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En torno a los megalitos, esos
enormes bloques de piedra de varias toneladas, procedentes a veces de canteras
muy alejadas y colocados a lo largo de toda la costa atlántica de Europa, se han
forjado numerosas leyendas: ejércitos de gigantes petrificados,
extraterrestres... La arqueología ha dado varias respuestas, que no desvelan
totalmente el misterio.
La piedra bruta se convierte en monumento: Hay
tres clases de megalitos: los dólmenes, en forma de mesa; los menhires, que son
piedras colocadas verticalmente y aisladas, y los grupos de menhires, en
círculos (crómlechs) o en alineamientos. Se
erigieron entre finales del IV y mediados del II milenio y son obra de varias
civilizaciones: los primeros dólmenes pertenecen al Paleolítico, mientras que
los crómlechs más trabajados pertenecen a la Edad del Bronce antiguo, y el
sorprendente emplazamiento de Stonehenge lo frecuentaban todavía con asiduidad
los grupos celtas de la Edad del Hierro.
Los
dólmenes son tumbas colectivas Los dólmenes, muy distintos unos de
otros, se presentan generalmente en forma de cámara funeraria, precedida por un
pasillo. Todo el conjunto está cubierto de tierra (túmulos) o grava (cairns).
Algunos túmulos tienen varias tumbas, como en Barnenez, en Finisterre, y pueden
alcanzar cerca de 40 m. de altura, como el de Silbury Hill, en
Inglaterra. La mayoría de ellos los destruyeron las generaciones posteriores
para utilizar sus materiales.
Dolmen de Poulnabrone (Irlanda): El Dolmen es un tipo de cámara prehistórica
que consiste en dos o más inmensos bloques de piedra, o Megalitos, que soportan
una piedra plana y alargada que funge de techo. Muchos dólmenes están rodeados
de megalitos. Se piensa que fueron usados como altar o templos por los Druidas
en sus rituales religiosos.
Casas subterráneas para los muertos El pasillo
es más o menos largo, y la cámara, circular o rectangular; el trazado se puede
complicar con salas laterales. En un lugar hay una simple avenida cubierta por
un techo de piedras rudimentarias; en otro, un hipogeo construido en saledizo,
con las piedras colocadas de tal forma que formen una bóveda. Pero en todos los
lugares, esta construcción debió representar un trabajo sumamente penoso y
largo, a la medida de las creencias religiosas. En su casa subterránea, rodeados
por objetos cotidianos, los muertos deben establecer una comunicación entre las
fuerzas fertilizantes de la tierra y los agricultores. El interior de algunos
dólmenes está adornado por figuras grabadas que representan a diosas Madres y
serpientes, símbolos de la fecundidad
Observatorios
prehistóricos Los crómlechs, sin embargo, representan concepciones
religiosas completamente distintas. Más tardíos, están orientados de acuerdo con
el curso de los astros. Por ejemplo, el eje de construcción de Stonehenge
corresponde a la dirección de la salida del sol el día del solsticio de verano,
y los seis círculos concéntricos parecen permitir el establecimiento de un
calendario preciso.
Los
crómlechs aparecen, pues, como observatorios y como templos unir dos a un culto
celeste, donde se desarrollaban ceremonias estacionales que marcaban
científicamente las tareas agrícolas. Al parecer, las mismas preocupaciones
presiden los alineamientos de los menhires.
¿Dónde hay megalitos? En todos los
continentes se encuentran tumbas megalíticas: en Europa, norte de África,
Próximo Oriente, en el centro de la India e incluso en Japón. En la actualidad,
algunos pueblos de Indonesia practican normalmente estos rituales funerarios.
Pero las construcciones megalíticas más antiguas y espectaculares están en el
occidente de Europa. El alineamiento de Erdeven, cerca de Camac, en Bretaña,
tiene más de 1.000 menhires colocados en diez líneas paralelas de dos kilómetros
de largo. Debemos citar, asimismo, los crómlechs de Stonehenge, en Inglaterra,
el conjunto de New Grange, en Irlanda, y el único poblado megalítico conocido,
Skara Brae, en las islas Orcadas, frente a Escocia.
En
Slonehenge, a 150 Km. al oeste de Londres, subsiste un impresionante monumento
megalítico que pudiera haber sido un observatorio astronómico. Se construyó
entre los años 2800 y 1100 a. C., en tres etapas, desde el exterior hacia el
interior del monumento. En una primera etapa, un foso circular de más de 600 m
de perímetro, un talud y un circulo de 56 hoyos rodeaban cuatro postes de
piedra. Algunos siglos más tarde, se erigieron dos círculos incompletos de
piedras. En la rase final los constructores alzaron un anillo de 81 bloques de
gres marrón, coronado cada uno de ellos por una piedra plana colocada junto a la
anterior; en el centro del conjunto levantaron cinco gigantescos trilitos en
forma de herradura y desplazaron las piedras azules, que colocaron también en
forma de herradura en el interior del gres. En el exterior, añadieron dos
círculos de 59 hoyos. Actualmente quedan las piedras del centro del monumento.
¿Cómo se construyeron? En primer lugar, hay
que cortar las rocas elegidas con las dimensiones necesarias, haciéndolas
estallar mediante calentamientos y enfriamientos sucesivos. Después, se alza el
bloque con palancas de madera sobre una especie de trineo de tablones, que
numerosos hombres y bovinos jalan sobre un camino de leños. Las losas de
Stonehenge, que pesan una media de 26 tn., recorrieron de este modo más de 30
Km. en un terreno bastante accidentado. En el lugar deseado se hace un agujero
para colocar la base del megalito, que se mueve muy despacio hasta ponerlo
vertical por medio de un andamio de madera o terraplén que sirve de apoyo a las
largas palancas que alzan el bloque. Las mesas horizontales que cubren los
dólmenes se desplazan sobre un plano inclinado
¿Por qué tienen cruces algunos de ellos? El
cristianismo trata en sus comienzos de luchar contra los cultos
precedentes que desarrollan en torno a los megalitos en e d. C., la Iglesia
prohíbe cualquier ceremonia relación con las piedras y manda destruir los
monumentos. Luego, ante la resistencia de las supersticiones, intenta
cristianizarlas dándoles cruces o grabando temas Algunos menhires se transportan
incluso hasta las iglesias, delante de las cuales se transforman en calvarios.
Se modifican sus leyendas se incluyen escenas de la vida de los santos.
¿Qué representan los menhires? Los
arqueólogos han reparado en que los menhires están agrupados con frecuencia en
una línea recta que culmina en un dolmen de este modo, sirvieron para jalonar
las procesiones funerarias. En algunos menhires, especialmente en España y en el
sudoeste de Francia hay grabadas figuras humanas que permiten pensar que se
trata de estatuas de divinidades. Además, la Biblia atestigua un culto a las
piedras: «(Jacob) tomó la piedra que le había servido de cabecera, la erigió en
monumento y dijo): "...esta piedra que he levantado como monumento será la
casa de Dios" (Génesis, 28. 18-22). Por otra parte, en Oceanía, los
indígenas tenían la costumbre de erigir enormes piedras para conmemorar algunos
acontecimientos
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