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Pauline madre de Einstein:
Pauline Koch tenía 17 años cuando contrajo matrimonio en 1876 con Hermann
Einstein. Mujer culta, interesada en música y literatura, era excelente pianista
y disfrutaba tocando este instrumento tan a menudo como podía.
Tres
años después de casarse con Hermann, Pauline tuvo su único hijo varón, Albert.
En 1881, cuando Einstein tenía dos años, nació su hermana Marie, a quien siempre
llamaron Maja.
Se
fomenta el interés por la música: Pauline quería que sus hijos apreciaran la
música y tocaran un instrumento, así que cuando Albert cumplió seis años,
contrató una maestra para que le enseñara a tocar el violín. Las clases
comenzaron bien, pero luego de un tiempo el niño se aburrió de la instrucción
rígida, le lanzó una silla a la maestra y la expulsó de la casa. Pauline se armó
de paciencia y sencillamente contrató otro profesor.
Einstein soportó las lecciones de violín que su madre le impuso. La fuerte mano
de Pauline al respecto dio frutos. A los 13 años el niño descubrió a Mozart y su
interés por la música dio un vuelco. Comenzó a tocar dúos con la madre al piano,
costumbre que conservó hasta la muerte de Pauline. La música se convirtió en
parte importante de su vida.
Pauline vivió muy orgullosa de su hijo y siempre se involucró en sus asuntos.
Cuando Albert estaba en la escuela elemental, ella le escribió a su madre
alabando el rendimiento escolar del niño. Cuando Einstein quiso entrar en la
universidad, dos años antes de cumplir la edad exigida de 18 años, Pauline
contactó a un antiguo vecino de Alemania que vivía por entonces en Zurich para
ver si éste podía lograr que la universidad suprimiera el requisito.
Aparentemente, Pauline dijo que Albert era niño prodigio (que no era), porque
eso fue lo que declaró el antiguo vecino a los administradores de la
universidad. El hecho es que logró su objetivo. La universidad suprimió el
requisito de edad y Einstein pudo presentarse a las pruebas de admisión.
Oposición a Mileva: No
todo marchó sobre ruedas entre Einstein y su obstinada madre. Los tiempos
difíciles llegaron cuando Pauline se dio cuenta de que las relaciones entre su
hijo y su novia y condiscípula, Mueva Maric, se habían vuelto serias. A Pauline
nunca le gustó Mueva, pues pensaba que no era lo suficientemente buena para su
brillante retoño. Además, era mayor que Albert.
La
fuerte oposición de Pauline no tuvo ningún éxito con Einstein, de suerte que con
el tiempo atenuó sus críticas. Sin embargo, montó en cólera cuando Maja le dijo
que permitiera que Mueva y Albert se casaran. La confrontación causó una
desavenencia tal entre madre e hija, que no se hablaron por algún tiempo.
Pauline nunca aceptó a Mileva. En años posteriores Einstein dijo que las
relaciones entre Pauline y Mueva “bordeaban la hostilidad”.
A
pesar de esto, Pauline amaba a su hijo y vivía pendiente de sus éxitos. Por su
parte, Einstein quería a su madre y la visitaba cuando podía, y a veces tocaban
dúos al piano.
Cuando murió su esposo, en 1902, Pauline fue a vivir con su única hermana, Fanny,
y su esposo. En 1911 se trasladaron a Berlín; entonces Pauline comenzó a
trabajar como ama de llaves en un pueblo vecino.
En
1914 Pauline cayó enferma de cáncer. En 1918, estando muy avanzada la
enfermedad, Maja la internó en un sanatorio. Einstein, quien por entonces se
había casado con su segunda esposa, la sacó al año siguiente del sanatorio y la
llevó a su casa. Allí murió un año después, el 20 de febrero de 1920.
Einstein había dicho alguna vez que no se preocuparía por su muerte ni por la de
nadie. Pero después del fallecimiento de su madre, “Einstein lloró como
cualquier hombre, y me di cuenta entonces de que en realidad era capaz de
preocuparse por alguien”, según declaró la esposa del astrónomo Erwin Freundlich.
Maja,
hermana de Einstein
Cuando nació su hermana, Albert, que tenía entonces dos años, pensando
probablemente que se trataba de un juguete, preguntó dónde estaban las ruedas.
Maja (cuyo nombre de pila era Marie) nació en 1881.
En el
capítulo 2 se relata que, antes de ingresar al Instituto Politécnico Federal de
Zurich, Einstein asistió al colegio en Aarau, Suiza, y se alojó donde la familia
Winteler. Maja ingresó después al mismo colegio y vivió también con los Winteler.
Luego permaneció tres años en Aarau preparándose como maestra, y más tarde
estudió lenguas romances en las universidades de Berlín y Berna.
Mientras adelantaba el postgrado en la Universidad de Berna, su hermano dictaba
clases nocturnas como Privatdozent o instructor en la universidad, primer
escalón de la carrera académica. A veces Maja asistía a estas clases.
Maja
obtuvo el doctorado en lenguas romances en la Universidad de Berna. Al año
siguiente se casó con Paul Winteler, buen amigo de Einstein. La pareja vivió
primero en Lucerna, Suiza, y más tarde en las cercanías de Florencia. Allí se
establecieron hasta 1939, cuando el peligro nazi la forzó a abandonar Europa.
(Problemas de salud impidieron el ingreso a Estados Unidos del esposo.) Pasada
la guerra, Maja quiso volver a Europa y reunirse con su marido, pero su mala
salud le impidió viajar. En cambio fue a vivir con Albert a Princeton.
Elsa,
segunda esposa de Einstein, había muerto en 1936. Maja se reunió en Princeton
con Margot Einstein, hija de Elsa, y con Helen Dukas, secretaria de toda la vida
de Einstein. Las tres mujeres manejaban la casa y ayudaban a Einstein con la
correspondencia, lo protegían de visitantes indeseables y le ofrecían compañía,
consejo y afecto. Einstein era muy cercano a las tres, en especial a Margot y
Maja.
Maja
escribió un ensayo biográfico sobre su hermano, que terminó en Florencia en
1924. Este ensayo, titulado “Albert Einstein, bosquejo biográfico”, es la fuente
principal de recuerdos familiares sobre los primeros años de Einstein. El
trabajo de Maja, que permaneció en manuscrito hasta hace poco, relata la vida de
Einstein hasta 1905 y constituye en su mayor parte un proyecto abandonado. El
manuscrito fue publicado en 1987 como parte de The CollectedPapers of Albert
Einstein.
Maja
murió en Princeton en 1951, cuatro años antes que su célebre hermano. Einstein
sufrió mucho. La había cuidado amorosamente durante sus últimos meses; le leía
todas las noches “los mejores libros de la nueva y la antigua literatura”. Su
inteligencia era tan aguda como siempre pero hacia el final no podía hablar.
“Nunca imaginé que me hiciera tanta falta’, escribió Einstein en una carta poco
después de su muerte.
Mileva Maric, primera esposa de Einstein
Mileva Maric era la única mujer que se especializaba en física en el Politécnico
de Zurich, donde también estudiaba Einstein. En su segundo semestre comenzaron a
interesarse mutuamente. Su relación se convirtió en un romance que con el tiempo
condujo al rnatrimonio, a pesar de la oposición de la familia de Einstein (en
especial de su madre).
El
romance de Einstein y Mileva está bien documentado en cartas que se escribieron
entre 1897 y 1903, descubiertas en 1987. No se sabía mucho de Mileva antes de la
aparición de estas cartas.
En
sus primeras cartas, Mueva escribe con entusiasmo sobre la física que aprendía
en las clases. Con el paso del tiempo, el énfasis en la física va desapareciendo
y sus cartas se convierten en cartas de amor que muestran sus sentimientos hacia
Einstein y la preocupación por sus relaciones. Einstein le manifiesta su amor,
le cuenta la reacción de su familia y le habla de física.
Las
cartas constituyen un registro inestimable y directo del desarrollo intelectual
temprano de Einstein. Con orgullo le comunica a Mileva sus ideas sobre la
relatividad y sobre las inconsistencias que encuentra en algunos artículos de
física que ha leído. Mileva, con su formación en física, parece su caja de
resonancia.
Fundación de una familia: Como
se relata en el capítulo 2, las relaciones de Einstein y Mileva progresaron
durante sus años de universidad. Graduado ya del politécnico y antes del trabajo
en la oficina de patentes de Berna, Einstein consiguió un empleo temporal fuera
de Zurich, mientras Mileva permanecía en el politécnico (había perdido los
exámenes finales y se preparaba para presentarlos de nuevo). En esos meses,
Einstein iba todos los sábados a Zurich para visitar a Mueva. En una de las
visitas ella le dijo que estaba embarazada.
El
embarazo la perjudicó en sus estudios, que habían sido una lucha durante años.
Se presentó a los exámenes finales y los perdió. Estaba desolada y abandonó la
universidad. Deprimida, viajó a Hungría a casa de sus padres, que no estaban muy
felices con las noticias. Al comienzo, el padre, enojado, le prohibió
rotundamente casarse con Einstein.
En el
invierno de 1902 Mueva dio a luz una niña, Lieserl. El parto fue difícil y
Einstein estaba ausente. Se enteró del asunto por una carta que le escribió el
padre de Mileva.
Nadie
sabe qué fue de la única hija de Einstein. Desapareció poco después de su
nacimiento y no se han encontrado rastros de ella. Es probable que Mileva la
haya dado en adopción.
Cerca
de un año después, el 6 de enero de 1903, Einstein y Mueva se casaron en una
ceremonia civil en el palacio de justicia de Berna. Einstein trabajaba en la
oficina de patentes de Berna y ganaba un salario decente como funcionario. La
vida se presentaba relativamente bien para la pareja.
Poco
más de un año después del matrimonio, Mueva dio a luz a su primer hijo varón,
Hans Albert. Aunque él trató inicialmente de ayudarla con el niño, no era
propiamente lo que se dice un buen marido. Estaba interesado en su trabajo y
prestaba muy poca atención a la esposa o al hijo. La cosa empeoró durante el
estallido de creatividad de su año milagroso (ver el capítulo 3). Su relación
comenzó a deteriorarse.
Lucha
con la depresión:
Einstein se refugió en su trabajo y Mueva se deprimió. Según un visitante, la
casa era un caos. Einstein trataba de ayudar, pero su corazón estaba ausente.
Cargaba al niño mientras intentaba escribir sus ecuaciones en un cuaderno.
El 28
de julio de 1910 nació Eduard, segundo hijo de Einstein y Mileva. Las cosas
mejoraron entre ellos, pero no por mucho tiempo. Mueva seguía deprimida y se
estaba volviendo celosa de las mujeres con las que coqueteaba su esposo.
Einstein y su familia se trasladaron a Praga en 1911, en donde Einstein había
aceptado una buena oferta de la universidad. Mueva odiaba la ciudad. Einstein
aceptó un año después una oferta de su alma mater y volvió a Zurich. Mueva
estaba encantada. Esto duró un par de años. Einstein aceptó en 1914 una oferta
de la Universidad de Berlín y se trasladó allí con la familia.
Mileva fue muy infeliz ante la perspectiva de establecerse en Berlín. Elsa, una
prima de su esposo, vivía en la ciudad, y Mileva estaba celosa. Además, los
alemanes miraban por encima del hombro a la gente de origen serbio, como Mueva.
Hacia
el divorcio: Mueva
tenía razón con respecto a Elsa. Einstein comenzó a frecuentarla y ése fue el
principio del fin de su matrimonio. Luego de una pelea, Einstein se fue de la
casa y algún tiempo después redactó un contrato de separación en que se
estipulaban sus obligaciones. Mileva y los niños volvieron a Zunich.
En
1916, en una de sus visitas a los muchachos, Einstein le pidió a Mileva el
divorcio. Esto le produjo a ella un colapso nervioso, del cual se recuperó
lentamente, pero entonces surgió otro motivo de preocupación: el hijo menor.
Eduard era un niño muy dotado. Leía a
Goethe y Schiller en el primer grado y poseía una memoria fotográfica. Aprendía
con velocidad pasmosa todo lo que se proponía. Pero estaba perturbado (Eduard
debió ser internado en un hospital psiquiátrico en 1933, luego de presentar
síntomas de inestabilidad mental. Murió en el hospital en 1965).
Mueva
y Einstein se divorciaron el 14 de febrero de 1919. Luego del divorcio, Mileva
dedicó buena parte de su vida al cuidado de Eduard. Su salud comenzó a
deteriorarse en 1947. Al año siguiente sufrió un derrame cerebral que la dejó
semiparalizada, y murió el 4 de agosto de 1948.
Mileva había comenzado al mismo nivel intelectual de Einstein; leían, estudiaban
y hablaban de física juntos. Hacia 1902 su asociación había cambiado, porque el
pensamiento de Einstein se había desarrollado y estaba en otro nivel. Pero hasta
entonces su presencia le ayudó a concretar las ideas, ofreciéndole los amorosos
oídos de una colega.
Lieserl, la hija de Einstein
La
única hija de Einstein nació en 1902 en Novi Sad, población situada entonces en
Hungría, donde vivían los padres de Mueva. Todavía la pareja no estaba casada, y
el embarazo de Mileva se mantuvo secreto salvo para su familia.
Einstein se hallaba en Suiza al nacer el bebé, a la espera del resultado de su
solicitud de trabajo en la oficina de patentes. Cuando se enteró del nacimiento
escribió a Mueva preguntándole por la salud de la niña, cómo tenía los ojos y a
quién se parecía. Tenía mil preguntas. “La quiero tanto y ni siquiera la
conozco”.
Mileva respondió pero su carta no sobrevivió, así que no sabemos lo que dijo.
Einstein volvió a escribir una semana después, agradeciéndole su “cartica”, pero
sin mencionar a Lieserl. Las miles de preguntas que tenía la semana anterior se
habían esfumado. Se refirió en cambio a su solicitud de trabajo en la oficina de
patentes.
En
otra carta, fechada en septiembre de 1903, cuando Mileva estaba embarazada de su
primer hijo, Einstein le decía que no estaba enojado porque estuviera esperando
otro bebé. De hecho, decía que había estado pensando en una nueva Lieserl,
porque a Mileva “no debería negársele el derecho que tienen todas las mujeres”,
y agregaba que se hallaba “muy triste por lo que le ha sucedido a Lieserl”.
Aparentemente la niña había desarrollado fiebre escarlatina. “~,Cómo quedó
registrada la niña?”, escribió. “Debemos tomar precauciones para que no tenga
problemas más adelante”.
¿Registrada dónde? ¿En el hospital a donde fue llevada enferma? ¿Qué clase de
problemas? ¿Problemas de salud o problemas de nombre? Lo ignoramos. Lieserl
sencillamente desapareció. En las cartas que sobrevivieron, ni Einstein ni Mueva
volvieron a mencionar jamás a su hija. Su otro hijo, Hans, nunca supo que tenía
una hermana.
No
existen registros de nacimiento en Novi Sad ni en las regiones vecinas que
puedan dar indicios sobre Lieserl. Lo más probable es que fue dada en adopción
muy pronto y quedó registrada con el nombre de su nueva familia.
Elsa
la segunda esposa de Einstein
Elsa
era prima de Einstein, hija de su “tío rico” Rudolf Einstein y de su tía Fanny
(hermana de Pauline). Elsa contrajo un primer matrimonio con Max Loewenthal,
comerciante en textiles de Berlín, con quien tuvo dos hijas, Ilse y Margot, y un
hijo que murió poco después de nacer.
Einstein y Elsa se encontraban a menudo cuando niños pero perdieron el contacto
en la edad adulta. En uno de los viajes de Einstein a Berlín. estando todavía
casado con Mueva, volvió a encontrarse con su prima. Ella se había divorciado y
vivía con sus dos hijas en un apartamento justo debajo del de sus padres.
Einstein se sentía cómodo con Elsa en este entorno familiar. Cuando se trasladó
a la Universidad de Berlín, siguió frecuentándola con cierta frecuencia.
Después de su separación de Mileva, Einstein veía a Elsa a menudo y en
septiembre de 1917 se fue a vivir con ella. Elsa estaba claramente interesada en
Einstein y lo presionó para que se divorciara.
Después del divorcio, que tuvo lugar en 1919, Einstein se sintió libre para
casarse con Elsa. De ella lo atraía sobre todo su cocina. Además le estaba
agradecido porque lo había cuidado cuando había estado enfermo con problemas
estomacales. No había pasión entre ellos. Sin embargo se casaron el 2 de junio
de 1919, sólo tres meses y medio después de su divorcio de Mileva. Einstein
tenía 40 años y Elsa 43. Su matrimonio parece haber sido platónico.
Aunque algunos amigos de Einstein criticaban su afán de protagonismo, Elsa era
consciente de la importancia de su esposo y logró crear para él un entorno
amable donde podía trabajar. Su eficiencia en el manejo del hogar le facilitó la
vida a Einstein.
Como
había sucedido en su matrimonio con Mueva, aparecieron los problemas a causa de
los coqueteos de Einstein con otras mujeres. Él era muy famoso, de suerte que
muchas mujeres de todo el mundo se sentían atraídas por él.
En
1935, después de que Einstein y Elsa se trasladaran a Estados Unidos, ella cayó
enferma con problemas cardíacos y renales. Murió el 20 de diciembre de 1936.
Einstein había sido muy atento y solícito durante los últimos meses de vida de
Elsa. Luego de su muerte, él se recuperó rápidamente. ‘Me he acostumbrado muy
bien a la vida aquí”, escribió. “Vivo como un oso en mi madriguera.., esta
condición osuna se ha acrecentado con la muerte de mi mujer y camarada, quien
era mejor con los demás de lo que yo soy”.
Ilse, hijastra de Einstein
use
era una de las hijas de Elsa. En la época en que pensaba casarse con Elsa,
Einstein se sintió atraído por Ilse, que era bonita y tenía 22 años. Ilse le
tenía afecto y lo respetaba. Einstein pensó seriamente y sin tapujos en escoger
entre las dos.
“Ayer
se planteó de pronto la pregunta sobre con quién debería casarse Albert, si
conmigo o con mamá”, escribió Ilse a un amigo, rogándole que destruyese la carta
inmediatamente (obviamente él no le hizo caso). “Esta pregunta, formulada medio
en serio y medio en broma, se volvió a los pocos minutos algo serio que hay que
considerar y discutir”. Einstein, decía use a su amigo, estaba listo para
casarse con cualquiera de las dos. Pero ella no abrigaba “sentimientos físicos”
hacia él. Lo respetaba y quería mucho, pero más como a un padre.
Ilse
se casó con Rudolf Kayser, periodista y hombre de letras, que escribió después
una biografía de Einstein editada cuidadosamente por el propio Einstein. Kayser
publicó en 1930 su libro, Albert Einstein A Biogrciphical Portro it, bajo el
seudónimo de Anton Reiser. La edición inglesa fue publicada en Nueva York el
mismo año.
Después de la toma del poder por los nazis en 1933, Kayser rescató de Berlín los
papeles de Einstein y los sacó del país con ayuda de la embajada francesa. Los documentos fueron llevados más tarde a la casa de
Einstein en Princeton, en donde permanecieron hasta después de su muerte.
Ilse
vivía en París con su esposo. A los 37 años cayó gravemente enferma de
tuberculosis. Ella y su hermana Margot se habían trasladado a París al tener
noticia de que los nazis iban a secuestrarlas para llegar hasta Einstein. Elsa
tuvo que irse sola a París para estar con su hija, ya que Einstein no podía
poner los pies en Europa por el peligro nazi. Ilse murió poco después de la
llegada de Elsa.
Margot, hijastra de Einstein
Margot era la otra hija de Elsa. Estaba casada con Dimitri Marianoff, periodista
como el esposo de su hermana. Marianoff quería escribir una biografía de
Einstein y comenzó a salir con Margot para tener acceso a él.
El
plan de Marianoff tuvo éxito, pero en contraste con la biografía escrita por su
otro hijo político, ésta no fue editada por Einstein. En consecuencia, muchos
detalles personales que Einstein no estaba interesado en divulgar aparecieron en
el libro, cosa que lo entristeció en gran manera.
El
libro, titulado Einstein: An Intimate Study of a Great Man, ofrecía la visión
detallada de Marianoff sobre la vida privada de Einstein y su opinión sobre las
mujeres (la versión inglesa apareció en 1944 y está agotada).
El
matrimonio de Margot y Marianoff no duró mucho. Luego del divorcio, Margot vivió
en París hasta la muerte de su hermana use. Entonces acompañó a su madre de
vuelta a Estados Unidos y vivió con ella y con Einstein. Muerta Elsa, Margot
permaneció con Albert y lo cuidó.
Helen
Dukas, secretaria de Einstein
Helen
Dukas fue la secretaria de Einstein desde 1928 hasta su muerte en 1955. Emigró
en 1933 a Estados Unidos con Einstein y su esposa Elsa. Vivía en Princeton en
casa del científico, con Elsa y Margot. Después de la muerte de Elsa, fue una de
las tres mujeres (las otras dos fueron Maja y Margot) que se encargaron de los
asuntos de Einstein.
Muerto Einstein, Dukas se convirtió en depositaria de su legado literario y
archivista de sus papeles. Colaboró con el profesor Banesh Hoffman —quien había
trabajado con Einstein en la teoría general de la relatividad— en dos libros:
Albert Einstein. Creator and Rebel y Albert Einstein, The Human Side.
Marie
Winteler, primer amor de Einstein
Marie
Winteler fue el primer amor de Einstein. Era hija de iost y Pauline Winteler,
maravillosa familia donde se alojó el joven Albert en Aarau (ver el capítulo 2).
Tenía 18 años cuando se conocieron, y rápidamente Albert se enamoró de ella. El
romance contribuyó a los éxitos de Einstein en el año maravilloso que pasó en la
Escuela Cantonal de Aarau, probablemente el más feliz de su vida.
Pero
su amor de adolescentes no duró. Albert dejó de escribirle cuando abandonó la
casa de los Winteler para estudiar en el Politécnico de Zurich.
Años
después, en 1940, Marie le escribió una carta desde Europa pidiéndole un
préstamo de 100 francos porque se hallaba en situación difícil a causa de las
penurias de la guerra. Se sabía que Einstein ayudaba a muchos europeos que
sufrían por causa de la guerra. Sin embargo, Helen Dukas, ignorando quién era,
nunca le pasó a Einstein la carta.
Marie
Curie:
La
célebre científica Marie Curie fue contemporánea de Einstein. En su carácter de
científicos de primer orden en el mundo, sus vidas se cruzaron varias veces. Una
de tales ocasiones se presentó en 1909, cuando a ambos se les concedió el
doctorado honoris causa con motivo de la conmemoración de los 350 años de la
fundación de la Universidad de Ginebra.
Su
descubrimiento de la radiactividad (junto con su esposo, Pierre, y el colega de
ambos, Henri Becquerel) desempeñó un papel en el desarrollo de la ecuación de
Einstein. E = mc²
En el
artículo en que presentó su famosa fórmula. Einstein demostraba que la
aplicación de sus ecuaciones de la relatividad especial a un
átomo que emitía luz en un proceso de decaimiento radiactivo implicaba que la
energía posee masa. Hubiera sido difícil para él pensar en la emisión espontánea
de luz por parte de un objeto si el fenómeno no hubiera sido ya observado.
Cuando Einstein y Mileva viajaron a París en 1913, se alojaron donde los Curie.
Las dos familias se entendían muy bien y llegaron a ser muy amigas. Después se
visitaron varias veces para ir a caminar por los Alpes.
Más
tarde, Einstein y Marie Curie formaron parte de una comisión de la Liga de
Naciones, en donde tuvieron ocasión de encontrarse en varias oportunidades.
Fuente Consultada: Einstein Para Dummies
Carlos I. Calle Investigador Científico de la NASA
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