En veinte años más, las muertes y enfermedades ocasionadas por la escasez y la contaminación del agua pueden adquirir dimensiones trágicas. América del Sur tiene el 20% de las reservas de agua potable del mundo, un tesoro de vida que algunos pretenden privatizar.
Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la actualidad, de los 6.250 millones de habitantes, 1.100 millones no tienen acceso al agua potable y 2.400 millones carecen de un saneamiento adecuado. Las cifras involucran en valores aproximados al 40 por ciento de la población mundial. Las páginas más negras del informe dan cuenta de que cinco millones de personas —la mayoría, niños— mueren cada año por beber agua contaminada. El mismo informe advierte que, de no revertirse este panorama, en el año 2025, las muertes y las enfermedades ocasionadas por la escasez y la contaminación del agua podrían adquirir dimensiones trágicas. Según la ONU 1.100 millones de personas -20% de la población mundial- no tiene acceso a agua.
A pesar de que el ciclo del agua es continuo y perpetuo, la explosión demográfica hace que cada vez se necesité más. Las principales causas que agravan la situación son el derroche indiscriminado de agua potable y la falta de herramientas legales para sancionar; el déficit de servicios básicos de abastecimiento y saneamiento, la degradación y contaminación de los cursos de agua superficiales,’tanto por la descarga de efluentes urbanos como industriales; el manejo inadecuado de’ las cuencas hidrográficas; la deforestación indiscriminada de vastas zonas geográficas y daños causados por la falta de regulación del uso del suelo ante inundaciones. Un estadounidense consume más de 800 litros de agua por día. En la fabricación de un automóvil se utilizan 400.000 litros. En los hogares de Canadá, Francia o Alemania, cada inodoro utiliza 18 litros cada vez que se tira de la cadena. La producción de una tonelada de granos en un terreno poco indicado para su cultivo, como los campos de Arabia Saudita, pide 3000 toneladas de agua, tres veces más de lo que se considera normal... Acuífero: El agua subterránea representa una fracción importante del agua presente en cada momento en los continentes, con un volumen mucho más importante que el del agua retenida en lagos o circulante, aunque menor que el de los glaciares. El agua del subsuelo es un recurso importante, pero de difícil gestión, por su sensibilidad a la contaminación y a la sobreexplotación. Es un prejuicio común que el agua subterránea llena cavidades y circula por galerías. Sin embargo, se encuentra ocupando los intersticios (poros y grietas) del suelo, del sustrato rocoso o del sedimento sin consolidar, los cuales la contienen como una esponja. La única excepción significativa la ofrecen las rocas solubles como las calizas y los yesos, susceptibles de sufrir el proceso llamado karstificación, en el que el agua excava simas, cavernas y otras vías de circulación. El agua subterránea se encuentra normalmente empapando materiales geológicos permeables que constituyen formaciones o niveles a los que llamamos acuíferos. Un acuífero es aquella área bajo la superficie de la tierra donde el agua de la superficie (p. ej. lluvia) percola y se confina, donde a veces lentamente se mueve subterráneamente al océano por ríos subterráneos.
El Origen de los Acuífero: El 70 por ciento de la superficie de la Tierra está ocupada por agua. El total de agua en el mundo es de 1400.000.000 km3 (Un km3 equivale de agua a un trillón de litros).Cada día, 280 km3 de se evaporan en la atmósfera. El agua dulce de la superficie aparece principalmente corno resultado de la lluvia Parte de esas precipitaciones cae sobre la tierra infiltrándose en el suelo. Otra parte se evapora y así retorna a la atmósfera para volver a caer cuando vuelve a llover. Esta agua se denomina agua superficial, que es La que fluye directamente hacia los ríos, lagos, humedales y reservorios. La precipitación que se infiltra en el suelo se mueve a través de los poros, pequeños espacios vacíos en el suelo. Así se forman las aguas subterráneas, que se mueven lentamente hacia raguas superficiales como ríos y Lagos. Al cabo del ciclo, la capa superior del agua superficial se evapora y alcanza el cielo formando las nubes. Y cuando la presión debida al incremento en la cantidad de agua aumenta, llueve. Del agua dulce que hay en la tierra, más de 100.000 km3 se almacenan en el suelo, sobre todo en los primeros mil metros de profundidad. Y otrosi0.500.000 km3 de agua están almacenados como agua dulce en los lagos, los humedales y Las aguas corrientes. La crisis es global y afecta a todos los países, no importa su nivel de desarrollo. Aunque sólo en los últimos años comenzó a ser objeto de debate. El primer encuentro mundial para buscar soluciones a esta problemática se llevó a cabo en 1977, en la ciudad argentina de Mar del Plata, pero desde entonces, y hasta el IV Foro Mundial del Agua, que se desarrolló entre el 14 y el 22 de marzo pasado en México, ningún indicador revela cambios significativos; por el contrario, como denuncian distintas organizaciones sociales y ambientales de todo el mundo, la situación tiende a agravarse. El grado de emergencia es tal que, en el año 2000, se realizó la “Declaración del Milenio”, por la que 160 jefes de Estado se comprometieron a impulsar políticas activas para que, en 2015, la cantidad de población sin acceso al agua potable sea reducida a la mitad. «Ninguna medida haría más por reducir las enfermedades y salvar vidas en los países en desarrollo que facilitar el acceso general al agua potable y a los servicios de saneamiento”, alertó entonces, casi como un ruego, Koffi Annan, secretario general de la ONU. LA AMÉRICA HÚMEDA: El continente latinoamericano es el de mayor injusticia en el uso y acceso al agua, según señala un trabajo de Maude Barlow, activista canadiense y referente mundial en el tema. Aunque es la región con mayor volumen de agua dulce per cápita, con el 20 por ciento del total mundial, 80 millones de personas no tienen acceso al líquido vital en América latina. En el mismo trabajo se informa que mientras un latinoamericano consume en promedio 20 litros por día, un italiano llega a 213 un estadounidense puede superar los 600 litros diarios. Barlow pone otro ejemplo: Canadá tiene una décima parte del agua dulce de superficie del planeta, pero menos del 1 por ciento de la población mundial.
Los Esteros del Ibera, una enorme reserva de agua que está siendo privatizada Para entender la crisis hay que empezar por dos miradas que dividir aguas. El ambientalista Cristian Frers colaborador de diversos medios especializados en medio ambiente de la Argentina y España, explica el principal contrapunto: "Cada vez que se habla de la crisis del agua, surge el debate: sí el agua es un bien comercial o un derecho del hombre". Esto no es pura semántica, porque detrás del negocio del agua se encuentran el Banco Mundial, promotor de las privatizaciones de los recursos hídricos, y la Organización Mundial de Comercio, que impulsa medidas para que el agua sea considerada finalmente un commodity. "Las grandes corporaciones no son muchas: las francesas Vivendíy Suez, la alemana RWE, Thames Water en el Reino Unido y American Water Works, en los Estados Unidos. Pero el negocio del agua también incluye la construcción de represas, canales de irrigación y sistemas de riego, y, por fin, el embotellamiento del agua, un negocio que supera en ganancias a la industria farmacéutica». La Argentina, como el resto de sus vecinos sudamericanos, es un país rico en recursos hídricos. Pero no está libre de los flagelos que se ocasionan cuando no hay políticas a largo plazo con respecto al cuidado del medio ambiente y sus recursos naturales. Así como cada vez son más comunes las largas temporadas de sequía en algunas regiones, las inundaciones crónicas jaquean a vastas zonas productivas, que ocasionan pérdidas millonarias en el sector agroexportador. Además, el país tiene serios problemas en la distribución y en el saneamiento del agua en zonas urbanas, un tema que no resolvieron ni la gestión privada ni la acción de los gobiernos de las últimas décadas. Tal vez, el ejemplo más claro sea el Riachuelo, ese espejo de agua turbia que baña las costas de la región más poblada del país y que alguna vez María Julia Alsogaray prometió limpiar en mil días. Un Océano Subterráneo: El Acuífero Guaraní existe hace 132 millones de años. Empezó a nacer cuando Áfríca y América estaban todavía unidas. Es uno de los reservorios subterráneos de agua potable más importantes del mundo, con una reserva estimada de 40 mil kilómetros cúbicos, volumen suficiente para abastecer a la población mundial actual (6.000 millones) a razón de 100 Litros/día por persona. Para entender la importancia de este verdadero océano de agua dulce, Miguel Auge señala dos puntos cruciales: «Los países desarrollados, como los europeos, están seriamente limitados en la disponibilidad de sus recursos naturales, y, como no los tienen, se los apropian en nuestros países, hecho que pueden consumar con la anuencia de funcionarios y legisladores". Como solución a la problemática, el investigador propone que los estados del Mercosur asuman la potestad de la investigación, exploración y explotación de los recursos naturales: «En nuestro país, ya ha sucedido: el ejemplo más nefasto fue la venta de YPF" En los 90, la Argentina se subió a la ola de las privatizaciones y el oro azul no fue la excepción. Pero, en abril pasado, la rescisión del contrato de Aguas Argentinas, que operaba en el Gran Buenos Aires y en la Capital Federal, cuyo mayor porcentaje accionario pertenecía a la francesa Suez, culminó con ese proceso, aunque quedan las consecuencias. Un informe lapidario de la Auditoria General de la Nación alerta sobre la situación de emergencia sanitaria en la que se encuentra la cuenca Matanza-Riachuelo, en la que viven más de cinco millones de personas, de las cuales sólo el 12 por ciento tiene acceso al agua corriente, mientras el resto se debe conformar con aguas menos seguras como las de pozo. El mismo informe (ahora refrendado por el plazo perentorio que puso la Corte Suprema de Justicia a los funcionarios para explicar cómo limpiarán la cuenca) señala la responsabilidad que le cabe a los organismos de control. Pero no sólo en la populosa Buenos Aires existen reclamos y quejas: las empresas concesionarias del servicio de agua han provocado en los últimos años la ira de los habitantes de Córdoba y Tucumán, ya sea por aumentos excesivos de tarifas o por denuncias en relación con la gestión y los deficientes sistemas de saneamiento. EL ACUÍFERO GUARANI: Es una reserva de agua potable estimada en 40.000 kilómetros cúbicos y ocupa alrededor de 1.170.000 km2, en Brasil 850.000 Km2 , en Argentina 200.000 Km2 , en Paraguay 70.000 km2 y en Uruguay 50.000 KM2.La Argentina posee alrededor del 17% de la superficie total, pero sólo dispone de un 5% del volumen total de agua dulce. El volumen explotable actualmente es de 40 a 80 km3/año cifra equivalente a 4 veces la demanda total anual de la Argentina. Fuente Consultada: MIGUEL AUGE, CONICET. “Cada gota de agua es vida”, señala Adolfo Pérez Esquivel, quien hace años batalla para que el acceso al agua potable sea considerado un derecho humano indispensable. El Premio Nobel argentino señala el peligro latente en el que se encuentran los recursos hídricos de América latina, en general, y de la Argentina, en particular: “Lo que denunciamos es que el agua, al devenir un bien escaso, adquiere valores inusitados. Por eso, nosotros debemos defender el Acuífero Guaraní, porque ahí está nuestro futuro. las guerras de este siglo no serán por el petróleo, sino por el agua». El apocalíptico presagio circula tanto en las reuniones de la ONU como en los distintos encuentros de organizaciones sociales y ambientales. ORO AZUL: El Acuífero Guaraní es la tercera reserva mundial de agua dulce, un verdadero océano subterráneo que corre a más de doscientos kilómetros de profundidad debajo de la Argentina, el Brasil, el Paraguay y el Uruguay y que, según el geólogo e investigador del Conicet, Miguel Auge, tiene capacidad para abastecer a la población mundial durante los próximos dos siglos. Auge fue uno de los encargados de estudiar el potencial de esta reserva entre 1994 y 2000: “Nuestro objetivo era comenzar a estudiar las características y el comportamiento hidrogeológico del acuífero y verificar su uso sustentable, para que también pueda ser utilizado por las generaciones futuras. Sin embargo, las universidades nacionales de los cuatro países que iniciaron los estudios no dispusieron de presupuesto alguno para hacerlo, por lo que, en la practica, lo hicimos a pulmón. En 1996, solicitamos seis millones de dólares para completar los estudios; la inversión hubiera sido de 11,5 millones por país, pero no obtuvimos ninguna respuesta de las respectivas cancillerías». Auge no puede disimular su enojo y frustración: “En el año 2000, apareció el Banco Mundial ofreciendo un subsidio de 13 millones de dólares, provenientes del GEF (Global Environmental Found), para concretar la preparación del proyecto; para ello emplearon el conocimiento de los académicos y la información hidrogeológica obtenida por las universidades. El compromiso fue que las universidades iban a tener una participación trascendente en el proyecto. Pero, cuando estuvo armado, nos dieron un puntapié en el trasero, para no decirlo vulgarmente, otorgándonos sólo 270 mil dólares, lo que representa sólo el 1 por ciento del monto total del proyecto, pues a los 13 millones del Banco Mundial se le agregan otros 14 millones que deben aportar los países del Mercosur. Las consecuencias más trascendentes, además de las económicas, es que estamos cediendo nuestro principal tesoro para el futuro”. Consultada sobre el tema, la embajadora María Esther Bondanza, directora general de Asuntos Ambientales de la cancillería argentina, recibió a Rumbos en su despacho. Bondanza defiende la decisión de sumar al Banco Mundial en la financiación del proyecto: “La decisión de tener un conocimiento más profundo del Acuífero Guaraní partió de los propios países y de las universidades. En un momento dado, surgió la conveniencia de pedir fondos de cooperación internacional para poder hacer estudios más acabados, que son, evidentemente, mucho más costosos. Fue una decisión de los países, rio fue algo impuesto. No creo para nada que de este modo se esté cediendo la soberanía”.
Imagen de la triple frontera (Las Cataratas del iguazù)
EL FORO DEL AGUA: El IV Foro Mundial del Agua se reunió en Ciudad de México, del 16 al 22 de marzo de este año. El tema principal en esta oportunidad estuvo atravesado por la consigna “Acciones locales para un reto global’: y fue abordado a través de cinco marcos temáticos: agua para el crecimiento y el desarrollo; implementación de la gestión integrada de recursos hídricos; suministro de agua y servicios sanitarios para todos; gestión del agua para la alimentación y el medio ambiente; y manejo del riesgo. También se desarrollaron más de 200 sesiones temáticas, en las que hubo unos 20 mil participantes, en representación de gobiernos, agencias de las Naciones Unidas, organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, la academia, la industria, los grupos indígenas, los jóvenes y los medios. El Foro concluyó con una conferencia, en la que cerca de 140 ministros y funcionarios de alto nivel se reunieron en sesiones abiertas y cerradas, que incluyeron diálogos y mesas redondas sobre varios aspectos de la gestión del agua. Finalmente, se adoptó una declaración ministerial pidiendo la acción internacional sobre las cuestiones del agua y el saneamiento. Sin embargo, así como el tema de la gestión y las políticas sobre el agua presentan conflictos, también el Foro es cuestionado en cada una de sus reuniones, dado que la entidad que lo organiza es el Consejo Mundial del Agua, organismo creado por el Banco Mundial. Esta situación inspiró el documental Sed, invasión gota a gota, dirigido por la actriz y cineasta Mausi Martínez. La hipótesis rectora del filme es la entrega de los recursos hidrográficos por dos vías: la privatización de tierras clave, como los Esteros del Iberá, en Comentes, cuya mayor extensión pertenece al millonario norteamericano Douglas Tompkins, y la presencia militar de tropas norteamericanas en la Triple Frontera. “El dato inicial fue un informe de Elsa Bruzzone, integrante del Centro de Militares para la Democracia Argentina (Cernida), que analizaba la situación del Acuífero Guaraní. Cuando lo leí, me pareció medio paranoico, casi un cuento de ficción, pero después me di cuenta de que se quedaba corta y que era apenas la punta del iceberg”, explica Martínez. Cristian Frers sustenta esa versión: “A medida que la escasez se acrecienta, los países ricos en recursos hídricos pueden llegar a sufrir saqueos forzad os, porque de lo que se trata es de tener el control sobre el agua. Debe haber una política clara, porque los Estados a veces dejan hacer, y cuando reaccionan, ya es tarde». Bondanza admite que está al tanto de las especulaciones, pero intenta poner paños fríos: “En la cancillería, tenemos que tomar en cuenta todas las versiones y todas las expresiones de preocupación y, por supuesto, estamos alertas. Pero hasta el momento no ha habido ningún indicio fundado al respecto». Está claro que cuando se habla de la actual crisis y del futuro de este recurso, las aguas están divididas. Mientras tanto, el planeta se agrieta y millones de niños mueren cada año, producto de la escasez y la contaminación. Pérez Esquivel elige la metáfora del Rey Midas, para advertir sobre el irracional despilfarro del presente: “No sea cosa que cuando unos pocos estén rodeados de oro, se acuerden que para calmar la sed hace falta agua. Nosotros estarnos aquí, pero debajo de la tierra corren ríos, ríos subterráneos que en algún momento emergen. Son lo que yo llamo emergentes históricos, los que cambian la geografía, la historia y el curso de los pueblos. Necesitamos de estos emergentes históricos para poder cambiar este mundo». Fuente Consultada: Revista RUMBOS Año 3
Nro. 149 |
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