien más, lo hacía normalmente.
Sin embargo, al
final de su vida, ser zurdo resultó considerablemente ventajoso, ya que sufrió
una parálisis en el brazo derecho que le impedía pintar, sin embargo, Da Vinci
pudo continuar dibujando y escribiendo sin problemas con su mano izquierda.
Su vida personal
es en gran parte un misterio; apenas han llegado indicaciones acerca de sus
costumbres, gustos o defectos. Se sabe que era estrictamente vegetariano, por
sus cartas y escritos sobre anatomía, en los que llama a los omnívoros
"devoradores de cadáveres". Se dice que compraba animales enjaulados y los
liberaba.
A su vez, parece
bastante probado que Leonardo era homosexual, que sufrió persecución por este
hecho y que estuvo a punto de enfrentarse a la Inquisición. Sus protectores
consiguieron siempre que eludiera el juicio público, que en otros casos
terminaba con la quema en la hoguera de los supuestamente culpables. En
cualquier caso, permaneció soltero y sin hijos.
Tras su muerte,
Leonardo se convirtió en el paradigma del "hombre del Renacimiento", dedicado a
múltiples investigaciones científicas y artísticas. Un creador en todas las
ramas del arte, un descubridor en la mayoría de los campos de la ciencia, un
innovador en el terreno tecnológico, Leonardo merece por ello el título de Homo
Universalis.
En este sentido,
fue
pintor, escultor, ingeniero, arquitecto, físico, biólogo, modisto, inventor de
juegos de salón y de utensilios de cocina, geólogo, cartógrafo, autor de
tratados de óptica, diseñador de jardines, decorador de interiores, músico,
astrónomo y urbanista. En cada una de estas facetas sus capacidades asombraron a
sus contemporáneos.
Tenía una
excelente voz como cantante y era un virtuoso ejecutante de la lira, pero tan
fuerte que era capaz de doblar con los dedos la herradura de un caballo. Se dice
que era muy guapo, por lo que sirvió de modelo, cuando era joven, para el David
de Verrocchio y, de viejo, para el Platón de Rafael. Su genio se debió a su
insaciable curiosidad y a su sentido intuitivo de las leyes de la naturaleza,
cuyos misterios intentó descubrir. Sus contribuciones a la ciencia y la
tecnología son legendarias.
Se considera a Da
Vinci como el prototipo del hombre del Renacimiento, mediante su obra y su vida
cultivó el arte, el pensamiento, la ciencia y la tecnología, ayudando a llevar a
un mundo teocéntrico al camino de la razón, la ciencia, el aprendizaje y la
tolerancia.
Sus
consideraciones revelaban que aspiraba al conocimiento total, globalizante, pero
no pretendía llegar a él por el camino de la revelación, como los escolásticos y
los teólogos de los siglos precedentes, ni tampoco se confió a ciegas a la
autoridad de los autores clásicos, como hicieron muchos hombres de su tiempo.
Se definía como un "hombre iletrado", porque ignoraba el latín. Cuando era niño
le enseñaron simplemente a leer, escribir y a realizar cuentas. Aprendió el
latín en su madurez por sus propios medios, este lenguaje constituía la única
vía de acceso en esos momentos a los estudios humanistas. Incluso su encuentro
con los conocimientos matemáticos también fueron en su etapa adulta, cuando los
consideró necesarios para seguir avanzando en sus investigaciones.
Leonardo
comprendió y utilizó el auténtico método experimental un siglo antes de que
Francis Bacon filosofase sobre él y de que Galileo lo pusiera en práctica. Dijo
que la verdadera ciencia se basa en la observación y que si pudiera aplicarse a
ella el razonamiento matemático, podría lograrse mayor certeza, lo que hoy en
día es uno de los pasos fundamentales del método científico.
En sus cuadernos,
dejó constancia de la importancia que concedía al método en la investigación,
adelantándose a autores de la Modernidad como Descartes. Se puede observar que
los preceptos que establece en su método en nada difieren de las modernas
definiciones que hoy utilizamos para hablar del método científico.
Teniendo en
cuenta lo precedentemente expresado, se transcriben algunos fragmentos de su
pensamiento póstumo:
"Al abordar un
problema científico, dispongo primero diversos experimentos, ya que pretendo
determinar el problema de acuerdo con la experiencia, mostrando luego por qué
los cuerpos se ven obligados a actuar de ese modo. Ese es el método que hay que
seguir en todas las investigaciones sobre los fenómenos de la Naturaleza."
"Hemos de
consultar a la experiencia en una diversidad de casos y circunstancias, hasta
que podamos extraer de ellos una regla general que en ellos se contenga. ¿Para
qué son útiles estas reglas? Nos conducen a ulteriores investigaciones sobre la
Naturaleza y a las creaciones artísticas. Nos impiden engañarnos a nosotros
mismos o a los demás, prometiéndonos resultados que no se pueden conseguir".
"Muchos
pensarán que tienen motivo para reprocharme, diciendo que mis pruebas
contradicen la autoridad de ciertos hombres tenidos en gran estima por sus
inexperimentadas teorías, sin considerar que mis obras son el resultado de la
experiencia simple y llana, que es la verdadera maestra."
"No existen conocimientos más elevados o más
bajos, sino un conocimiento único que emana de la experimentación."
Así, Da Vinci
consideraba a la mecánica como la más noble de las ciencias, puesto que por
medio de ella realizan sus acciones todos los cuerpos que poseen movimiento. En
este sentido, previó el principio de la inercia –que después Galileo demostró
experimentalmente– y demostró la ley de la palanca por el método de las
velocidades virtuales, un principio que ya enunciaba Aristóteles y utilizó más
tarde Galileo. Incluso, se interesó por la hidrodinámica, estudiando las
corrientes de agua y la propagación de las olas sobre la superficie. Sus
estudios versaron sobre las olas en el agua, las ondas del aire y las leyes del
sonido, adelantándose a la moderna teoría ondulatoria de la luz.
En el campo de la
astronomía, afirmó que la Tierra es uno de tantos astros y que refleja la luz
del Sol igual que la Luna.
Acercándose a
consideraciones geológicas y geográficas explicó que nuestro planeta lleva
grabadas las huellas de su historia, anteriormente a toda reseña escrita. Los
fósiles que se encuentran en las altas montañas continentales se produjeron en
el agua del mar. De esta forma expresó que han tenido que producirse cambios en
la corteza de la Tierra: “tienen que haberse levantado las montañas para ocupar
nuevas posiciones”. Para estas conclucsiones se sirvió de conchas marinas
encontradas tierra adentro para apoyar la teoría de Alberto de Sajonia sobre la
formación de las montañas.
Ahora bien, en su
condición de dibujante, pintor y escultor, Leonardo llegó a investigar
intensamente la anatomía humana. Desafiando la tradición eclesiástica, se
procuró muchos cuerpos, que luego diseccionaba, haciendo unos dibujos anatómicos
que, aparte de su exactitud, constituyen verdaderas obras de arte. Además,
descubrió cómo la sangre recorre constantemente todo el cuerpo humano, llevando
el alimento a cada una de sus partes y retirando los deshechos, adelantándose
así al descubrimiento de Harvey sobre la circulación de la sangre. Estudió los
músculos del corazón e hizo dibujos de las válvulas que parecen demostrar que
conoció su funcionamiento.
Por otra parte,
en sus investigaciones urbanísticas, realizó un plano del sistema de desagües de
una ciudad modelo y la construcción de ésta en dos niveles: uno para peatones y
otro para vehículos. Por la calle superior no debería pasar ningún vehículo;
para los carros y las cargas estaba reservada la calle inferior. En esta ciudad
diseñó edificios públicos, como iglesias o el ayuntamiento e incluyó estudios
concretos sobre el sistema de escaleras y las instalaciones de calefacción.
Su fascinación
por la maquinaria lo llevó a estudiarlas desde muy joven, ya siendo aprendiz en
el estudio de Verocchio. A partir de estas observaciones, obtuvo un conocimiento
práctico acerca de su diseño y estructura. Algunos de sus primeros dibujos
muestran cómo trabajaban las partes de diversas máquinas.
La inquietud de
conocimiento que caracterizaba a Da Vinci fue beneficiada además por su talento
como ilustrador, que le permitió materializar sus ideas mecánicas con claridad
excepcional. Quinientos años después, muchos de sus dibujos pueden ser usados
fácilmente como planos para crear modelos perfectamente funcionales.
Dentro de sus
tantas investigaciones incluya también la ingeniería donde desarrolló los
principios del vuelo, realizando más de 100 dibujos que ilustraban sus teorías.
Hizo un diseño para la fabricación de una máquina voladora, el orintóptero, un
modelo dotado de alas giratorias equipado con amortiguadores para conseguir un
suave aterrizaje. Aunque nunca se construyó, el helicóptero moderno está basado
en ese concepto. El primer paracaídas fue diseñado por Leonardo da Vinci, quien
estaba convencido de su utilidad para cuando se construyeran las máquinas
voladoras.
Entre sus inventos también
cuentan las
máquinas de guerra tales como el tanque blindado, dotado de una coraza en forma
de cono, las embarcaciones sumergibles o submarinos, los trajes y equipo de aire
para buzos de combate, fusiles de repetición, granadas y morteros. Aunque
Leonardo aborrecía la guerra, a la que llamó "locura bestial", no podía
sustraerse a ésta, ya que en su época Italia estaba constantemente en guerras
entre los distintos estados.
También fue
precursor de los modales civilizados –que se conocería en las cortes del siglo
XVII– En este sentido, introdujo el uso de la servilleta en la mesa,
considerando que se trataba de una medida higiénica y práctica, aunque fue
adoptada plenamente tiempo después.
Son muchos los
inventos atribuidos a Leonardo, desde un vehículo automóvil hasta el común
rallador de pan, pasando por una práctica sierra para mármol, una máquina para
fabricar cuerdas, modernas puertas de batientes para las esclusas, una máquina
para pulir espejos, una grúa móvil que facilitaría las labores de construcción,
consiguiendo elevar pesadas cargas y una excavadora flotante, que pretendía
conseguir que los ríos fueran navegables.
Sin embargo,
ninguno de estos inventos pasó del estadio del diseño, ni fue utilizado, a pesar
de que Leonardo no solo diseñaba extraordinarias máquinas, sino que también se
ocupaba de resolver todos y cada uno de los problemas relacionados con la
construcción de las mismas. La gran mayoría de sus inventos se adelantaron
cientos de años a su tiempo.
Mas allá de que
Da Vinci no plasmo en un libro sus diferentes inventos y ramas de trabajos, es
indudable que ejercio un gran influjo sobre los contemporáneos. Como amigo de
príncipes y estadistas, llegó a conocer también a todos los principales sabios
de su tiempo. Es indiscutible que, a través de ellos, se salvaron algunas de sus
ideas, que años después contribuirían a promover el nuevo desarrollo de la
ciencia.
Si tuviéramos que
elegir un representante que encarnase en sí el verdadero espíritu del
Renacimiento, habríamos de escoger la figura de Leonardo da Vinci.
En la
actualidad, todas las obras del genio italiano Leonardo da Vinci aparecen
reunidas en un libro único que permite un acercamiento a su prolífica creación,
que no es posible en ningún museo del mundo. Es el más completo que se ha
editado hasta ahora sobre su obra pictórica y gráfica, un tomo de lujo que ya ha
sido traducido del alemán a varios idiomas, entre ellos el español.
Esta obra ha sido
publicada bajo el título "Leonardo da Vinci. Todas las Pinturas y Dibujos", el
libro fue presentado por primera vez al público el pasado 5 de abril en el Museo
de Bellas Artes de Viena.
La misma cuenta
con 850 reproducciones en color, así como numerosas ampliaciones de detalles de
sus cuadros, comprende un catálogo completo de todas las obras de da Vinci,
incluyendo las últimas investigaciones e información sobre el estado actual de
cada una de ellas.
Esta edición
revela la genialidad de Leonardo y fascina con figuras humanas, animales,
monstruos, rostros de gestos grotescos, detallados estudios anatómicos y
visiones entonces futuristas de armas y artefactos técnicos para volar.
Los autores que
construyeron tamaño proyecto, se basan en una convicción: Leonardo Da Vinci
prácticamente nunca hizo nada que no pueda comprender cualquier persona con un
nivel de formación medio.
Aunque el libro
acercará a Leonardo a un amplio público, los editores reconocen estar
preocupados por lo que consideran su única desventaja: su formato y peso. El
gigantesco volumen mide 29 por 44 centímetros y, con casi 700 páginas, pesa
¡diez kilos y medio!
No sólo es
imposible leer el enorme libro en el metro, también el lector tendrá algunos
problemas en su propio hogar, pues difícilmente podrá tumbarse cómodamente con
él en un sofá, pero sin duda, valdrá la pena conocerlo.