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Pablo Neruda: El
hombre libre detrás de la poesía
Sin
lugar a dudas, redactar una biografía concisa de la vida y obra de
Pablo Neruda es una empresa realmente difícil de llevar a cabo, ya
que su figura no sólo se destacó en el ámbito literario, sino que
además fue un ferviente y constante luchador de la libertad del
hombre en esta tierra.
Alguna vez dijo: “Estoy mirando,
oyendo, con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la
tierra, y con las dos mitades del alma miro el mundo”, y quizás
aquella frase pueda acercarnos a este ser atormentado por las
injusticias de los hombres, que solía hallar en el amor y en la
escritura su salvación.
Había nacido el 12 de julio de 1904 en
el pequeño pueblo de Parral, Chile, y fue bautizado con el nombre de
Neftalí Ricardo Reyes Basualto. Huérfano de madre, ya que había
fallecido poco después del nacimiento de su hijo, el pequeño se
trasladó junto a su padre a la ciudad de Temuco. Fue allí
precisamente donde Pablo Neruda pasó su infancia y juventud, y donde
también halló el amor en una directora de una escuela secundaria de
mujeres llamada Gabriela Mistral.
En lo que respecta a la escritura, su
pasión literaria llegó de manera temprana, y ya con tan sólo 13 años
de edad comenzó a colaborar con el diario chileno “La Mañana”, donde
solía publicar sus primeros artículos, entre los que se encontró su
primer poema titulado “Entusiasmo y perseverancia”.
Para el año 1920 se convirtió en un
colaborador constante de la revista literaria “Selva Austral”, y fue
precisamente en aquel momento que comenzó a utilizar el seudónimo de
Pablo Neruda, como forma de homenaje a uno de sus poetas preferidos,
el checo Jan Neruda.
Tres años más tarde, su fama era tal
que logró publicar su primer libro bajo el nombre de “Crepusculario”,
en el cual se compilaron algunos de los poemas que Neruda había
previamente publicado en la revista mencionada.
Unos años después, precisamente en
1924, llegaría la publicación de su segundo libro, que se convirtió
en una de sus obras más conocidas en todo el mundo: “Veinte poemas
de amor y una canción desesperada”.
Debido a sus estudios, su talento y su
interés permanente en la política, entre los años 1927 y 1935, el
Gobierno chileno le asignó diferentes consulados que lo llevaron a
diversos destinos, tales como Birmania, Ceilán, Singapur, Barcelona,
Madrid y Buenos Aires.
Durante la Guerra Civil Española, y a
raíz del asesinato de García Lorca, Neruda sintió la necesidad de
comprometerse fuertemente con la sociedad, lo que lo llevó a
incorporarse al movimiento republicano, primero en España, y más
tarde en Francia, regresando luego a su país natal con la convicción
de utilizar sus palabras en pos de la liberación del individuo. Es
por ello que podemos notar que durante este período su poesía se
caracterizó por una orientación hacia aspectos más ligados a lo
político y lo social.
Su paso por España y México lo
convirtió en un poeta épico cuyas creaciones se basaban en el
análisis continuo del destino histórico del continente sudamericano.
Así surgió la obra “Canto General”, que fue publicada en México en
1950, y que está compuesta por más de 250 poemas reunidos en quince
ciclos literarios. Según los expertos esta obra constituye el
espinazo de la producción de Neruda.
Cuando en 1943 Neruda decide regresar
y permanecer en su Chile natal, las cosas en el país aún iban bien,
y en 1945 fue elegido Senador de la República. Fue durante esa época
que decidió unirse al Partido Comunista.
Lo cierto es que debido a sus
protestas constantes y públicas contra la política represiva del
entonces Presidente de facto Gabriel González Videla, el poeta tuvo
que pasar a vivir en la clandestinidad dentro de su propio país por
el lapso de casi dos años, hasta que finalmente logró salir de la
nación en 1949.
Durante varios años se trasladó de un
lado a otro en Europa, como no hallando su verdadero lugar en el
mundo, y recién en 1952 tuvo la posibilidad de retornar a su hogar
natal. De más está decir que la mayoría de las producciones creadas
durante ese período están fuertemente influenciadas por el exilio,
sus actividades políticas, y la tristeza e impotencia de sentir su
alma dividida. Tal es el caso del libro “Las uvas y el viento” de
1954, que es considerado por lo expertos como el diario de exilio
del escritor.
Los años y las décadas pasaron, pero
Neruda nunca abandonó su pasión por los derechos de los hombres,
como así tampoco el amor por la literatura, aquel que en 1971 le
valió el Premio Nobel de Literatura.
Durante la noche del 23 de septiembre
de 1973, Pablo Neruda abandonó para siempre la vida terrenal, luego
de haber sufrido el padecimiento de una enfermedad terminal. A
partir de allí, comenzaron a surgir diferentes hipótesis con
respecto a su muerte, e incluso se llegó a plantear la posibilidad
de que el escritor había sido asesinado, hechos que aún no han sido
esclarecidos. |