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Las
dos terceras panes de la superficie de la Tierra están cubiertas por océanos.
Por esta razón reviste gran importancia la explotación de los recursos naturales
que se ocultan en las aguas de los mares.
Si
bien se ha avanzado notablemente en el conocimiento de las riquezas naturales y
en el desarrollo de la tecnología apropiada para su aprovechamiento, todavía no
están tan desarrollados como, por ejemplo, la agricultura y otras explotaciones
sobre tierra firme. Dado el gran crecimiento de la población mundial en los
últimos tiempos, la posibilidad de explotación de. los recursos naturales del
mar es un buen proyecto para solucionar los problemas de alimentación en el
futuro.
El
hombre aprovecha directamente los productos de la pesca a través del consumo de
pescados, crustáceos y moluscos y, en forma indirecta, a través de las harinas
de pescado usadas para la alimentación de otros animales. Las algas marinas son
reconocidas como alimentos de gran valor por su contenido en vitaminas. Además,
se utilizan en la industria cosmética, textil y de medicamentos.
En
nuestro país existen varios centros dedicados a investigaciones sobre ecología
marina. El más desarrollado es el Instituto de Biología Marina de la Ciudad de
Mar del Plata, que también se interesa por los aspectos tecnológicos
relacionados con la industrialización de los productos del mar.
Desde
la desembocadura del Río de la Plata hasta el extremo sur del continente , la
Argentina presenta presenta un extenso litoral bañado por las aguas del océano
Atlántico. Estas aguas forman el llamado Mar Epicontinental Argentino.
Una corriente fría, la corriente de las Malvinas, se dirige
hacia
el norte dando su aporte de aguas de bajas temperatura y baja salinidad. La
corriente de las Malvinas confluye con las aguas calidas y de mayor contenido
salino provenientes del Brasil. Esta confluencia posibilita, en la región norte
del Mar Argentino, la existencia de especies subtropicales.
Las
aguas frías provenientes del sur son ricas en nutrientes, lo que permite la
existencia de abundante plancton (del griego plagktós, «errante»),
formado por pequeñísimos organismos vegetales, entre los que abundan las
diatomeas y pequeñísimos organismos animales, entre ellos el
krill-langosta,
alimento preferido por la ballena franca austral.
Pequeños peces, como la sardina fueguina y la anchoita, forman importantes
cardúmenes y alimentan a peces de mayor tamaño y de importante valor comercial,
como la merluza y la corvina blanca. Un cardumen de anchoitas puede
despertar gran interés en los delfines Fitz-Roy, que lo rodean empujándolo hacia
la superficie para alimentarse de estos peces. Las grandes aves, como los
albatros y los petreles, aprovechan la presencia de peces a escasa profundidad
para darse su propio festín.
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Sardina Fueguina |
Corvina |
Merluza |
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El
litoral marítimo argentino presenta gran diversidad de paisajes. Las costas
arenosas de la provincia de Buenos Aires se transforman luego en grandes
acantilados. Hacia el sur de la Patagonia, las costas cobijan una abundante y
variada fauna.
Entre
las paredes rocosas se encuentran adheridos lapas, mejillones y cholgas, de
importante valor comercial. Pulpos y meros encuentran buen refugio entre las
grietas de las rocas; en el fondo del mar, enormes algas, erizos de mar y
estrellas marinas, de distintos colores, ofrecen un fantástico espectáculo.
La
rica fauna marina atrae una gran diversidad de aves marinas, que construyen sus
nidos en las costas. Así, pingüinos patagónicos, gaviotas y cormoranes son
habitantes frecuentes de este privilegiado lugar
En
primavera y verano, cuando se aproxima la época apta para la reproducción, las
costas se pueblan de grupos de leones marinos, osos marinos y lobos marinos, en
donde se encuentran protegidos de la temible orca, constituyendo así un
espectáculo de gran atracción para el turismo.
LAS HELADAS AGUAS DEL SUR
Durante el largo invierno, los mares que bañan la Antártida Argentina se
encuentran cubiertos por gruesas capas de hielo. El agua que se encuentra
inmediatamente por debajo del hielo es de menor temperatura y de más baja
salinidad que las aguas más profundas. Hacia fines del verano, la superficie
cubierta por el hielo retrocede hacia el sur. La variada fauna de la zona
marítima antártica está representada en la red alimentaria que figura en la
ilustración.
El
aumento constante de la población mundial hace prever, en un futuro no muy
lejano, una profunda escasez alimentaria. Ante este hecho, las naciones del
Planeta fijan su vista en el mar como principal proveedor de alimento. Nuestro
país, que tradicionalmente ha privilegiado la explotación agrícola-ganadera
sobre la pesquera, deberá implementar políticas coherentes que permitan explotar
racionalmente las variadas especies que habitan nuestro extenso litoral
marítimo. |