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Debajo
de la corteza terrestre existe una región grande y profunda, parecida a un
océano semifluido y muy caliente, compuesta por materiales fundidos que
constituyen el magma y que, a veces, salen proyectados al exterior con gran
intensidad a través de los volcanes
El nombre
de magma designa la materia en estado semifluido —resultado de la fusión de
silicatos y otros compuestos que integran las rocas— que forma la región situada
debajo de la corteza terrestre. Debido a las condiciones a que están sometidos
(altas presiones y elevadas temperaturas), los materiales magmáticos muestran
propiedades que no se corresponden con las del estado sólido y tampoco con las
de un líquido o fluido, según los principios generales de la física.
En el magma
aparecen en suspensión diferentes tipos de cristales y fragmentos de rocas
parcialmente fundidas, así como carbonatos, sulfuros y distintos componentes
volátiles disueltos. La interacción de las diversas condiciones físicas
determina las características del magma, tanto en lo que se refiere a su
composición química como a su viscosidad, resistencia, plasticidad y movimiento.
Tipos de magmas
Una primera
clasificación de los distintos tipos de magmas hace referencia a su contenido en
sílice. Los magmas con más de un 60% de anhídrido silícico son los llamados
ácidos, mientras que los que poseen menos de dicha cantidad se denominan
básicos.
Según el
estado del gas que contienen, se pueden distinguir; el hipomagma o magma
profundo, no saturado de gases, los cuales se encuentran en disolución debido a
que la presión exterior es superior a la tensión de vapor del magma; el
piromagma, sobresaturado de gases, que constituyen una fase en forma de burbujas
debido a que la presión exterior es inferior a la tensión de vapor; y el
epimagma o magma desgasificado, del que forman parte solamente minerales
fundidos (los gases escapan del resto del magma debido a la escasa presión
externa).
Cuando el
epimagma se proyecta al exterior por los puntos más débiles de la corteza
terrestre, las masas de magma dan origen a los volcanes y forman, por
enfriamiento, las rocas magmáticas, también llamadas ígneas o eruptivas, cuyo
grado de cristalización es variable, y entre las que se encuentran el granito,
el basalto o los pórfidos.
El ascenso
de los magmas depende de sus condiciones físico-químicas (viscosidad, densidad,
contenido en elementos volátiles, etc.), de las particularidades tectónicas de
la región donde se encuentran y de las rocas que han de atravesar. Los magmas
ácidos son ligeros y viscosos, ascienden con facilidad y originan grandes
depósitos. Los magmas básicos, de mayor densidad, son menos viscosos y ascienden
con mayor dificultad que los anteriores.
Al ser
mezclas de diversas sustancias, los magmas no tienen un punto de fusión
definido, sino un intervalo de fusión. De igual manera, no se puede hablar de
temperatura de cristalización, sino de intervalo de cristalización.
Cristalización magmática
El magma se
origina cuando en un lugar de la corteza o del manto superior la temperatura
alcanza un punto en el que los minerales con menor punto de fusión empiezan a
fundirse (inicio de fusión parcial de las rocas). Sin embargo, la temperatura de
fusión no depende sólo del tipo de roca, sino también de otros factores como la
presión a la que se encuentra o la presencia o ausencia de agua. El incremento
de presión en condiciones de ausencia de agua dificulta la fusión, por lo que,
con la profundidad, tiende a aumentar la temperatura de fusión de las rocas. Por
el contrario, fa presencia de agua disminuye el punto de fusión.
Tras su
formación, el magma asciende, pues es menos denso que las rocas que lo rodean.
Durante el ascenso se enfría y empieza a cristalizar, formándose minerales cada
vez de más baja temperatura, según una secuencia fija y ordenada conocida como
serie de cristalización de Bowen.
La serie de
Bowen hace referencia a dos grandes líneas de cristalización. Una de ellas
indica el orden en que se forman los silicatos ricos en hierro y magnesio
(llamados ferromagnesianos). Se denomina serie discontinua porque los cristales
formados van siendo sustituidos por otros de estructura distinta y más compleja
medida que desciende la temperatura.
La otra
serie de cristalización es la de las plagioclasas. Recibe el nombre de serle
continua porque los minerales formados sucesivamente tienen la misma estructura
y sólo cambia la proporción relativa de sodio y calcio.Al final de la
cristalización, a la vez que la plagioclasa sódica (albita> y las micas se
forman el cuarzo y la ortosa.
Diferenciación magmática
Algunas
veces, a medida que se produce la cristalización de un magma si la diferencia de
densidad entre los minerales ya formados y el líquido residual es alta y si la
viscosidad de éste es baja, los cristales recién formados pueden quedar aislados
del resto del magma, que por tanto se verá enriquecido progresivamente en sílice
De continuar el proceso, se obtendrá, a partir de un solo magma, una serie de
rocas ígneas de distinta composición, por cristalización fraccionada. Este
proceso es denominado diferenciación magmática, y puede originaria formación de
rocas ácidas a partir de magmas básicos o intermedios.
Fases de cristalización magmática
El
enfriamiento de un magma en el interior de la corteza da lugar a una serie de
fases sucesivas de cristalización, a temperaturas cada vez más bajas. La primera
es la denominada frise ortomagmática, que. se produce en general por encima de
los 700 °C (dependiendo de la composición del resto de las condiciones físicas).
En ella cristaliza la mayor parte del magma formando las rocas plutónicas.
La fase
pegmatítica tiene lugar más o menos entre los 700 y 550 0C. A estas
temperaturas, el residuo fundid6 está muy enriquecido en volátiles, por lo que
se introduce a través de grietas, donde cristaliza originando yacimentos
filonianos de pegmátitas. Los minerales que se forman son silicatos ricos en
sílice (cuarzo, ortosa, albita),en grupos hidroxilo (micas) y en elementos como
el boro (turmalina), el fósforo (apatito), el flúor (fluorita), etc.
En la
tercera fase, denominada neumatolítica, que tiene lugar aproximadamente entre
los 550 y 375 °C, el residuo de cristalización está compuesto básicamente por
volátiles, que penetran en las rocas encajantes y dan lugar a filones formados
por minerales como la moscovita, el cuarzo, el topacio, óxidos y sulfuros
metálicos, etc. Igualmente, los volátiles actúan sobre los minerales de las
rocas ígneas o del encajante, transformándolos.
La última
fase, llamada hidrotermal, se inicia por debajo de los 375 °C da lugar a vetas y
filones de cuarzo y calcita, a minerales metálicos y a transformaciones de
minerales ya formados.
El magmatismo y la tectónica de placas
El origen
del magma se relaciona a menudo con la dinámica global de la corteza y el manto
terrestres, ya que, en general, tiene lugar en los bordes de placas. En las
dorsales, el magma se forma básicamente por descompresión de los materiales del
manto superior, a poca profundidad, y da lugar a rocas básicas (basaltos y
gabros).
En las
zonas de subducción, el magma se origina a una profundidad de hasta 150 km por
fusión parcial de la corteza oceánica y/o del manto y la corteza situados por
encima. Este proceso da lugar a la formación de rocas en su mayoría intermedias
(andesitas y granodioritas).
En las
áreas de colisión continental, en relación con los procesos orogénicos, se
produce la fusión parcial de la corteza, y surgen esencialmente rocas ácidas,
como el granito. Existen también zonas concretas de magmatismo de intraplaca,
que se deben a la existencia de puntos calientes en el manto.
Fuente Consultada: Gran
Enciclopedia Universal (Cap. 23)
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