En todo país democrático, el
derecho a la salud integral y gratuita es uno de los derecho esenciales en la
construcción de una ciudadanía plena, por lo que la
investigación en salud es concebida como el proceso de producción del
conocimiento, en relación a las condiciones de salud y las respuestas sociales
que se implementan desde el sistema nacional de salud para mejorarlas.
Según definición operacional del
término “Investigación en
salud” adoptada en
Argentina para el
Proyecto Regional OPS (1987), dicha investigación comprende el desarrollo de
acciones que contribuyen:
Al conocimiento de los
procesos biológicos y psicológicos de los seres humanos
Al conocimiento de los
vínculos entre las causas de la enfermedad, la práctica médica y la
estructura social
A la prevención y control de
los problemas de salud
Al conocimiento y control de
los efectos nocivos del ambiente en la salud
Al estudio de las técnicas y
métodos que se recomiendan para la prestación de los servicios de salud
A la producción de insumos
para la salud
Podemos decir que el término
sanidad
se designa el conjunto de servicios gubernamentales dispuestos para mantener y
mejorar el estado de salud de los individuos de un país, una provincia o una
región. Los problemas sanitarios son enfermedades comunes que afectan a los
individuos, y que sólo pueden ser evitadas o controladas por la acción de los
gobiernos, sean éstos nacionales o locales, en distintos niveles.
Los problemas sanitarios pueden
tener entonces alcance nacional, regional o local. Y muchos de ellos se
relacionan con los parásitos.
Sabemos que hay zonas del país muy
pobres. Por otra parte, algunos agentes patógenos requieren un hábitat
específico para producir determinada enfermedad, lo que predispondrá a la
aparición de endemias.
En todo caso, las características
del ambiente, tanto natural como humano, pueden favorecer la aparición de
determinados problemas sanitarios. Por esta razón, para encontrar mejores
soluciones se requieren estudios interdisciplinarios, que contemplen tanto los
factores abióticos como bióticos del ecosistema humano.
LA DE CHAGAS-MAZZA EN
ARGENTINA: En
Argentina, el Ministerio de Salud calcula que hay mas de 2,5 millones de
infectados, pero que solamente 25 por ciento de ellos desarrollan la enfermedad.
Ésta se registra en 19 de las 23 provincias. De ellas, siete están en situación
crítica, con vinchucas en más de cinco por ciento de los hogares. Entre estas
últimas se encuentran las norteñas Formosa, Chaco y Santiago del Estero, algunas
de las más pobres.
El mal de Chagas-Mazza es
una enfermedad endémica crónica que se contagia a través de la picadura de un
insecto hematófago, la vinchuca, infectada con el agente etiológico de la
enfermedad, el tripanosoma (Trypanosoma cruzi o Schizotrypanum cruzi), un
protozoo flagelado. Por lo tanto, se suele incluir dentro de las enfermedades
endoparasitarias.
Esta afección, característica de
América Central y Sudamérica, se extiende desde el sur de los Estados Unidos
hasta el norte de nuestra Patagonia, y afecta especialmente a las poblaciones
rurales. En nuestro país hay por lo menos tres millones de personas infectadas.
El tripanosoma fue descubierto por el médico brasileño Carlos Chagas
(1879-1934), pero fue un argentino, Salvador Mazza (1886-1946), quien
completó el estudio de la enfermedad y desarrolló su tratamiento.
Para que el tripanosoma llegue al
torrente sanguíneo del hombre o de algún otro animal de sangre caliente, primero
tiene que encontrar un medio de transporte adecuado (vector),
que lo lleve al encuentro de su potencial víctima. Aquí es donde entra en juego
la vinchuca o “chinche negra”, un pequeño insecto que tiene un hábito muy
particular: se alimenta de sangre.
En nuestro país, sólo una especie
de vinchuca Triatoma infestans, tiene importancia desde el punto de vista
epidemiológico, porque convive habitualmente con el hombre en su vivienda.
Se la puede encontrar en las
grietas de los pisos y de las paredes, detrás de los muebles y en cualquier
resquicio libre de las viviendas, generalmente de aquellas que están construidas
con adobe sin revocar y con techo de paja. También hay chinches negras en
lugares destinados a animales domésticos, como gallineros, corrales y conejeras.
Del centenar de especies de vinchuca que existen en el mundo solo dieciséis
viven en nuestro país, y de ellas sólo una, Triatoma infentans tiene
importancia epidemiológica.(imagen
arriba)
En 1911 se comprobó en Argentina
la presencia de este mal que lleva el nombre de su descubridor, el brasileño
Carlos Chagas. El país contó con uno de los principales investigadores en la
materia, el médico Salvador Mazza, quien a lo largo de dos décadas, desde 1926,
abordó la enfermedad en sus aspectos patológicos, clínicos, epidemiológicos y
sociales.
Podemos decir que, los factores de
riesgo para la enfermedad de Chagas abarcan:
Vivir en una choza donde las
vinchucas habitan en las paredes
Vivir en Centro y Suramérica
La pobreza
Recibir una transfusión
sanguínea de una persona que porta el parásito, aunque no tenga la
enfermedad activa
El Chagas es de evolución lenta,
dado que el parásito puede anidar en los tejidos del cuerpo humano,
principalmente en el corazón, lo que termina ocasionando la muerte en al menos
30 por ciento de los casos. Los síntomas de la infección inicial estudiados por
Mazza incluyen fiebre, vómitos, disnea y crisis convulsivas.
Mal de Chagas en Argentina: En
octubre de 2006, el gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) evaluó que había un
"recrudecimiento del problema" por la "dispersión de las actividades y la
debilidad de la estructura funcional" para el combate de la enfermedad. En este
marco, el Ministerio de Salud lanzó el Programa Federal de Chagas, que fijó como
objetivo "interrumpir la transmisión y minimizar el impacto de sus consecuencias
en las personas afectadas".
Entre 2001 y 2003, durante la
feroz crisis económica y social que vivió Argentina, no se fumigó un solo rancho
en todo Chaco, pese a que el gobierno nacional había enviado los insecticidas, y
entre 2000 y 2006 sólo se entregaron medicamentos a 167 pacientes, cuando Chaco
debe tener un piso de 60.000 enfermos
En el segundo semestre de 2008,
hubo un mejor trabajo de fumigación en el bosque El Impenetrable --que abarca
parte del Chaco, Santiago del Estero y Salta-- con la llegada de brigadas del
Ministerio nacional. No obstante, se necesitan viviendas antivinchuca, con
pisos y paredes bien terminadas, y no detener la fumigación.
(Fuente Consultada: Red Latinoamericana de Diarios)
El ciclo de vida del
tripanosoma
No siempre que las vinchucas pican, contagian. Estos insectos sólo transmiten la
enfermedad si están infectados con tripanosomas, es decir, si se alimentaron
anteriormente de la sangre de un hombre o de un animal infectados. El parásito
pasa una parte de su ciclo de vida en el aparato digestivo de la chinche,
donde se multiplica cuando alcanza el estadio infectivo para el ser humano se
traslada hacia la cavidad bucal del insecto.
Las vinchucas salen de sus
escondites por la noche, cuando las personas y los animales duermen picarlos les
inyectan una salva irritante y anticoagulante y luego succionan la sangre. Este
proceso. dura unos 30 minutos, no le ocasiona a la víctima ninguna molestia o
dolor.
La
infección se produce porque la vinchuca antes de alimentarse, defeca sobre la
piel de su víctima y elimina una gran cantidad de tripanosomas. Cuando el hombre
o el animal se rascan, aparecen escoriaciones en la piel y los protozoos pueden
así penetrar al organismo.
Si la picadura está cerca de los
ojos, las deyecciones entran en contacto con la conjuntiva y por allí ingresan
los parásitos.
Se produce, entonces, una gran
hinchazón de los párpados. Éste es un síntoma característico de la enfermedad,
que se observa especialmente en los niños, y se conoce como “signo de Romaña”
(ojo en compota).
El mal de Chagas puede transmitirse también por la vía transplacentaria y por
medio de las transfusiones sanguíneas. En la siguiente ilustración se muestra
cómo se contagia la enfermedad y se resumen las principales etapas del ciclo
de vida:
1.Cuando el insecto
pica a un hombre enfermo, inyecta una Saiva irritante y anticoagulante y, al
ingerir su sangre,
se infecta. Esto ocurre generalmente de noche, mientras las personas y los
animales duermen.
2. La vinchuca
infectada, repleta de sangre, pica a un hombre sano y deposita sus deyecciones
sobre la piel,
dejando sobre ella los tripanosomas.
3.
Si la vinchuca infectada pica a la persona cerca de los ojos, sus
deyecciones entran en contacto con la conjuntiva, y por allí penetran
los tripanosomas. Se produce, entonces, una gran hinchazón en los
párpados (signo de Romaña). La enfermedad también se contagia por vía
transplacentaria y por transfusiones sanguíneas.
4. El hombre sano se
rasca y, al producirse pequeñas escoriaciones, los tripanosomas pueden ingresar
en su cuerpo.
5. El órgano más
afectado por la reacción inmunológica es el corazón.
En un primer período, luego de la
infección, la enfermedad presenta un estadio agudo y fuertemente sintomático,
durante varias semanas, y en la sangre del paciente es posible detectar gran
cantidad de tripanosomas.
A partir de la infección comienza
la fase aguda de la enfermedad. La mayor parte de la gente atraviesa esta etapa,
que dura varias semanas, sin presentar ningi5n síntomas Después se ingresa en el
estadio “silencioso”, que se puede extender hasta una década, en la que el mal
permanece oculto en el organismo.
Pasado ese lapso, el 30% de los
afectados pasa al estadio crónico, durante el cual se manifiestan problemas
cardiacos, digestivos y neurológicos que caracterizan la enfermedad. En nuestro
país, las afecciones más frecuentes se localizan en el corazón. La cantidad de
tripanosomas que quedan en la sangre es sumamente baja y, para eliminarlos, el
enfermo debe someterse a quimioterapias muy agresivas.
Profilaxis y tratamiento del
mal de Chagas-Mazza En
cuanto al tratamiento, se utilizan drogas como el nifurmitox y el
beznidazol, en especial en los pacientes no crónicos.
Desafortunadamente, el Chagas no se cura y, hasta el momento, tampoco existe una
droga específica que ataque exclusivamente al parásito sin producir efectos
colaterales. Por esta razón adquieren especial importancia las normas de
prevención.
Las principales medidas
preventivas contra el mal de Chagas-Mazza consisten en: mantenerla
higiene en los hogares —sobre todo paredes y techos bien revocados y
blanqueados— rociar periódicamente las casas con insecticidas; reconocer a la
vinchuca como vector (diferenciándola de otros similares); denunciar ante la
autoridad sanitaria mas próxima la existencia de estos insectos y promover la
educación sanitaria entre las poblaciones de riesgo.
El biólogo molecular Mariano
Levin descubrió, tras diez años de investigación, que no seguir tratando a
los pacientes hasta que desaparezcan todos los tripanosomas en su sangre es un
grave error, ya que esa pequeña cantidad de agentes patógenos puede provocar
lesiones en el corazón hasta llevar al paciente a una muerte súbita.
Cuando el sistema inmunitario del enfermo logra detectar los tripanosomas, los
destruye, y el contenido celular de los parásitos se disemina en su sangre. En
este punto, el sistema inmune sigue detectando componentes celulares no humanos,
por lo que continúa con la cacería y destrucción, sin distinguir que pertenecen
a células muertas.
Hasta aquí no hay mayores
diferencias con la reacción general del sistema inmune de cualquier individuo
ante agentes patógenos. Lo sorprendente, que logró descubrir Levin, es que un
fragmento de los ribosomas del tripanosoma es idéntico a ciertas proteínas del
corazón humano, llamadas receptores beta-adrenérgicos, destinadas a recibir la
orden de acelerar los latidos cardiacos.
La complicación comienza cuando los anticuerpos formados contra los ribosomas
del tripanosoma muerto toman contacto con estas proteínas cardíacas y hacen
blanco en ellas como si fueran el enemigo.
El músculo cardíaco queda tapizado
de anticuerpos dando lugar a una lenta autodestrucción, que finalmente requiere
de un trasplante. Consultado al respecto, Levin manifestó:
“Si se termina con el parásito,
se acaba con los problemas inmunológicos del corazón”.
Nuevos Tratamiento contra el Mal
de Chagas:
1-El
tratamiento experimental se basa en el posaconazole, un antifúngico que
en la actualidad se administra para infecciones de hongos invasivas (micóticas)
y podría suponer el preámbulo de nuevas terapias y diagnósticos más eficaces.
Este medicamento empezará a probarse en un grupo de 80 personas afectadas por el
Chagas y los primeros resultados se conocerán dentro de un año. Para combatir
esta enfermedad se utiliza habitualmente el benzniasole, con múltiples
efectos secundarios que obligan, en muchos casos, a abandonar el tratamiento y
que tiene escasas tasas de curación, de entre el 15 y el 40%.
(Fuente Consultada: Diario El País 04/2010)
2-Un
grupo de investigadores argentinos, diseñaron un novedoso tratamiento, cuyo
éxito resulta inmediato al ser testeado sobre personas que sufren el mal. El
mismo, guarda algunas coincidencias con la diálisis, que se aplica para tratar
la insuficiencia renal. El tratamiento también implica un filtrado, al igual que
la diálisis, se filtra la sangre y así se saca de circulación a los anticuerpos
nocivos.
Pero no solo esto lograron los
investigadores con Mariano Levin a la cabeza del grupo investigador, sino que
además desarrollaron un test de diagnóstico de la misma. Una luz de esperanza
titila en la Argentina con este descubrimiento. Aunque a veces los gobiernos se
olvidan de los pobres, porque como dijimos antes, esta enfermedad los afecta a
ellos casi con exclusividad, la gente de ciencia no se olvida, en cambio trabaja
incansablemente, muchas veces sin apoyo económico, para obtener buenos
resultados como estos y que celebro.
(Fuente Consultada: Periodismo en la Red
04/2007)
Fuente Consultadas: Educación Para
La Salud-Polimodal-Santillana