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Se
denomina El Magreb a la región situada en el norte de África. Su economía está
en proceso de modernización, debido a la extracción de minerales, petróleo y gas
natural; en la actualidad aporta la cuarta parte de la riqueza del continente.
La originalidad del Magreb
Tradicionalmente, se conoce como El Magreb —que en árabe significa «occidente» u
«oeste»— la región situada en el noroeste y norte de África. Comprende cinco
Estados:
Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y Mauritania, además del territorio del Sahara
occidental, lo que supone unos 6 millones de km2 y más de 75 millones de
habitantes.
A
pesar de los contrastes físicos, demográficos y económicos existentes entre
ellos, los países magrebíes tienen en común su situación de encrucijada entre
Europa y África, su pertenencia al mundo árabe y al islam, sus lazos históricos,
un rápido crecimiento demográfico, el contraste entre un litoral cada vez más
poblado y dinámico y un interior vacío y atrasado, el incremento de los procesos
de urbanización y éxodo rural, y las transformaciones económicas acaecidas en
las últimas décadas.
Las bases físicas
La
extensión de los países magrebíes es muy variada. Argelia es el más extenso, con
casi 2,4 millones de Km², mientras que Túnez tiene poco más de 150.000
km2.
En
Marruecos y Túnez el relieve es, en general, montañoso; en Libia y Mauritania.
ocupadas prácticamente en su totalidad por el desierto del Sahara. dominan las
llanuras; y Argelia se reparte entre el norte accidentado y el sur desértico,
donde hay vastas llanuras.
El
clima de esta región es muy variado: mediterráneo en el litoral septentrional,
de montaña en las tierras más aftas, y desértico al sur de los montes Atlas. Los
ríos de mayor entidad nacen en el Atlas y desembocan en el océano Atlántico y en
el mar Mediterráneo. En la vertiente sahariana. la falta de precipitaciones hace
que los cauces fluviales estén secos la mayor parte del año y solo tengan caudal
durante la época de lluvias.
El Sahara Occidental: El
principal problema para una mayor integración entre los países magrabíes es,
probablemente la situación de la antigua colonia española del Sahara occidental.
En 1975, por el acuerdo de Madrid,
España cedió la administración de este territorio a Marruecos y Mauritania; al
año siguiente el Frente Polisario proclamó el Estado Saharaui (reconocido por la
OUA) y emprendió una guerra. de liberación. En 1979, Mauritania renunció a sus
derechos sobre estas tierras, pero su parte fue anexionada por Marruecos, que
siguió combatiendo contra la guerrilla saharaui. En 1981, Marruecos aceptó las
disposiciones de la ONU y la OUA, que instaban ala celebruci6n de un referéndum
de autodeterminación para decidir el futuro de este territorio, que aún no se ha
celebrado.
Concentración de la población
Los
países magrebíes están desigualmente poblados. Argelia. seguida por Marruecos,
es el país en el que viven más personas: algo más de 30 millones; Mauritania,
sin embargo, apenas tiene 3 millones de habitantes y Libia en tomo a 5 millones.
Las mayores densidades demográficas, superiores a los 60 hab/krn2, se dan en
Marruecos y Túnez, mientras que en Mauritania y Libia rondan los 3 hab/km2.
El
Magreb cuenta con un incremento demográfico alto, aunque soto Mauritania supera
el 3%, debido al mantenimiento de una elevada fecundidad: casi 6 hijos por
mujer. El fuerte crecimiento poblacional de ¡a región se debe a la juventud de
sus habitantes: en todos estos países la población con menos de 15 años de edad
supone más del 25% del total. El país más joven es Mauritania, donde ese
porcentaje se eleva hasta el 46% y solo poco más de un 2% tiene 65 o más años de
edad.
A
pesar de que la mayoría de la población es beréber, esta región se caracteriza
por la fuerte arabización de su sociedad, además de su pertenencia al islam.
La
población urbana representa más del 60% del total. El país menos urbanizado es
Marruecos, seguido por Mauritania, donde aproximadamente una tercera parte deja
población es nómada y solo ¡a capital, Nuakchott, tiene más de 100.000
habitantes. El país más urbanizado es Libia: casi el 90% de su población vive en
ciudades.
Las
principales aglomeraciones urbanas, situadas en el litoral, son: Argel (Argelia)
y Casablanca (Marruecos), con Cerca de 4 millones de habitantes; Túnez (Túnez) y
Rabat, que rondan los 2 millones; y Trípoli (Libia), con alrededor de millón y
medio de habitantes. La mayoría de la población Se hacina en barrios degradados
de la periferia, mientras una minoría privilegiada habita en zonas
residenciales.
Modernización de las Economías
Esta
región aporta actualmente la cuarta parte de la riqueza de Africa y posee y
general una economía en proceso de actualización. Así en las últimas
décadas la explotación de minerales e hidrocarburos ha favorecido un importante
proceso de desarrollo económico en Argelia, Marruecos, Libia y Túnez basado en
la industrialización. En Mauritania. sin embargo, la principal riqueza sigue
siendo la ganadería nómada y la pesca, pese a ser el tercer productor africano
de hierro.
La
industria proporciona, según países, entre un tercio y algo más de la mitad del
PNB y ocupa entre el 10% y el 30% de la población activa. Argelia cuenta con la
industria más potente y diversificada de la región. En todos los casos destaca
la extracción de hidrocarburos y minerales, ya que estos países cuentan con
importantes yacimientos de petróleo, gas natural, fosfatos, hierro, plomo,
cinc.
A diferencia de la industria extractiva, dispersa por el territorio, la
de transformación se concentra en las ciudades: Casablanca, Argel, Túnez,
Trípoli... Pese al crecimiento de su economía, la renta por habitante es
reducida: oscila entre los 1.800 dólares de Mauritania y los casi 7.000 de
Túnez.
La
tasa de alfabetización es baja: entre una cuarta parte y la mitad de la
población es analfabeta en la mayoría de estos países (el problema es mayor
entre las mujeres). Las desigualdades sociales son enormes y buena parte de la
población vive en la pobreza y se ve obligada a emigrar sobre todo a Europa y
los Estados del golfo Pérsico.
Las divisas que envían los emigrantes se han
convertido hoy en una de las principales fuentes de ingresos de muchos de los
países de la región.
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