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VIVIR PELIGROSAMENTE
EL DANGEROUS SPORTS CLUB (“Club de
deportes peligrosos”) es un grupo de excéntricos fundado en Oxford, Reino
Unido, que intenta “actuar con audacia en un mundo timorato y
sobreprotegido”. Esto significa, para muchas personas, comportarse como
locos. ¿De qué modo se puede calificar a David Kirke, uno de los miembros
fundadores del Club, que se lanzó en 1982 desde el puente Royal Gorge, a 320
m sobre el río Arkansas, Colorado? Estaba sujeto al puente por un tramo de
soga clástica atada a los tobillos. A 260 m la soga se estiró al máximo, y
Kirke con ella. Se quedó colgado y semíinconsciente más de dos horas, hasta
que sus compañeros lograron subirlo.
Tomar el toro por los cuernos:
La historia está llena de estos atrevidos. Por ejemplo, los saltadores de
toros de la antigua Creta tomaban al toro por los cuernos y daban una mar
0ma sobre su lomo. Fueron precursores de actuaciones circenses como la de
Hugo Zacchini, famoso por su teatralidad y destreza acrobática. En 1929 se
lanzó desde la boca de un cañón, impulsado por aire comprimido: recorrió más
de 40 m en el aire a 130 km/h.. En la década de 1870, el cirquero
estadounidense John Holtum detenía con las manos balas de cañón disparadas a
quemarropa.
Los actos que desafían a la muerte a veces fallan. El escapista Harry
Houdini solía invitar a la gente a que le diera un fuerte puñetazo en el
vientre y resistía el golpe al tensar les músculos. Pero el 22 de octubre de
1926 le pegaron antes de que se preparara, y murió de apendicitis seis días
después. Los cirqueros trabajan por dinero. Sin embargo, individuos como
George Wilhig, que en 1977 trepó sin cuerda por el exterior del World Trade
Center de Nueva York, o Jaromir Wagner, el checo que en 1980 voló sobre el
Atlántico amarrado al poste de un avión ligero, no tienen otro motivo para
sus hazañas que la pasión por el peligro.
EN LA CUEDA FLOJA
El hombre que cocinó una tortilla del huevo en la cataratas del Niagara
EL 30 DE JUNIO de 1859, el francés Jean Françoli Gravelet, de 35 años, más
conocido como Blondin, recorrió los 335 m. que separan las dos riberas del
río Niágara sobre una cuerda, 50 m arriba de las rugientes aguas de las
cataratas. La arriesgada caminata le tomó 20 minutos. Cuando por fin llegó a
lugar seguro, recibió los aplausos de miles de entusiastas espectadores.
Para Blondin debió ser un momento regocijante: se había entrenado desde que
tenía cinco años de edad, cuando su padre, acróbata, empezó a enseñarle el
arte de caminar sobre la cuerda floja.
Después
de obtener este primer exito cruzar el Niágara se volvió para Blondin casi
un paseo cotidiano. No contento con el simple recorrido a pie ideó
acrobacias cada vez más audaces como caminar con los ojos vendados,
empujandoo una carretilla o con los pies en un saco o en zancos Una —vez
llevo en los hombros a Harry Colco su representante.
Según éste, la aventura fue una pesadilla de principio a fin: Blondin casi
perdió el equilibrio en seis ocasiones. Como buen francés, la caminata más
singular tuvo que ver con el arte culinario: cargó una pequeña estufa hasta
la mitad del cruce, y con calma preparó y se comió una tortilla de huevo.
Blondin también realizó proezas no menos asombrosas en otros sitios. En
1861, en el Crystal Palace de Londres, una multitud observó atónita mientras
Blondin, en zancos y sin red, daba saltos mortales sobre una cuerda floja
colocada a 52 m del piso. A los 50 años, caminó sobre una cuerda floja entre
los mástiles de dos barcos durante una tormenta en el mar. Su última
actuación ocurrió en Belfast, Irlanda, en 1896, a los 72 años. Murió en
Londres un año después, en un lugar de tan poco peligro como es la cama.
SOLO EN EL EVEREST:
La
lucha de un hombre con la montala mas alta del planeta:EL
18 DE AGOSTO DE 1980, un alpinista italiano de 35 años, Reinhold Messner,
escaló solo la cara norte del Everest, situado en la frontera entre el Tíbet
y Nepal. Acampó con tres compañeros a 6 500 m; pero a partir de allí no tuvo
más ayuda. Estaba resuelto a lograr la primera ascensión en solitario al
pico más alto del mundo: 8 848 m de altitud en la cumbre.
Aunque en la mochila llevaba provisiones para una semana, eran sólo las
indispensables. No tendría cuerda para sujetarse si caía en una grieta, ni
guías sherpa que armaran la tienda de campaña o transportaran cargas
pesadas, ni radio para pedir ayuda. Y no llevaba oxígeno, pues lo tenía por
indigna ayuda artificial. Dos bastones de esquí, un piolet ligero, bolsa de
dormir, tienda de campaña, comida y una cámara fotográfica eran su equipo:
18 Kg. de carga en la debilitante y enrarecida atmósfera del también llamado
Techo del Mundo.
Casi se pierde desde el principio toda la meticulosa preparación de Messner.
Al iniciar la marcha en la oscuridad, resbaló y cayó en una grieta de 500 m
de profundidad, y habría muerto si no lo hubiese detenido una pequeña
saliente de nieve, apenas 8m. abajo. Desde allí logró subir a gatas y
continuar el ascenso a la cumbre.
El deseo de triunfar:
Durante los dos días siguientes, Messner escaló con dificultad en
condiciones climáticas cada vez peores. En el aire enrarecido, el mínimo
esfuerzo físico lo dejaba sin aliento. Incluso armar la tienda para pasar la
noche fue una tarea hercúlea, El funcionamiento de su cerebro también se vio
afectado por la escasez de oxígeno, y empezó a imaginar voces en la helada
soledad. Pero la fuerza de voluntad lo hizo seguir. Limitado a veces a
gatear, por fin llegó a la cumbre en la tarde del 20 de agosto. Un día más
de angustioso esfuerzo lo llevó de vuelta al campamento y a la seguridad
relativa.
En 1986, Messner ya había escalado todas las montañas de más de 8000 m, sin
poder explicar qué fuerza lo impulsaba a seguir arriesgando la vida en las
cumbres nevadas. Lo más que pudo declarar fue: “lo inexplicable le da
sentido la vida”.
Caminar sobre la cuerda
floja es una de la diversiones más antiguas de la humanidad, ya que data por
lo menos de la época del imperio Romano y es casi seguro que haya nacido en
la antigua Grecia. En Roma se conocía a quienes la practicaban como
funambulus (del latín funis, cuerda y ambularé caminar), de donde se
deriva “funambulo" sinónimo de equilibrista.
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