BIOGRAFIA DE KARL MARX |
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(Tréveris, Renania, 5 de mayo
de 1818 - Londres, 14 de marzo de 1883)
Filósofo alemán. Aunque su familia era de ascendencia judía, su padre se
convirtió al protestantismo, lo que influirá en él, pues tiene mayor
independencia frente a la tradición judía.
Su primera formación intelectual la recibió del baron Ludwing von Wesrphalen,
aristócrata ilustrado y liberal, cuya hija Jenny sería el único y gran amor de
Marx. No poco influirá su propio padre, cuya profesión era la de abogado, en
esta iniciación intelectual.
Las primeras inclinaciones de Karl son inequívocamente literarias y sus
actitudes puramente románticas. A los diecisiete años es enviado a estudiar
Derecho a la Universidad de Bonn, ciudad donde el joven lleva una vida
borrascosa y alegre, llegando incluso a batirse en duelo. Regresa a Tréveris y
poco después lo envía su padre a Berlín para seguir sus estudios. Allí se dedica
a la lectura intensamente y toma contacto con la izquierda hegeliana. Su
vocación sigue siendo literaria, pero empieza a captar algo que le impulsa a una
búsqueda sin descanso, algo más importante que él y que no sabe qué es
exactamente. La crisis que se provoca en él a raíz de la enfermedad en la que
cae será decisiva para su vida. Destruye todos sus proyectos literarios y toma
plena conciencia de la contradicción existente entre la realidad y el ideal, y
reacciona contra la filosofía especulativa; le embarga plenamente el sentimiento
que más tarde manifestaría con las palabras: «Los filósofos han interpretado el
mundo; hay que transformarlo» Se sume, en cambio, en el estudio del sistema
hegeliano, del que asimila la tendencia crítica proyectada hacia la Religión, la
Sociedad y la Cultura, y acabará asimilando el método dialéctico. Se plantea
ante todo una doble exigencia: la toma de contacto con la realidad concreta y la
modificación activa de esta realidad; comprende que esto implica,
necesariamente, una acción política.
En 1841 se doctora con una tesis sobre Demócrito y Epicuro. Siéndole cerradas
las puertas de la enseñanza universitaria, se dedica intensamente al periodismo
y trabaja en la «Rheinische Zeitung» convirtiéndose en su director en 1842. Pero
la revista es cerrada por el Gobierno. A través de su fundador, Hess, Marx capta
la importancia del movimiento socialista.
En 1843, año en que se casó con Jenny, marcha a París, donde conoce a los
socialistas seguidores de Fourier, Saint-Simon... y emprende la crítica del
hegelismo, de la que quedará como válido el método dialéctico.
Un año después conoce en París a Engels. Entonces es cuando comienza a enunciar
su visión dialéctica de la Historia a través de conceptos como la lucha de
clases, así como sus ideas sobre las contradicciones internas del capitalismo.
Estas concepciones provienen, al mismo tiempo, del estudio de los historiadores
franceses, de la lectura de los socialistas utópicos, de las indicaciones de
Engels acerca del capitalismo como estructura económica, y todo ello
interpretado dialécticamente.
A partir de 1845, la vida de Marx y su familia es particularmente dura y mísera.
La actividad de Karl difiere esencialmente de otros revolucionarios como Bakunin
o Blanqui: su estrategia y su táctica política se basan en el análisis teórico y
científico. Pese a todo es objeto de detenciones y deportaciones.
En 1847 entre él y Engels escriben el «Manifiesto Comunista», donde presentan
una alternativa revolucionaria para resolver las contradicciones propias de la
sociedad clasista.
En 1849 se establece en Londres. De 1850 a 1860, Marx y su familia sufren
extremas privaciones: varios de los hijos mueren de miseria. Marx no abandona su
actividad febril y Jenny no deja de apoyarle en todo momento. Pero las
penalidades, el exceso de trabajo y la mala alimentación minaron la salud de
Marx y, a partir de 1871, su actividad decae.
En septiembre de 1864 había tomado parte organizativa en la formación de la
Primera Internacional y de 1865 a 1871 dedicó a ella todos sus esfuerzos.
Sus escritos principales son «La miseria de la Filosofía»; «Manifiesto
Comunista»; «Crítica al programa de Gotha» y «El Capital», que quedaría
inconcluso.
La importancia histórica de Marx debe centrarse en tres conceptos: 1.°
Concretización de la dialéctica hegeliana en el estudio de la Historia basándose
en las relaciones económicas de los hombres (materialismo histórico); 2.° A un
nivel más general, la creación de un método de interpretación del mundo
partiendo de presupuestos puramente materiales y en función de una evolución
constante y dialéctica (materialismo dialéctico). 3.° Dotó de un primer programa
conciso y científico al movimento obrero mundial. Activó y dio una orientación
primera a este movimiento.
A la muerte de Marx, Engels asumió la dirección del movimiento marxista y
completó y publicó los tomos II y III de «El Capital» en 1885 y 1889.
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