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Concepto: La
Nación Argentina
El uso del concepto Nación Argentina ha generado polémicas entre los
historiadores. Algunos sostienen que la Nación Argentina ya existía
antes de 1810 y que fueron los miembros de esa nación preexistente
los que lucharon por obtener la independencia de España. Para otros,
la afirmación de la existencia de la Nación Argentina y el
sentimiento de pertenecer a ella, se fueron construyendo durante el
siglo XIX.
Desde 1880, la ¡dea de que la Nación
Argentina ya existía en 1810 fue una de las bases de la versión
oficial de la historia argentina. Durante la primera mitad del siglo
XX, las corrientes historiográficas liberal y revisionista aceptaron
esa ¡dea y se enfrentaron por demostrar qué hombres y qué grupos
fueron los auténticos constructores y guías de la Nación Argentina.
En los últimos años, los
investigadores revisaron el concepto de nación y afirmaron que éste
se generalizó —en el mundo occidental— a partir de la segunda mitad
del siglo XIX, cuando se consolidaron las economías capitalistas y
los Estados necesitaron definir un mercado nacional y un conjunto de
valores de pertenencia para todos los habitantes del territorio.
En 1887, Bartolomé Mitre había
publicado su Historia de San Martín y de la Emancipación
Sudamericana y la cuarta y definitiva edición de su Historia de
Belgrano y de la Independencia Argentina. En I 893, Vicente Fidel
López publicaba el último tomo de su Historia de la República
Argentina. Su origen, su revolución y su desarrollo político hasta
1852. Los grupos dirigentes y las clases cultas de la época
consideraron estas obras como las bases de la historia del país y, a
partir de ellas, fueron dando forma a una versión oficial de la
historia de la Nación Argentina.
Pensaban que ¡os estudios históricos
de Mitre y López habían establecido para la memoria colectiva las
acciones de los próceres fundadores de la nacionalidad argentina, Y
que, por esta razón, habían contribuido a establecer como valores
propios e inmutables, aquellos principios que habían guiado a los
padres fundadores de la patria.
Sobre la base de estas obras, desde I
880 en adelante se afirmó cada vez más una versión oficial de la
historia que establecía que la Nación Argentina había nacido como
obra de las clases ¡lustradas que habían impuesto legítimamente a
una población de escaso desarrollo un sistema de formas
institucionales propias de las naciones más civilizadas de la época.
Para Mitre y López, la Nación Argentina ya se hallaba configurada
desde tiempos coloniales y se había ¡do desarrollando desde 1810 en
adelante guiada por las acciones de aquellos hombres de principios
liberales conscientes de la necesidad de encuadrar a las fuerzas
sociales rebeldes dentro de marcos institucionales. De acuerdo con
este razonamiento, el proceso de formación de la Nación Argentina no
había terminado.
En cada época de la historia, era
necesaria la guía de los hombres de principios liberales para
realizar los cambios políticos que aseguraran el progreso. Está era
la misión —postergada desde I 826, según entendían— que se
atribuyeron los constituyentes en 1 853, los vencedores de Pavón en
I 862, y los gobernantes de 1880 en adelante. Hasta hace pocos años,
estas ¡deas eran aceptadas por la mayoría de los historiadores
argentinos.
EL PROBLEMA
DE LA IRRUPCIÓN DE LAS MASAS POPULARES
José Luis Romero explica que para la versión oficial de la
historia argentina, el desarrollo del regionalismo y del
federalismo, la disgregación del Estado nacional —en 1820— y la
irrupción y supremacía de las masas populares que obedecían
ciegamente a sus caudillos y servían a sus intereses, eran fenómenos
ajenos ai destino argentino, desviaciones que debían ser corregidas.
Según José Carlos Chiaramonte,
en las obras de Mitre y López los caudillos provinciales aparecían
como uno de los obstáculos fundamentales para la organización de la
nación. Por esta razón —explica Chiaramonte—, para buena parte de
los líderes políticos e intelectuales que debían conducir el nuevo
orden político abierto por la Constitución de 1853/60, resultó
incongruente y políticamente insostenible esta visión.
Según este autor, fue por esto que,
desde fines del siglo XIX, la versión oficial de la historia
argentina consideró también como fundadores de la patria a los
gobernadores provinciales que con su consenso hicieron posible la
sanción de la Constitución Nacional de 1853.
Fuente Consultada:
HISTORIA Argentina y El Mundo Contemporáneo Alonso/Elisalde/Vázquez |