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EL GRAN MATEMÁTICO DEL
SIGLO XX
FAMOSO POR RESOLVER UNO DE LOS PROBLEMAS MAS DIFÍCIL DE
LA HISTORIA:
EL ÚLTIMO TEOREMA DE FERMAT
En
1971 Wiles entró en el Merton College, Oxford y se graduó en 1974.Luego ingresó
al Clare College de Cambrige para hacer su doctorado. Para explicar su
demostración sobre el enunciado de Fermat, estuvo dos días dando una
conferencia a los mas grande matemáticos de la época.
Era tan larga que debió
partir su explicación en dos conferencia. Para ellos recurrió a las herramientas
matemáticas más modernas de la época, a la cual tuvo que incorporarle nuevos
conceptos muy complejos, aun para las más grandes de esta apasionante ciencia de
los números.
Fermat, tenía razón.
HISTORIA DE SU TRABAJO MATEMÁTICO:
Después de siete años de ardua labor Wiles había logrado demostrar el teorema,
pero luego de algunos análisis mas profundos encontró que la solución tenía un
error, que no podía salvar con sus conocimientos matemáticos de ese momento.
Wiles comenzó aplicando una teoría conocida como de Iwasawa, pues le
parecía que esta podía ayudar a verificar su objetivo, pero lamentablemente no
fue así. Wiles había dedicado dos años de esfuerzos a un callejón matemático sin
salida.
En el verano de 1991, después de un año de
estancamiento, Wiles se encontró con el método de Kolyvagin y Flach y
abandonó la teoría de Iwasawa para adoptar esta nueva técnica. Al año siguiente
la demostración fue anunciada en Cambridge, y él fue declarado héroe. Antes de
dos meses se había demostrado que el método de Kolyvagin-Flach fallaba, y desde
entonces la situación no había sino empeorado. Todos los intentos por reparar el
Kolyvagin-Flach habían fallado.
Todo el trabajo de Wiles, excepto la etapa final
que involucraba el método de Kolyvagin-Flach, todavía valía la pena. Si bien ni
la conjetura de Taniyama-Shimura ni el último teorema cíe Fermat habían sido
resueltos, Wiles había suministrado a los matemáticos toda una serie de nuevas
técnicas y estrategias que podían explotar para demostrar otros teoremas. Wiles
no tenía por qué sentir vergüenza de su fracaso, y estaba comenzando a aceptar
la posibilidad de ser derrotado.
Como premio de consolación quería por lo menos
entender por qué había fracasado. Mientras Taylor volvía a ex plorar y a
examinar métodos alternativos, Wiles decidió pasar el mes de septiembre mirando
una vez más la estructura del método de Kolyvagin-Flach para tratar de precisar
exacta mente por qué no funcionaba. Él recuerda vividamente esos aciagos días
finales: "Estaba sentado en mi escritorio un lunes por la mañana, el 19 de
septiembre, examinando el metodo de Kolyvagin-Flach. No era que creyera que lo
podía hacer funcionar, pero pensé que por lo menos podía explicar por qué no
funcionaba. Pensé que estaba aferrado a una última esperanza pero quería quedar
tranquilo. De repente, de una manera totalmente inesperada, tuve una revelación
increíble. Me di cuenta de que, a pesar de que el método de Kolyvagin-Flach no
estaba funcionando, era lo único que necesitaba para hacer funcionar mi teoría
Iwasawa original. Me di cuenta de que lo que tenía del método cíe Kolyvagin-Flach
era suficiente para hacer que mi enfoque original al problema, de hacía tres
años, funcionara. Así que cíe las cenizas cíe Kolyvagin-Flach parecía surgir la
verdadera respuesta al problema".
Por sí sola, la teoría de Iwasawa había sido
inadecuada. El método cíe Kolyvagin-Flach por sí solo también era inadecuado.
Juntos se complementaban el uno al otro perfectamente. Fue un momento de
inspiración que Wiles nunca olvidará. Mientras narraba estos momentos sus
recuerdos eran tan poderosos que se conmovió hasta las lágrimas. "Era tan
indescriptiblemente bello, era tan sencillo y elegante. No podía entender cómo
lo había pasado por alto y simplemente lo miré, incrédulo, durante veinte
minutos. A lo largo del día caminé por el departamento, regresando cada rato a
mi escritorio a mirar si todavía estaba ahí. Todavía estaba ahí. No podía
contenerme, estaba muy entusiasmado. Fue el momento más importante cíe mi vicia
laboral. Nada de lo que haga en el futuro significará tanto".
Esto no sólo representaba el cumplimiento de un
sueño de infancia y la culminación de ocho años de esfuerzo concertado, sino que
después de haber estado al borde de la rendición, Wiles había luchado de nuevo
para demostrarle su genialidad al mundo. Los últimos catorce meses habían sido
el período más doloroso, humillante y deprimente de su carrera matemática. Ahora
una idea brillante le había puesto fin a su sufrimiento.
"Así que la primera noche regresé a casa y me
dormí' pensando en ello. Lo verifique de nuevo a la mañana siguiente y alrededor
de las once quedé satisfecho, bajé y le dije a mi esposa, '¡Lo logré! ¡Creo que
la encontré!' Fue tan inesperado que ella pensó que yo hablaba de algún juguete
de los niños o algo así y dijo: '¿Lograste qué?' Yo le dije: 'Arreglé mi
demostración. Lo logré' ".
Al mes siguiente Wiles pudo cumplir la promesa que
había incumplido el año anterior. "Se aproximaba el cumpleaños de Nada otra vez,
y recordé que la última vez no ir había podido dar el regalo que ella quería.
Esta vez, un minuto tarde para nuestra cena en la noche de su cumpleaños, pude
darle el manuscrito completo. Creo que este regalo .-gustó más que cualquier
otro que le hubiera dado antes".
Ver:
El Último Teorema de Fermat
Fuente
Consultada: El Último Teorema de Fermat Simon Sinhg |