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Desde
el 25 de abril de 1945 hasta el 26 de junio de ese mismo año se reunieron
representantes de cincuenta países del mundo en la ciudad de San Francisco, en
los Estados Unidos, con el fin de crear una organización de carácter universal,
cuyos objetivos fueran mantener la paz y la seguridad mundiales y promover la
cooperación internacional en los aspectos económico, social y cultural.
Así
nació la Organización de las Naciones Unidas (ONU). A partir de la independencia
de los países que constituían la URSS y Yugoslavia, así como el surgimiento de
nuevas naciones en Oceanía, en la actualidad la ONU cuenta con ciento ochenta y
dos países miembros. La acción de la ONU es tan amplia, que para poder operar
con mayor eficacia cuenta con instituciones muy especializadas, entre ellas, la
Organización Mundial de la Salud (OMS).
La
OMS comenzó a funcionar el 7 de abril de 1948 cuando su constitución fue
ratificada por los Estados Miembros de las Naciones Unidas. La fecha de su
creación marca la celebración anual del Día Mundial de la Salud.
El
objetivo más ambicioso de la OMS es lograr que todos los pueblos alcancen el
nivel de salud más elevado posible. Este constante interés se pone de relieve en
la Carta Magna promulgada por esta organización, cuyos puntos
sobresalientes son:
• El ser humano tiene derecho a
gozar del más alto grado de salud.
• La salud de todos los pueblos
es fundamental para el logro de la Paz y la Seguridad y depende de la
cooperación de los individuos y de las naciones.
• La desigualdad en la
promoción de la salud en los diferentes países y en el control de las
enfermedades, especialmente las transmisibles, constituye un estado de riesgo
general.
• La opinión informada y la
cooperación activa del público son de vital importancia para el progreso de la
salud en las naciones.
• Los gobiernos tienen la responsabilidad de velar por la salud de sus pueblos.

Edificio de la
OMS, en Ginebra. La OMS, cuya sede se encuentra en Ginebra 27,
Suiza, ayuda a los países a fortalecer sus sistemas sanitarios y a fomentar la
investigación tecnológica.
Para
cumplir sus objetivos, la OMS —autoridad coordinadora y directiva en materia de
trabajo sanitario mundial— promociona la cooperación técnica y asiste a los
gobiernos en el fortalecimiento de los servicios de salud cuando éstos lo
requieren (por ejemplo, en situaciones de emergencia o catástrofe).
Asimismo, estimula las tareas referidas a la prevención y el control de las
enfermedades epidémicas y endémicas, promueve las mejoras en nutrición,
vivienda, sanidad, recreación, condiciones económicas y laborales y otros
aspectos de la higiene ambiental, coordina la investigación de los servicios de
salud, etcétera..
Planificar el futuro
La Organización Mundial de la Salud (OMS)
se ha preocupado desde sus inicios por preservar la
salud en las naciones y por tratar de mantenerla en
un nivel óptimo. A partir del año 1997 estableció como objetivo prioritario
“Salud para todos en el año 2000”. La estrategia de esta ambiciosa propuesta se
fundamenta en el enfoque de la atención primaria de la salud, que comprende ocho
áreas esenciales:
• educación;
• alimentación;
• agua potable;
• salud materno-infantil;
• inmunización;
• prevención .y control;
• tratamiento de enfermedades;
• suministro de medicamentos.
Al implementar este programa, la OMS espera que no
se registren nuevos casos de poliomielitis, o de lepra, y que desaparezca la
mortalidad infantil provocada por enfermedades como el sarampión.
También estima que reducirá considerablemente el
número de enfermos por tuberculosis y, gracias a la acción de las vacunas,
disminuirá en un 80% los casos por hepatitis B. Estas predicciones
contrastan, por ejemplo, con los registros de 1993, año en el cual el sarampión
fue causa de muerte de más de 1.200.000 niños; la lepra generó más de 600.000
nuevos enfermos y alrededor de 2.400 muertes, y la poliomielitis afectó a 5.500
niños del planeta.
Según las estimaciones de la OMS, se reducirán los
índices de mortalidad materna a la mitad de los valores actuales, mientras que
las tasas de mortalidad infantil no excederán de 50 muertes por cada 1.000
nacidos vivos.
La esperanza de vida de los niños que nazcan en
los albores del siglo XXI podría ser, como mínimo, de 60 años en todos los
países del mundo. Y es probable que menos del 85% de la población mundial se
encuentre a menos de una hora del servicio de asistencia médica más próximo a su
domicilio.
Tal vez una de las afirmaciones más promisorias de la OMS es la que señala que
el 85% de la población mundial contará con agua potable, mientras que la
malnutrición en menores de cinco años disminuirá en un 50% frente a los últimos
registros. En relación con esto, la carencia de micronutrientes como la vitamina
A o el yodo habrá desaparecido definitivamente, mientras que la anemia
ferropénica entre las mujeres en edad fértil bajaría un 33%.
La OMS informa que las situaciones detalladas no
representan metas utópicas que puedan generar ilusiones y esperanzas vanas sino,
por el contrario, se trata de objetivos alcanzables a condición de que el mundo
se esfuerce lo suficiente, consolide las acciones responsables para la
generación de conductas sanitarias positivas y se faciliten los recursos
necesarios para su logro.
La OMS contra la
poliomielitis
Sucedió en Ginebra, Suiza, en 1997...
La OMS anunció hace varios años que que proyecta
erradicar la poliomielitis en todo el mundo para el año
2000, con el apoyo del Fondo Internacional de las Naciones Unidas
para la Ayuda a la Infancia (UNICEF). Desde que se estableció el Programa
Ampliado de Inmunización (PAl), en el año 1974, el porcentaje de niños en el
mundo que quedaron inmunizados contra esta terrible enfermedad pasó del 5% a más
del 60%.
En toda América no se registró ningún caso desde
septiembre de 1991. Para lograr su objetivo, la OMS iniciará una importante
campaña que incluirá “días nacionales de vacunación”, en los que se administrará
la vacuna Sabin por vía oral. Se estima que esa campaña representará un gran
esfuerzo de cooperación de carácter mundial.
Después de 20 años de aplicación de los programas
estudiados y establecidos, se demuestra que:
"Durante los 20 años
subsiguientes la Organización Mundial de la Salud, UNICEF y los Centros de EE.UU
para el control y prevención de enfermedades han trabajado denodadamente para
liberar el mundo del polivirus salvaje. Gracias al generoso aporte de los
rotarios del mundo entero, Rotary aportó casi 800 millones de dólares para
mantener vivo el sueño de un mundo sin polio. Mas de 2.000 millones de niños han
recibido la vacuna oral contra la polio. Cinco millones de niños que hubieran
contraído la enfermedad, hoy viven y caminan normalmente Los casos de polio
reportados han disminuido en un 99,8% - de 350.000 por año a menos de 2.000 en
la actualidad. A pesar de haberse logrado tan espectacular avance, el mundo aún
no esta libre de polio. En la actualidad el mayor desafío en la batalla contra
el polio es financiero. Pese a los enormes recursos comprometidos, urge recaudar
más dinero para vacunar a los niños de los cuatro países poliendémicos."
Otros programas similares de fines de la década
del 70 tuvieron éxito en erradicar la viruela en todo el mundo y, más
recientemente, redujeron de manera significativa la muerte y las secuelas
provocadas por enfermedades como la tuberculosis, la difteria y el tétanos, lo
que permite albergar sobradas esperanzas acerca del resultado final en beneficio
de la salud mundial.
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