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Las rutas incaicas, una red de
caminos por donde
no pasaron ruedas
LOS 180 conquistadores españoles que invadieron en 1531 el Imperio inca, en
Sudamérica, les parecieron primitivos en muchos sentidos el pueblo y los
gobernantes nativos. Carecían de escritura, caballos, ruedas y pólvora. No
obstante ser tecnológicamente atrasado, este pueblo había construido un
refinado sistema de caminos, comparable con los mayores logros de los
romanos.
La red de caminos corría a lo largo del imperio, desde el norte del actual
Perú hasta Chile. Las dos rutas principales eran una costera de 4000 km de
longitud y el Camino Real, en verdad imponente, de 5200 km., el camino
troncal más largo que se haya construido hasta fines de la década de 1800.
Milagros de ingeniería:
El Camino Real no sólo era largo, sino que se construyó en uno de los
terrenos más difíciles del mundo, ya que cruzaba el corazón de la cordillera
de los Andes. Los problemas que planteó su construcción intimidarían a un
ingeniero moderno. Los incas abrieron túneles en la roca a hachazos en vez
de rodear las pendientes más a empinadas, tallaron escalinatas en las
escarpadas laderas, por las que subían cómodamente sus bestias de carga, las
llamas. Y crearon extraordinarios puentes colgantes sobre barrancas
profundas y torrentes montañosos. El más espectacular es el puente de San
Luis Rey, que no habría desentonado en un cuento de hadas. Hecho de cuerdas
de fibra y tablas de madera de 45 m. de largo, se balanceaba peligrosamente
a unos 90 m arriba del río Apurimac.
Muchos usuarios de los caminos eran soldados y chasquis, mensajeros del
gobierno. Estos, corredores muy bien entrenados, estaban apostados a
intervalos de 3 km. a lo largo de los caminos principales, y llevaban
mensajes en relevos desde la corte de Cuzco y hacia ésta. Los incas no
tenían escritura, de modo que los mensajes se transmitían en quipus, sartas
de hilos anudados con claves de colores. Los equipos de relevos podían
cubrir hasta 320 km. diarios. A esta velocidad, era posible que llevaran
pescado en menos de dos días desde la costa hasta la corte incaica, situada
400 km. tierra adentro en lo alto de las montañas, para servirlo fresco en
la mesa real.
Sin embargo, no fue sólo para transportar alimentos que crearon buenas
carreteras, sino también para los soldados que mantenían a los pueblos del
imperio bajo control. Era como una inmensa telaraña de poder esparcida sobre
Sudamérica, que con el tiempo ayudó a los conquistadores españoles cuando se
apoderaron del Imperio inca.
Sin ruedas una moderna procesión religiosa de los incas, en que un hombre
representa a un santo cristiano que es transportado en litera, lo cual
testimonia que este pueblo sudamericano no conocía la rueda.
Sabía Ud que?... EL REY SANHERIB de
Asiria estaba orgulloso de su camino procesional. Construido hacia el año
700 a.C., era seis veces más ancho que una carretera actual de tres
carriles, empedrado y bordeado por altas columnas. Tan ansioso estaba de
conservar la grandeza de su obra que decretó el empalamiento, en los remates
de su propio techo, para quien construyera incluso un balcón saledizo sobre
ese camino. |
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