“La masacre de Ezeiza cierra un ciclo de la historia
argentina y prefigura los años por venir. Es la gran representación del
peronismo, el estallido de sus contradicciones de treinta años. Es también uno
de los momentos estelares de una tentativa inteligente y osada para aislar a las
organizaciones revolucionarias del conjunto del pueblo, pulverizar al peronismo
por medio de la confusión ideológica y el terror, y destruir toda forma de
organización política de la clase obrera. Ezeiza contiene un germen del gobierno
de Isabel Perón y López Rega, la Triple A, el genocidio ejercido a partir del
nuevo golpe militar de 76. el eje militar sindical en que el gran capital confía
para el control de la Argentina”.
Horacio Verbitsky
"Ezeiza"
La
jornada de Ezeiza: El 20 de junio de 1973 fue la fecha elegida para el
retorno de Perón. Acompañado por artistas, políticos, sindicalistas, deportistas
y hasta por el propio presidente Cámpora y el ministro López Rega, el viejo
líder viajó desde Madrid en un avión especialmente preparado para la ocasión.
Perón retorna definitivamente al país y el generalísimo Franco lo despide
en Barajas. Para su recepción se monta un palco en la Autopista a Ezeiza, a la
altura del puente 12, donde confluye una multitud inmensa e inconmensurable. Mas
de dos millones de personas, aguardaban la llegada de Perón, quien dirigiría un
discurso a la concurrencia.
Tras 18 años de exilio Perón
volvió definitivamente a Argentina el 20 de Junio de 1973. Ese día, la derecha y
la izquierda peronista se enfrentaron en lo que pasó a la historia como la
Masacre de Ezeiza. Aún se desconocen la cifra exacta de muertos y heridos que
tuvo esa trágica jornada.
El
lugar estaba custodiado por el coronel retirado Jorge Manuel Osinde,
perteneciente a la derecha del peronismo, junto con un grupo fuertemente armado
que tenía la orden de reservar los sectores más cercanos al palco a los grupos
más tradicionales del justicialismo, e impedir el acercamiento de la izquierda
peronista al mismo. Cuando las columnas de FAR y Montoneros intentaron ingresar
en las primeras horas de la tarde, fueron sorpresivamente atacados a tiros desde
el palco por los hombres de Osinde. Hubo 13 muertos y 365 heridos.
Estalla una violenta disputa por los lugares próximos al palco, entre las
columnas organizadas por la Juventud Peronista y Montoneros y las dirigidas por
el teniente coronel Osinde, nutridas por la Unión Obrera Metalúrgica, la
Juventud Sindical Peronista, el Comando de Organización y otros grupos del
peronismo tradicional. Hay tiroteos, muchos muertos y cadáveres colgados de los
árboles: la JP es vencida.
Ante
la falta de seguridad, Perón decidió aterrizar en la base aérea militar de Morón
y la multitud se retira desilusionada, sin haber podido recibir a su líder. Por
la noche se dirigió al país por la cadena de radio y televisión. En su discurso,
evitó referirse a los incidentes dijo “para un argentino, no hay nada mejor
que otro argentino”, parafraseando su famosa frase “para un peronista, no
hay nada mejor que otro peronista”, intentando de este modo unir a su
movimiento y a todo el país.
Perón
condena a los que ingenuamente piensan que pueden copar nuestro movimiento, que
define por lo que las veinte verdades peronistas dicen, e invita al pueblo a ir
de casa al trabajo y del trabajo a casa.
El 13
de julio, Cámpora y Solano Lima fueron forzados a renunciar por los sectores
tradicionales del peronismo, con el consentimiento de Perón. Luego de varias
negociaciones, fue designado primer mandatario interino Raúl Lastiri, presidente
de la Cámara de Diputados y yerno de López Rega.
(1) Libro Negro de Ja Segunda
Tiranía. Autores varios. (Editado por orden del decreto ley 479/56). 1958.
(2) Archivo particular de Roberto Baschetti.
Fuente Consultada:
Los Años del Peronismo 1946-2006 Roberto Baschetti Caras y Caretas
La Primera
Presidencia de Perón - Biblioteca Política Argentina