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En 20 de julio de 1944 una
conspiración con Adolf Hitler fue llevada a cabo por miembros del alto mando
Alemán inconformes con el rumbo que estaba llevando la guerra y en desacuerdo
con un Hitler que cada vez se veía más fantasioso. El asesinato pudo haber
funcionado sin embargo el maletín que llevaba la carga explosiva fue colocada en
el lado opuesto a Hitler de la maciza columna de la mesa donde se llevaba a cabo
una reunión con sus generales: Hitler sólo obtuvo una lesión en el oído y otra
en el brazo.
ANTECEDENTES: El 22 de junio de 1941,
Alemania invadió la Unión Soviética, su mayor error. Hitler y los mandos
militares pensaban que sería una campaña breve que decidiría la guerra. Los
alemanes ocuparon un gran territorio, pero sin ninguna victoria decisiva y con
apuros invernales. Después de la primera paralización de Stalin, Rusia organizó
un ejército llamando a la “guerra patriótica”, justificada por la brutalidad del
invasor.
La
guerra, hasta ese momento europea, se mundializó luego del ataque japonés a
Pearl Harbor
el 7 de diciembre de 1941. El país nipón, con un régimen militarista
y autoritario, desarrollaba una guerra imperialista en el sudeste asiático. Los
japoneses creían que su expansión les exigía el control naval del Pacífico y que
esto conduciría a la guerra con Estados Unidos, por lo que atacaron Pearl Harbor
para destruir parte de la Armada estadounidense y que ésta no pudiera
reaccionar. Fue entonces cuando Estados Unidos se movilizó plenamente.
La
situación para Alemania cada día se complicaba mas, y un gran grupo de oficiales
de alto rango creía que era necesario terminar la guerra cuanto antes, o bien,
reemplazar al conductor de nazismo por otro que represente mas coherentemente
sus propios ideales. Adolf Hitler siempre sospecho de un posible atentado contra
él, pero lo que nunca pensó es que podía gestarse desde dentro de la misma
cúpula de los altos mandos del gobierno alemán.
Klaus
Von Stauffenberg fue el elegido por su proximidad a Hitler desde su puesto como
Jefe del Estado Mayor, cargo que ocupaba desde que quedara herido en la guerra
en África, donde perdió la mano derecha, dos dedos de la izquierda y el ojo
izquierdo. Desde entonces lució un parche porque no encontró un ojo de cristal
adecuado. Tras pergeñar tres posibles atentados, se decide que serían dos bombas
las que, desde el bunker que ocupaba Hitler en Polonia y conocido como la
"Guarida del Lobo", le harían volar por los aires.
Von
Stauffenberg pretendía que, tras matar a la cúpula dirigente, las fuerzas
militares ocupasen los centros de poder y de comunicación, y arrebatasen a los
nazis las riendas del estado, neutralizando preferentemente a las SS. El 1 de
julio de 1944 fue destinado a la jefatura del Estado Mayor y concreté el plan,
en el que estuvieron implicados unos 500 militares y políticos, entre ellos el
jefe de la inteligencia alemana, el almirante Wilhelm Canaris.

Klaus Shenk Von Stauffenberg, quien fuera el coronel más joven del ejército alemán y en esos momentos Jefe del Estado Mayor para los Ejércitos en la Reserva, iba a ser el encargado de llevar a cabo el atentado que debía asesinar al Führer. En cuarenta y dos ocasiones se pretendió acabar con la vida del dictador, sin que nadie hubiera conseguido si quiera herirle de gravedad.
Este
coronel de Estado Mayor había nacido en Baviera en 1907, en el seno de una
familia aristocrética —heredó el título de conde- y católica. En 1933 se casó
con la baronesa Nina Freiin von Lerchenfeld, con la que tuvo cinco hijos.
Años
antes, en 1926, había entrado en el ejército y aunque sus posturas políticas
eran conservadoras aceptó de buen grado el ascenso de Hitler, la violenta
política antijudía emprendida por el régimen nazi le enajenó pronto sus
simpatías, comenzando un lento pero constante distanciamiento del nazismo. Este
coronel que participó en diversas invasiones y condecorado con la Cruz de
Hierro, había sido herido gravemente en 1943y durante su recuperación maduró la
idea de eliminar a Hitler para salvar a Alemania de la destrucción total.
Ya en
Berlín, recuperado y en activo servicio, planeó y organizó la conspiración
deciendo adoptar el plan Valquiria (Walküre). Este plan había sido
diseñado por Heydrich para mantener el control por parte del partido en
caso de un intente de golpe de estado.
El
Plan Sin duda, el plan era muy complicado y arriesgado. En una reunión con su
Estado Mayor, Stauffenberg, acompañado de su asistente personal haría
estallar dos bombas de fabricación británica. Él, con una excusa, una simple
llamada de teléfono de la que le avisaría su asistente, saldría de la habitación
momentos antes de la explosión. Las bombas tenían ciertas particularidades.
Cada
una de ellas contaba con un kilogramo aproximado de explosivo, para que
explotaran se debía romper una cápsula que contenía un ácido. Dicho ácido, en un
plazo de entre 10 y 20 minutos disolvería un alambre de retención para que un
percutor activara el detonador. Además, este tipo de bomba una vez armada no se
podía desactivar. Un mecanismo complicado y con el que el factor tiempo era toda
una incógnita. Así las cosas, con Stauffenberg dentro del complejo llega
una mala noticia: la reunión prevista para las 13:00 horas, se adelanta.
El 20
de julio de 1944, von Staufeffenberg hizo estallar en el cuartel general
de Hitler la bomba que llevaba. Problemas de última hora ocasionaron que sólo se
activase una de las dos bombas que terna. Este hecho junto a que la reunión no
se celebrase en un búnker cerrado como estaba previsto, atenué el poder de la
onda expansiva. El maletín tampoco acabé junto a Hitler como estaba previsto.
Hubo cuatro muertos y el Führer apenas resulté herido.
Stauffenferg fue ejecutado mientras gritaba: “Larga vida a la sagrada
Alemania”. Como consecuencia de la intentona se desencadené una feroz
represión, en la que las SS ejecutaron, tras terribles torturas; a casi 6,000
acusados. A muchos de ellos, para hacer particularmente cruel y lenta la agonía,
se los ahorcó con cuerdas de piano.
El
cuerpo de Stauffenberg, que había sido enterrado con honores, fue exhumado por
orden de Hitler; sus restos fueron quemados y se aventaron sus cenizas. Toda su
familia fue hecha presa y sólo el caos de los últimos días de la guerra evité su
ejecución. Uno de sus hijos, Berthold, llegó a mayor general en 1994 en
el seno del ejército alemán.

El
20 de julio de 1944, el conde Von Stauffenberg, a la cabeza de un grupo de
generales alemanes, hizo estallar una bomba en el cuartel general del Fürher.
Erwin Rommel, implicado en la conjura, fue "invitado" a suicidarse. La represión
fue atroz.
Fuentes Consultadas: Wikipedia -
Segunda Guerra Mundial Tomo 17 "Un Puente Demasiado Lejos"
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