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Elemento químico, símbolo Hg,
número atómico 80 y peso atómico 200.59. es un líquido blanco plateado a
temperatura ambiente (punto de fusión -38.4 ºC o -37.46º F); ebulle a 357 ºC
(675.05 ºF) a presión atmosférica. Es un metal noble, soluble únicamente en
soluciones oxidantes. El mercurio sólido es tan suave como el plomo. El metal y
sus compuestos son muy tóxicos. El mercurio forma soluciones llamadas amalgamas
con algunos metales (por ejemplo, oro, plata, platino, uranio, cobre, plomo,
sodio y potasio).
¿Qué
tienen en común los termómetros, barómetros, ciertos pesticidas y desinfectantes
y las amalgamas dentales? Todos estos elementos, y muchos otros, contienen
mercurio en mayor o menor proporción. Se trata de un metal pesado que existe de
tres maneras: mercurio elemental, sales inorgánicas
(mercuriosas o mercúricas) y mercurio orgánico
(metil, fenil, alquil mercurio), y que tiene múltiples aplicaciones:
• el
mercurio elemental, en termómetros, barómetros, baterías e instrumentos
eléctricos; aquí se encuentra atrapado y no genera mayores problemas para la
salud.
• las
sales mercúricas inhiben el crecimiento bacteriano y fúngico, y se encuentran en
pesticidas, desinfectantes, antisépticos, pigmentos y explosivos;
• los
compuestos orgánicos, en diuréticos, antisépticos, insecticidas, pesticidas, y
en el procesado de madera, plástico y papel. Pero este elemento es considerado
un residuo peligroso, calificación que no es caprichosa ni apresurada, ya que
varias de sus características lo convierten en un peligroso contaminante
ambiental. Veamos:
• es
un elemento no esencial que en elevadas concentraciones llega a ser tóxico;
•
puede ser metilazo biológicamente (se transforma en metil mercurio);
• se
comporta como móvil (lo que le permite coexistir en distintas formas en la
litosfera, hidrosfera, biosfera y atmósfera);
• es
bioquímicamente activo;
• se
bioacumula (pasa de un eslabón a otro de la cadena alimentaria y, en cada paso,
se concentra aún más);
• es
persistente;
• en
los últimos cien años, ha aumentado su concentración en el ambiente. Además de
ser una sustancia tóxica para el ser humano, es también ecotóxica,
considerándose como tal “toda sustancia o desecho que, si se libera, tiene o
puede tener efectos adversos inmediatos o retardados en el medio ambiente debido
a la bioacumulación o a los efectos tóxicos en los sistemas bióticos”.
Los
efectos tóxicos del mercurio en el ser huma no se manifiestan a través de
síntomas que incluyen: cambios de carácter, ansiedad, depresión, irritabilidad,
pérdida de memoria y síntomas maníaco-depresivos. El mercurio se concentra en la
sangre y en el cerebro, provocando daños muchas veces irreversibles. También
afecta los riñones y los sistemas respiratorio, digestivo y circulatorio. Una de
las principales fuentes de exposición es metil mercurio en dietas basadas en
pescado.
Podemos decir que: el Mercurio tiene un número de efectos sobre los humanos, que
pueden ser todos simplificados en las siguientes principalmente:
• Daño al sistema nervioso
• Daño a las funciones del cerebro
• Daño al ADN y cromosomas
• Reacciones alérgicas, irritación de la
piel, cansancio, y dolor de cabeza
• Efectos negativos en la reproducción, daño en el esperma, defectos de
nacimientos y abortos El daño a las funciones del cerebro pueden causar la
degradación de la habilidad para aprender, cambios en la personalidad,
temblores, cambios en la visión, sordera, incoordinación de músculos y pérdida
de la memoria. Daño en el cromosoma y es conocido que causa mongolismo.
En la
bahía de Minamata, Japón, los residuos de mercurio vertidos en el agua se
metilaron y acumularon en el fitoplancton, moluscos, crustáceos y peces,
aumentando su concentración a lo largo de la cadena trófica. Este fenómeno se
conoce como biomagnificación. Los contaminantes ambientales interactúan y
se transfieren a través de los distintos compartimientos, agua, aire y suelo,
siendo sus receptores las plantas, los animales y el hombre por caminos a veces
insospechados. De ahí la importancia de entender y profundizar todos los
aspectos posibles relacionados con su dinámica.
Fuente: “El mercurio como
contaminante ambiental”, por Lidia Giuffré (FAUBA) y Myrna Carl (CEMIC).
Gerencia Ambiental, año 5, NY 45, julio de 1998. Los pescados pueden ser fuente
de contaminación con mercurio. La exposición aguda, tras la ingesta de pescados
contaminados, produce neuropatías, deficiencia mental, estados de coma y muerte
en un período de entre 26 días a 4 años después de la intoxicación.
Otra Fuente Consultada:
http://www.lenntech.es
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