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Se denomina “Nuevos Países industrializados”
(NPI) o “tigres del sudeste
asiático”, a quienes durante las últimas décadas constituyeron un caso
particular de desarrollo económico. Junto con una modernización tecnológica,
trasformando en un lapso de tiempo, economías netamente agrarias a industriales
y consecuentemente, convirtiendo estados antes marginales en actores claves del
escenario mundial.
Los primeros Tigres o llamados “Tigres de Primera Generación”, fueron Taiwán,
Corea del Sur, Singapur y Hong Kong (esta paso de ser una antigua colonia
británica, a actualmente pertenecer a China).
El precursor de este increíble ascenso fue Japón, del cual estos países tomaron
elementos económicos para su propio desarrollo. Por ejemplo, apostaron al
máximo ahorro y a la inversión, creyeron en el impulso de una industria que esté
orientada especialmente a la exportación, con largas jornadas de trabajo y junto
a ello una fuerte disciplina laboral. Además, Estados Unidos fue quien ayudó
militar y financieramente a Taiwán y Corea del Sur, para concretar sus
proyectos. Algo característico y sobresaliente fue que siempre privilegiaron la
capacitación y la calificación de la mano de obra a emplear.
Todos ellos, durante la década de 1980 y principios de 1990, ahorran en producto
bruto interno (PBI) entre un 30% y 45%, lo cual reinvirtieron del mismo un 25% y
un 40%. Esto países fructificaron aquella infraestructura manufacturera que les
cedió Japón cuando los ocupó, durante la Segunda Guerra Mundial.
Los nuevos Países Industrializados, de una manera muy rápida y sorprendente se
pusieron al día con los adelantos tecnológicos. Desde mediados de 1950 su
política se orientó hacia la sustitución de importaciones, cuestión que con el
correr de los años se terminó encaminando hacia una industria plenamente
exportadora.
Los Tigres del sudeste asiático, en poco tiempo pasaron a ser países fuertemente
industrializados, dejando atrás su escaso desarrollo y la economía agrícola de
la que eran parte tradicionalmente. Pero, este proceso de crecimiento tuvo su
contrapartida en los bajos salarios de quienes trabajaban industrialmente largas
jornadas laborales, hecho que explica el porque de su atractivo. Es decir, que
las empresas extranjeras veían en esta situación lo beneficiosos de instalarse
en dicha región. Una de las medidas, exactamente consistió en favorecer la
llegada de empresas multinacionales y de capitales extranjeros, con especial
énfasis en japoneses y estadounidenses. Eso si, siempre y cuando esta fuera
compatible con los intereses nacionales y no desmantelara la competitividad y
las expectativas del empresario local.
Un actor importante y que no estuvo al margen de la situación, fue el Estado. Ya
que al igual que Japón, su papel fue intervenir llevando a cabo procesos de
modernización, incluso controlando las inversiones que provenían del extranjero.
Política que hacía frente a las ideas frecuentes de asociación “globalización/
capitalismo” triunfante, con apocamiento del Estado nacional. Tal es así que las
industrias mecánicas y petroquímicas de Taiwán, consideradas para ellos como
estratégicas, pertenecían a empresas públicas; controlándose que sus
exportaciones sean superiores a las importaciones. También existe un fuerte
proteccionismo del sector industrial, en Corea del Sur ya que se cuida la
competencia extranjera y la entrada de capitales externos. Situación contraria
de la de Singapur, quien considera que las multinacionales deben ocupar el lugar
más importante.
La industria en estos países orientada al mercado interno tanto como al externo,
fue el factor clave, ya que su crecimiento general no podía a poyarse en otro
sector debido a su limitación en cuanto a cantidad de tierras y recursos
naturales.
Tigres de Segunda Generación
Los tigres de segunda generación o también denominados “tigrecitos”, son
aquellos países que comenzaron más tardíamente su trayecto hacia la
industrialización; tomando como modelo a los nuevos países industrializados (NPI).
Estos son Malasia, Indonesia, Tailandia y Filipinas. De quienes se dice que los
tres primeros fueron “inventos” de Japón por el volumen de las inversiones
realizadas. Estos además, forman la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste
Asiático), junto con Singapur y Vietnam.
En sus comienzos, todos ellos se dedicaban a los productos textiles, plásticos y
juguetes; productos con mayor exportación, pero actualmente sobresalen las
industrias electrónicas y las de tecnologías de la información. En la mayoría de
ellos, Japón monta sus productos electrónicos, debido a los bajos salarios que
destina a los trabajadores, con largas horas laborales y pocos beneficios
sociales.
Cabe aclarar que la contracara de éxito económico, es que en alguno de estos
países, persisten importantes conflictos sociales, consecuencia de las malas
condiciones laborales, conflictos étnicos y sobre todo el papel autoritario de
sus propios gobiernos.
Profesora de
Geografía: Claudia Nagel
Fuente:
Territorios y sociedades en el mundo actual, Editorial Aique.
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