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La Noche de San
Bartolomé
Las Guerras de Religión Francesas, fueron
enfrentamientos políticos y sociales que tuvieron lugar en Francia, desde 1559
hasta 1598, provocados por la debilidad de la dinastía Valois ante el conflicto
religioso y la rivalidad aristocrática, durante los cuales tuvo lugar el acceso
de la Casa de Borbón al trono francés.

EL ORIGEN
DEL CONFLICTO
A pesar de la
constante persecución, el calvinismo tuvo un fuerte impacto en las ciudades, las
universidades y la nobleza de la Francia de principios del siglo XVI. La
evangelización protestante era coordinada por un grupo de predicadores
procedentes de Ginebra, enviados por Juan Calvino.
El rey
Enrique II prohibió el protestantismo, pero su repentina muerte (en junio de ese
año) fue interpretada por los reformadores como una señal del favor divino, y el
número de conversiones se multiplicó. El trono pasó al hijo de 15 años de
Enrique, Francisco II, que estaba manipulado por la católica familia de Guisa,
especialmente por Francisco de Guisa y el cardenal de Lorena, quienes decidieron
continuar con la campaña de persecución protestante iniciada por Enrique II,
pero no pudieron evitar una intriga para secuestrar al Rey, la denominada
conjuración de Amboise, preparada por la nobleza en marzo de 1560, que acabó en
fracaso. A partir de entonces, los nobles protestantes, responsables de la
misma, fueron llamados hugonotes.
Después de la muerte de Francisco I y
de su inteligente hermana, los reyes de Francia trataron de restaurar el
catolicismo romano. Entre tanto el grupo minoritario protestante -los hugonotes-
se había convertido en partido político. Pronto los hugonotes contaron con
algunos nobles destacados: Enrique de Navarra, Antonio de Borbón, el almirante
Coligny y Luis de Condé, el mejor general de Francia en ese tiempo. En 1562
estalló en Francia una guerra civil religiosa intermitente.
Se debió a causas
políticas y religiosas, y duró hasta 1594. El acontecimiento más destacado de
ella fue la sangrienta matanza de San Bartolomé en agosto de 1572. Cuando los
dirigentes de los hugonotes vinieron a París para asistir al matrimonio de su
rey Enrique de Navarra,
miles de ellos fueron asesinados junto con muchos
millares de otros hugonotes. Este triste dia se conoce como: La Noche de
San Bartolomé
Al hugonote Enrique, rey de Navarra y
nieto de Margarita, se le ofreció la corona de Francia con la condición de que
abjurara del protestantismo. Lo hizo por motivos políticos; pero durante su
reinado, como el primero de la dinastía de los Borbones (1589-1610), favoreció a
los hugonotes nombrándolos como ministros y mensajeros.
En 1598 promulgó el
edicto de Nantes, que con sobrada ventaja fue el decreto más liberal concedido
hasta ese entonces en la Europa occidental. En él se declaraba que la religión
católica era la religión nacional, pero concedía un notable grado de libertad a
los hugonotes. No se los perseguiría más debido a la religión, pero no se
permitiría la celebración de servicios religiosos de los reformadores en París o
dentro de un radio de 35 km.
El decreto asignaba ciudades de refugio para los
hugonotes, a quienes también se les daba el derecho de desempeñar cargos
públicos. Enrique IV acababa de trazar con su ministro Sully un plan de paz y
comprensión general, al que se denominaba el "gran proyecto", cuando fue
asesinado por Ravaillac, un monje fanático, en 1610. El edicto de Nantes fue
parcialmente abrogado por el cardenal Richelieu en 1628 y completamente revocado
por Luis XIV en 1685.
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