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Océano Atlántico
Este océano es la segunda masa de agua del planeta, ya que tiene aproximadamente
la mitad del tamaño del océano Pacífico, es decir unos 106.400.00 kilómetros
cuadrados (incluidos los mares anexos como el Báltico, del Norte, Mediterráneo,
Negro y Caribe). Situado en el hemisferio occidental, limita al oeste con el
continente americano, al este con Europa y África, al sur con la Antártica y al
Norte con el Ártico.
No obstante, se lo considera como el océano más explotado comercialmente y una
importantísima vía de comunicación entre los hemisferios.
Su forma es similar a una letra “S”, es relativamente poco profundo y cubre con
sus aguas, un impresionante dorsal montañoso sobre la que elevan algunos montes
cuyas emergentes cimas forman numerosas islas.
Su relieve
Gran parte del lecho marino atlántico, es una enorme meseta que se encuentra a
una profundidad de 3.000 metros, mientras que su profundidad media esta cifrada
en 2.743 metros, la cual disminuye en la zona de la dorsal mesoatlántica y en el
caribe, incluso donde el lecho puede sobresalir del agua y formar islas. En
cambio, su punto de mayor profundidad, se encuentra en la fosa de Puerto Rico,
con unos 8.742 metros.
De Norte a sur, con unos 300 metros de profundidad es recorrida una cresta
submarina, la cual forma la Dorsal del Atlántico Norte y del Atlántico Sur;
alcanzando las siguientes islas: de las Azores, de Cabo Verde, Rocas de San
Pablo, Ascensión, Santa Elena, Gough y Bouvet.
Este océano además, forma cuencas importantes, de origen desconocido, pero con
una profundidad en algunos puntos de hasta 7.000 metros. Ellas son por ejemplo:
el Labrador, Terranova, Guayana, Brasil, Antillas, Canarias, entre otras.
En cuanto a los mares, los de mayor preponderancia son el mar del Norte y el
Báltico al norte de Europa, el Mar Mediterráneo y el Mar Negro entre Europa,
Asia y África; mientras que en América es el Mar Caribe y el Golfo de México.
No obstante, los golfos de Vizcaya en Europa, el de Guinea formado por los de
Benin y Biafra, en África y el de Saint Lawrence en Estados Unidos, son sus
golfos más relevantes.
Su salinidad
Este océano se caracteriza porque la salinidad tiene su máximo en las zonas
tropicales, mientras que en las zonas altas se desarrolla su mínima. Esto se
debe fundamentalmente a que sus temperaturas inferiores varían de 0 a 7° C, las
superficiales de 4 a 15° C y de 26 a 32° C es en el Ecuador.
El resultado de ello sería la distinción clara en dos sectores particulares. El
Atlántico norte constituido por masas de agua que en su parte superficial son
cálidas y con alto nivel de salinidad, mientras que en el interior estas se
caracterizan por ser más frías y con menor grado de salinidad.
Y el otro sector lo comprende el Atlántico sur, la cual esta constituida por
tres capas superpuestas: en la superficie son cálidas y saladas; otras de 500
metros de espesor que cubren las aguas antárticas que se encuentran en el medio,
y otras profundas cuyas temperaturas son siempre constantes.
Este océano, además se puede comunicar con el Pacífico a través del estrecho
denominado Magallanes. Y con el océano Índico mediante el cabo Agujas en
Sudáfrica.
En su extremo sur confunde sus aguas con el océano Glacial Antártico y al norte
con el océano Glacial Ártico.
Corrientes marinas
Las numerosas corrientes marinas que circulan por el Atlántico tienen un gran
impacto en el clima terrestre, y estas pueden ser cálidas o frías. La de mayor
preponderancia es la corriente del Golfo, ya que lleva una importantísima masa
de agua cálida desde el Golfo de México hacia los países nórdicos, donde modera
los rigores del clima ártico. Se estima que sin la acción de esta corriente,
serían prácticamente inhabitables los países escandinavos.
Otras corrientes relevantes son: del Labrador, Benguela, del Cabo de los Hornos
y Canarias (ambas frías); la de Brasil y Guinea (cálidas).
Recursos
Este océano posee una fauna muy variada, por ejemplo merluza, sardina y bacalao,
son los que presentan mayor abundancia. Pese a no poseer la mayor superficie,
este está siendo explotado intensamente y un sinnúmero de especies y poblaciones
de peces de encuentran bajo riesgo extremo. Esto es especialmente en el
Atlántico sudoriental y nororiental.
Además este océano es rico en minerales, como el las minas de titanio, circón,
monacita, hiero, entre otros. Sus plataformas y taludes continentales son ricos
en combustibles fósiles.
Fuente:
Atlas
Mundial Clarín. Tomo 15. Oceanía y la Antártica.
http://www.practiciencia.com.ar/ctierrayesp/tierra/superficie/hidrosfera/oceanos/atlantico/index.html
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