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MITO: Los
aliados no cometieron crímenes de guerra y no albergaron, luego
de la Segunda Guerra Mundial, criminales de guerra nazi, los
cuales se escaparon sobre todo a Argentina, Brasil, Bolivia y
Paraguay.
REALIDAD:
Los aliados cometieron crímenes de guerra de lesa humanidad al
igual que los nazis. La destrucción casi total de la ciudad de
Dresden, en Alemania, en la que murieron decenas de miles de
civiles inocentes —por citar un ejemplo— no obedecía a ningún
objetivo militan Además, la guerra estaba prácticamente
terminada.
Sólo obedeció a un deseo de venganza contra El
régimen nazi. En cuanto a la fuga de altos criminales de guerra
alemanes, habría habido dos redes que organizaron el operativo.
Una operó a través de los contactos del Vaticano. La otra a
través de la CIA, llamada en aquella época QSS (Overseas
Secret Service).
Ambas estaban relacionadas y
muchos criminales de guerra terminaron en Sudamérica, pero
muchos otros encontraron refugio en los Estados Unidos, al igual
que muchos de los científicos que habla en la Alemania nazi y
fueron arduamente disputados como el caso de
Von Braun, entre
los Estados Unidos y la Unión Soviética.
La red de espionaje nazi (la
Abwehr), cuyo cerebro era Reinhardt Gehlen, tras la sumada
ejecución del almirante Wilhelm Canaris (ordenada por Hitler por
colaborar con el enemigo en el atentado que sufrió) quedó
prácticamente por entero en manos de los Estados Unidos y fue
incorporada a la naciente CIA con el objetivo principal de
brindar información de primera mano acerca de las actividades de
los países de Europa Oriental que tras la guerra quedaron en la
denominada esfera soviética.
A fin de no repetir información,
no nos referiremos aquí al fiasco de
Pearl Harbour, que hemos
comentado en el segundo capítulo, un hecho no sólo conocido con
anticipación por el prominente miembro de una sociedad secreta;
Franklin Delano Roosevelt, sino incentivado previamente con
estudiadas medidas.
Es un asunto que merece figurar simplemente
en el capítulo sobre terrorismo. Que juzgue el lector, con la
información disponible, qué papel jugaron y juegan la
“historia”, los “historiadores”, la “prensa” y los “periodistas”
que se han referido en forma unilateral a la Segunda Guerra
Mundial.
Lo cierto es que tanto Hitler, un antiguo amigo de la
elite transformado súbitamente en el peor enemigo de la misma,
como su cruel y terrible régimen nazi, fueron mostrados para
siempre como el peor desastre ocurrido a la humanidad en
muchísimos siglos. ¿Qué mejor manera de sepultar al enemigo para
siempre? Vayamos ahora a otro intento & entierro definitivo de
un enemigo. |