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Si bien el carbón y el vapor
siguieron utilizándose como fuente de energía durante los siglo XIX y XX, el
petróleo y la electricidad se abrieron paso para imponerse finalmente. También
fue la producción de acero , abriéndose nuevas posibilidades.
El
petróleo. Este líquido oleoso de color oscuro que se encuentra en el interior
de la tierra y en algunos lagos, fue utilizado por el hombre desde la
Antigüedad. Sin
embargo, recién en 1858 en Pensylvania el coronel Edwin Drake consiguió
producir, por primera vez, petróleo en cantidad apreciable 1.3 toneladas por día.
Cuatro años más tarde John David Rockefeller
fundo juntó con un amigo una
refinería de petróleo: la Standart Oil Company. En 1879 esta compañía formó un
trust —esto es la absorción de empresas menores por una más poderosa con el fin
de anular la competencia— y conservó el monopolio del petróleo en los Estados
Unidos hasta 1911
En la
actualidad, los países árabes, que a principios de este siglo asistían impávidos
a la explotación de sus riquezas petrolíferas por los trusts de diversas
naciones, cambiaron de actitud desestabilizando al mundo. En la década del 60
varias naciones árabes formaron la O.P.E.P. (Organización de Países Exportadores
de Petróleo). En 1973 —con motivo de la cuarta guerra árabe-israelí— el precio
del petróleo fue cuadruplicado. Desde entonces su gravitación en los asuntos
mundiales ha crecido en intensidad.
De
este “oro negro”
— como se lo llamó en un principio — pueden obtenerse infinidad
de hidrocarburos. En un principio el derivado más importante fue el kerosén que
se utilizó para consumo en lámparas y estufas Luego, con la invención de los
motores de explosión y la electricidad, fueron imponiéndose los subproductos más
livianos como la nafta y la bencina. Merecen también destacarse otros derivados
como los aceites lubricantes, la parafina, el alquitrán, los alcoholes, el
benceno, de gran aplicación en productos medicinales y el tolueno, que es la
base del T.N.T., poderoso explosivo.
La
electricidad. La industria de la electricidad se compone de dos partes bien
definidas: por un lado la “industria de energía eléctrica” que produce y
distribuye corriente, en la mayoría de los casos bajo el control del Estado. Por
otro lado la “industria electrotécnica” que realiza las instalaciones y
construye aparatos y máquinas eléctricas. Esta última comenzó a desarrollarse
1% mediados del siglo XIX
En su primera fase la industria electrotécnica se
dedicó a los equipos telegráfico y aparatos de señales y primeras construcciones
de tranvías. La empresa alemana Siemens fundada en 1847 se destacó en este
período y fue la primera en instalar un tren eléctrico. La segunda fase se inició
en 1880 y se prolongó hasta 1914. En ella se destacó un famoso inventor
norteamericano Thomas Alva Edison quien, en 1879, construyó la primera
lámpara
eléctrica incandescente que fue presentada en la exposición de París en 1881.
El
aporte de Edison consistió en realizar el filamento de la lámpara con bambú de 3mm. de espesor recubierto de níquel, luego carbonizado y encorvado en forma de
herradura. Este filamento estaba dentro de una cápsula cerrada al vacío. Al año
siguiente se instaló en Nueva York la primera central eléctrica que iluminó por
completo toda la ciudad. De este modo la luz eléctrica reemplazó a la luz de
gas.
La
tercera fase comenzó después de la Primera Guerra Mundial; en ella la
electricidad fue aplicada a numerosos aparatos de uso individual lo que a su vez
hizo surgir nuevas industrias especializadas.
El
acero. El acero es una mezcla de hierro, carbón y otros elementos que se
elaboran en estado de fusión En la baja Edad Media y el Renacimiento,
corporaciones de artesanos., lo elaboraban en pequeñas proporciones pero
guardaban en secreto su fórmula. En el siglo XVIII se realizaron joyas de acero,
moda que se extendió pronto por toda Europa.
En 1850, un norteamericano, William Kelly y un inglés, Henry Bessemer, inventaron hornos en donde se podía fundir el
hierro en gran cantidad y a bajo precio. En 1898 los franceses Martín —merced a
la electricidad— perfeccionaron estos hornos capaces ahora de alcanzar altísimas
temperaturas necesarias para la producción de las mezclas; se consiguieron así
los aceros especiales.
En
1883 se levantó en Chicago un edificio de diez pisos cuya estructura era de
acero. Hoy en día, todos los rascacielos, puentes metálicos, automóviles,
vagones, barcos y aviones, utilizan este material.. En la actualidad para
valorar el potencial económico, militar e industrial de una nación, es necesario
conocer su producción anual de acero.
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