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Por qué el té hizo que los
barcos navegaran con mayor celeridad
A
PRINCIPIOS DE OCTUBRE DE 1869, el elegante clíper Sir Lancelot se avistó
desde Falmouth. Llegó aguas británicas dos semanas antes de lo esperado,
luego de recorrer 26.000 km desde Fouchoa, China, en un lapso récord de 85
días. El Sir Lancelot había ganado la gran carrera para traer a Occidente la
primera cosecha de té del año.
La velocidad era indispensable en el comercio del té: los comerciantes
pagaban altos precios por tener el primer té de la temporada. Algunos
propietarios de barcos pagaban el costo total de construcción de un buque
con las ganancias de un solo viaje.
Los clípers se crearon para cargamentos valiosos que debían
transportarse con rapidez, fuesen legales, como el té, o ilegales, como el
opio. A tal efecto, su diseño era muy distinto al de los barcos
tradicionales.
Hechos para volar:
Durante siglos, los buques mercantes fueron pesados y redondeados, y
flotaban sobre las olas, mientras que los clípers eran ligeros, alargados y
angostos, con proa afilada y casco cóncavo para cortar el agua. Y tenían
hasta 5500 m² de velas en sus altos mástiles, con las que avanzaban en
vientos con los que otros navíos habrían quedado inmóviles en el agua.
Los nuevos clípers se hicieron famosos después de la fiebre del oro de
California, en 1849, cuando el viaje por mar de Nueva York a San Francisco
solía ser Unido a ¡afiebre En 1849, durante la fiebre del oro, clípers como
el Flying Cloud llevaron exploradores, maquinaria, alimentos y hasta
bailarinas de salón desde la costa oriental de EUA, por el Cabo de Hornos,
hasta California. De regreso transportaban té chino y especias.
más rápido y seguro que el terrestre. El nombre clíper (del inglés clipper,
“tijeras”) se debe a que “recortaban” el tiempo de las travesías.
Promediaban 20 nudos (37 km/h), el doble que los veleros convencionales.
Batían marcas dondequiera que iban. En 1851, el Flying Cloud completó el
trayecto Nueva York-San Francisco en 89 días. En 1868, el viaje inaugural
del Therinopylae de Londres a Melbourne tardó 59 días, marca que aún no ha
superado ningún buque de vela.
Irónicamente, cuatro años antes del triunfo del Sir Lancelot a su regreso de
China, se había introducido un motor a vapor para barcos, de gran
eficiencia, que marcó el fin de la navegación a vela. En 1865, los primeros
buques a vapor viajaron de China a Gran Bretaña en sólo 64 días, con el
triple de carga.
En 1869 se abrió el canal de Suez, con lo que se recortaron 8.000 km. a la
ruta entre China y Gran Bretaña. Aunque en 1875 ya no se construían barcos
de velas cuadradas, continuaron navegando 50 años más. |