|
a) El adjetivo “argentino”
En el
mes de enero de 1516, Juan Díaz de Solís, Piloto Mayor del Reino, descubrió
nuestro río de la Plata al cual llamó “Mar Dulce”.
La abundancia de plata en las sierras del Alto Perú (hoy Bolivia) hizo que el
extremo sur del continente se denominara con referencia a dicho mineral. Al
parecer, los portugueses fueron los primeros en llamar a nuestro río, río de la
Plata, y en esa denominación incluían al Paraná y al Paraguay, como rutas de
acceso a las fabulosas minas mencionadas.
En el
lenguaje literario se emplea el adjetivo “argentino, —a” como sinónimo de
plateado, —a (copa argentina, fulgor argentino, etc.), lo que contribuye a dar a
la prosa o al verso un tono más culto. Argentino, —a, etimológicamente, proviene
de argentum (en latín, plata).
b) Antecedentes
literarios
En el
año 1606, Martín del Barco Centenera, clérigo de la catedral de Asunción y
testigo de la segunda fundación de Buenos Aires, publicó un poema titulado
“Argentina y Conquista del Río de la Plata; con otros acaecimientos de los
reinos del Perú, Tucumán y Estado del Brasil”.
En
él, en lugar del adjetivo rioplatense se emplea el adjetivo argentino, —a, en
expresiones como “reino, argentino”, “argentina provincia”, “nuestro río
argentino”, etc.
En
1612, Ruy Díaz de Guzmán, capitán de Asunción, dio a la luz una crónica titulada
“Argentina manuscrita”, en la cual también se emplea el adjetivo argentino, —a,
como gentilicio, es decir, con referencia á esta porción geográfica de América.
Semejante uso siguió durante los siglos XVII y XVIII, con los sustantivos
provincia, gobernación, virreinato, etc.
El
periódico “El Telégrafo Mercantil, Rural, Político-Económico e Historiógrafo del
Río de la Plata”, comenzó a publicarse en ‘Buenos Aires, a principios de 1801,
en forma semanal. En algunas ediciones apareció con el nombre “Telégrafo
Argentino”.
Manuel José de Lavardén (1754-1809), primer poeta porteño de estos dominios, en
su poema “Oda al Paraná” se refiere a las “ninfas argentinas”.
c) Período posterior a la Revolución de Mayo
El
rechazo de las invasiones inglesas en 1806 fue celebrado por Vicente López y
Planes (1785-1856), autor del Himno Nacional, en su poema “Triunfo Argentino”.
Después de la Revolución de Mayo, en 1813, en el Himno, empleó las expresiones
“valiente argentino”, “brazo argentino”, “guerrero argentino”, “pueblo
argentino”, y lo que es más notable, usó la palabra como apelativo, como
sustantivo:
“A
vosotros se atreve ¡Argentinos!
El orgullo del vil invasor...”
Luego de la Revolución de Mayo, el empleo del adjetivo argentino, —a, es más
profuso en poemas, artículos periodísticos, loas, volantes, etc., y lo
encontramos en poetas como Esteban de Luca, Juan Crisóstomo Lafinur y fray
Cayetano Rodríguez, entre los más destacados.
Sin embargo, su uso no estaba generalizado en leyes y documentos oficiales. En
1816, el Congreso de Tucumán declaró la independencia de las “Provincias Unidas
del Río de la Plata”. En 1826, Bernardino Rivadavia fue elegido presidente de la
“República de las Provincias Unidas del Río de la Plata” y se sancioné la
“Constitución de la República Argentina”, que no pudo tener vigencia. Luego de
la renuncia de Rivadavia, se nombré a Vicente López “Presidente Provisorio de la
República Argentina”.
La
denominación “Provincias Unidas del Río de la Plata” tuvo un uso bastante
generalizado hasta 1852 y para no herir los sentimientos federalistas de algunas
provincias, muchas veces se empleó la de “Confederación Argentina”.
En el
año 1860 se efectué la primera reforma de la Constitución Nacional. El artículo
35 quedó redactado de esta forma:
“Las denominaciones adoptadas sucesivamente desde 1810 hasta el presente, a
saber: Provincias Unidas del Río de la Plata; República Argentina; Confederación
Argentina, serán en adelante nombres oficiales indistintamente para la
designación del Gobierno y territorio ‘de las Provincias, empleándose las
palabras “Nación Argentina” en la formación y sanción de las leyes.”
A los
pocos días de promulgada la reforma, el presidente Derqui dictó un decreto que
ordenaba:
“….. siendo conveniente... establecer uniformidad en los actos administrativos,
el Gobierno ha venido en acordar que para todos estos actos se use la
denominación “República Argentina”.”
Fuente Consultada:
Formación Cívica Editorial Stella
|