LA CONQUISTA DEL MAR DULCE
LOS EXPLORADORES Y COLONOS EN EL RÍO DE LA PLATA


 

 

La Conquista Española

Los Aborígenes

Los Adelantados

El Oro del Perú El Hambre

Pedro de Mendoza


La hora de los exploradores y colonos: Una vez dispersados los orgullosos capitanes de Mendoza, 500 europeos permanecían en el puerto de Buenos Aires librados a su suerte. Pese a todo, este pequeño núcleo no se desanimó por el aislamiento, las privaciones y el abandono. Contaban con un buen gobierno, ejercido por uno de los lugartenientes del Adelantado. Bajo esta conducción, los sobrevivientes apelaron a su capacidad y a su ingenio, como ese estudiante sin oficio alguno que fabricó sus propios anzuelos de pesca, peines y hasta una rueda de moler, o aquel soldado tan diestro que era capaz de matar un tigre de un solo tiro de ballesta.

Todos sin distinción tuvieron que trabajar con sus manos las sementeras; aprendieron a sembrar el maíz en septiembre; trigo y hortalizas entre mayo y julio. De este modo, en un par de años solucionaron el problema del hambre y engordaron un poco. Disponer de sus propios alimentos los independizó de los indígenas, siempre rebeldes a servir.

Figuraban entre estos colonos, señala el historiador Lafuente Machain, quienes formaron los primeros centros de población permanente en el Río de la Plata. Los más jóvenes, como el carpintero Antonio Tomás, venido a la edad de 15 años, estuvieron presentes en la fundación de la segunda Buenos Aires, cuarenta y cuatro años más tarde; Nufrio de Chaves, hombre resuelto y optimista, dice de él Levillier, fundó la ciudad de Santa Cruz de la Sierra en 1561 y Alonso Riquelme de Guzmán conquistó el Guayrá.

Fuente: La Argentina, Historia del País y Su Gente de Maria Sánchez Quesada

       
"Educad a los Niños Y No Castigarás a Los Hombres "
                                Página Personal No Comercial         Pitágoras
Si Reproduce Esta Información Respete Las Fuentes Que Fueron Consultadas

Resolución Ideal de Pantalla 1024 x 768 pixels