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UNA VISIÓN DEL FUTURO
Por que fracasó el automóvil estadounidense de ensueños?
EN JUNIO de 1947, Preston
Tucker, antiguo ingeniero de automóviles de carreras de Ypsilanti, Michigan,
se vanaglorió ante su país de estar a punto de fabricar el primer automóvil
nuevo en 50 años, el Tucker 48.

Esta aseveración captó de
inmediato la atención del público. Aún se consideran clásicas las
esbeltas
líneas de la carrocería del Tucker 48. Con sus 1.5 m de altura, tenía
distancia entre ejes de 3.3 m y medía 3 cm. más que el Cadillac más grande.
En su diseño se suprimieron
componentes habituales, como el embrague, la transmisión y el diferencial.
Las ruedas se impulsaban desde el motor, montado atrás, mediante una
transmisión automática que hacía su desplazamiento mucho más suave que el
de otros automóviles. También
eran novedosas las características de seguridad del carro, con frenos de
disco (que no eran usuales antes de la década de 1950), parabrisas curvo,
tablero de instrumentos acojinado y compartimiento de pasajeros delanteros “inaplastable”.
Además, tenía tres faros, con
luz cuya intensidad disminuía automáticamente al acercarse otro carro, y
motor que permitía conducirlo con velocidad sostenida de 160 km/h sin gastar
más de 8.3 litros por 100 Km. Todo esto por 1.800 dólares. No es de extrañar
que, según se afirmaba, Tucker tuviera 300 000 pedidos por adelantado.
Tucker era un vendedor nato.
Rápidamente reunió más de 25 millones de dólares en financiamiento y
patrocinios, y su apellido se volvió familiar.
Investigación gubernamental:
Sin embargo, la situación se puso difícil cuando fue evidente que, pese a
sus promesas, Tucker de hecho no había iniciado la fabricación del vehículo.
Esto despertó las sospechas de la Comisión de Valores y Bolsa del gobierno
de EUA,
que abrió una investigación. A
fines de 1948 quedaban apenas dos millones de dólares del dinero de lis
inversionistas. En la línea de producción había solo cuantos automóviles en
diversas fases de avance. Pero lejos de ser originales, tenían carrocería de
Oldsmobile y motor de Cord, vehículos que producían sus competidores.
Visión nocturna Mucho antes de
que la seguridad fuera un punto de venta importante, el Tucker 48 tuvo
innovaciones al respecto, como un tercer faro dirigido desde el volante de la
dirección, que mejoraba la visión nocturna.
El fin del sueño:
La Comisión llegó a la conclusión de que el producto terminado iba a
discrepar considerablemente del descrito en el folleto de obtención de
fondos (ante todo en lo referente al motor), de modo que Tucker estaba
cometiendo un fraude, y lo obligó a liquidar la empresa.
Cuatro meses después de tomada
esta decisión, Tucker interpuso una apelación y fue absuelto. Pero su sueño
se había desvanecido. De las 50 unidades Tucker 48 que se produjeron, sólo
algunas siguen rodando. Todavía hacen que la gente vuelva la cabeza, y no es
para menos: producir cada una costó 510 000 dólares en 1948.
El ave fenix de la Formula I:
Sabia Ud. que...:
EN EL ESTADIO DE Kyalami, en marzo de 1977, el corredor austriaco de
automóviles de carreras Niki Lauda ganó el Gran Premio de Fórmula 1 de
Sudáfrica. Sin embargo, ocho meses antes, cuando era el campeón mundial
defensor, tuvo que ser extraído de su automóvil en llamas en la pista de
Nürburgring durante el Gran Premio de Alemania de 1976. Había sufrido
múltiples lesiones, entre las cuales se incluían quemaduras graves. Nadie
esperaba que sobreviviera, e incluso le administraron la extremaunción.
Si Lauda logró sobrevivir fue
gracias a su voluntad indomable. Al cabo de sólo seis semanas, dejó atrás
sus cicatrices físicas y mentales y se metió en un automóvil de Fórmula 1.
Culminó una notable temporada al ganar, entre todas las carreras, el Gran
Premio de Alemania, esta vez en el circuito de Hockenheim, y fue campeón
mundial de 1977. Al año siguiente se retiró, sólo para volver a la pista en
1982. Remató su carrera majestuosamente en 1984, al ganar el campeonato
mundial de pilotos por tercera ocasión. |